Pérdidas millonarias por los crecientes hechos de inseguridad en zonas claves
El crecimiento de los hechos delictivos en zonas rurales impacta de forma directa en los productores generando un enorme perjuicio a las actividades que realizan. La falta de políticas públicas por parte de la policía y la justicia acrecienta un problema que no vislumbra solución en el corto plazo.
Meses atrás, desde la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) elevaron un petitorio al Ministerio de Seguridad y al Ministerio Público Fiscal de Mendoza solicitando medidas urgentes tendientes a contrarrestar los efectos de la inseguridad pero hasta el momento no obtuvieron respuestas.
Los productores mendocinos nucleados en Acovi mostraron preocupación por el avance escalonado de los hechos de inseguridad en las zonas rurales que afecta de manera directa a las 32 cooperativas que forman parte de la asociación. Los robos de maquinarias, herramientas, tractores e incluso, parte del material de los reservorios destinados al riego cuyo costo deberá ser asumido por los productores; siguen aumentando de forma desmedida sin solución aparente por parte del Ministerio de Seguridad.
Los hechos de inseguridad registrados en los reservorios de agua que posee la provincia de Mendoza impactan de manera directa en los productores de la zona ya que el costo que implica volver a poner operativos los depósitos del agua es altísimo y llega en algunos casos a los 27 millones de pesos. Productores y regantes denunciaron la situación que culminó en un pedido de informe en la Legislatura realizado por el diputado provincial Edgardo González pero aún no se vislumbra una solución.
Desde Acovi alertaron sobre la situación que atraviesa el sector rural producto del avance escalonado de la inseguridad cuyos robos, en algunos casos, están valuados en los 10 millones de pesos y reclamaron la efectiva aplicación de la ley 6.721, que en su artículo 4 impone la necesaria participación permanente, interrelacionada y coordinada de los distintos componentes que hacen a la prevención de la inseguridad y prevé la creación de un consejo de seguridad pública provincial, consejos regionales y foros vecinales.
"La situación es insostenible, exigimos que quienes tienen a cargo la solución de estos problemas tomen conciencia del sufrimiento, daño y desarraigo que la inseguridad genera. Están robando a toda hora, incluso con los productores adentro de las viviendas. No hay monitoreo ni control por parte de la policía", destacó Nicolás Vicchi, subgerente de la asociación.
El aumento de casos de inseguridad en zonas rurales, según expresaron, es producto de un conjunto de deficiencias en la prevención y combate de los delitos que se produce como consecuencia de la poca coordinación entre la policía y la justicia. "Estas deficiencias hacen que las víctimas de los delitos confíen cada vez menos en los órganos encargados de evitar la delincuencia y como consecuencia no se realizan las denuncias correspondientes", dijo Vicchi.
"Genera impotencia y preocupación la falta de reacción de las autoridades, quienes deberían tener por objetivo la prevención, el combate de la inseguridad e impartir justicia. La única respuesta que se logró, fue un traspaso de responsabilidades que genera un estado de desamparo e indefensión", agregó.
Entre las deficiencias, mencionaron la falta de trabajo articulado entre la policía rural y las comisarías, poca presencia policial en la zona; poco cuidado a las víctimas que van a denunciar ya que, en muchos casos, los juntan con los presuntos victimarios que han sido aprendidos en el mismo cuarto de espera de la comisaría y la imposibilidad de ampliar las denuncias de forma online.
"Es menester que dejen de lado las disputas internas ya que la falta de coordinación no hace más que agravar el problema. Necesitamos asistencia a los productores para que puedan hacer un seguimiento del estado de su denuncia y un combate efectivo del mercado clandestino de compraventa de maquinaria robada”, finalizó Vicchi.


