Un mendocino encontró la manera de evitar las heladas en los cultivos
El investigador argentino Manfredo Seufferheld desarrolló una tecnología a través de la cual se retrasa la brotación de las yemas de la vid a través de las cuales se produce el fruto de la planta. A partir de este descubrimiento se puede reducir en un 80% el riesgo de las heladas primaverales que afectan los cultivos.
La investigación realizada por el ingeniero agrónomo mendocino es un avance tecnológico importante que evitará que las yemas que producen los frutos pierdan volumen y calidad; provocando un gran impacto positivo en la producción de vid que todos los años es afectada por las heladas que tienen lugar durante la primavera y que se agrava debido al cambio climático. En el caso de heladas intensas pueden provocar la muerte de la planta o de lo contrario, se provocan lesiones que llevan a “pérdidas silenciosas” para los productores.
Manfredo Seufferheld se recibió de ingeniero agrónomo en Mendoza y hace 30 años viajó a Estados Unidos para obtener su título de posgrado. Desde ese entonces, formó parte de distintos equipos de investigación participando en estudios vinculados a la conservación de recursos genéticos en nitrógeno líquido, a la fisiología del estrés al frío y a la deshidratación.
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En el año 2016 presentó su investigación en incubadora de negocios denominada I-Corps que tiene la Universidad de Illinois donde se desempeñaba como profesor y comenzó a viajar por el país del norte buscando potenciales clientes. A través de ese programa que pertenece a la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, los científicos pueden realizar la validación de sus proyectos de investigación y generar a partir de ello, los emprendimientos tecnológicos para su comercialización.
A partir del financiamiento obtenido a través de la Fundación Nacional de Ciencias, el ingeniero mendocino fundó una startup denominada FrostDefense que se transformó en una gran solución para los productores que, año tras año, veían afectada la productividad de sus viñedos porque a los racimos les faltaban granos y había uvas que no se habían terminado de desarrollar producto de las heladas.
El retraso en la brotación permite que las yemas tengan una protección contra las heladas preservando el fruto. La protección del brote principal es importante ya que si el productor sufre la pérdida del mismo, cae el volumen de producción y la calidad de la uva. Esa pérdida trae como consecuencia una menor rentabilidad ya que la bodega va a pagar mucho menos por esa uva.
Pruebas realizadas
En la provincia de Mendoza se realizó una prueba con la tecnología desarrollada por FrostDefense a través de la cual se determinó que las uvas tratadas tuvieron como resultado un incremento de los rendimientos de cosecha de entre 10% y 30%. El método utilizado tiene una base fisiológica que ralentiza el desarrollo fisiológico endógeno de la planta más allá de la ventana de heladas más rigurosas, sin retrasar la cosecha.
La aplicación de esta tecnología que aún está en etapa de optimización, se realiza a través de un spray no tóxico que es amigable con el medio ambiente y se utiliza una plataforma analítica que puede predecir el momento de brotación de las yemas y las probabilidades hay de que puedan sufrir una helada significante.

