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Las mujeres seguimos unidas pidiendo justicia

Miles de mujeres se reunieron el 8M en la plaza frente al Congreso de la Nación Argentina y en otros puntos claves de todo el país para reclamar que se pague la deuda que se les debe históricamente. "Justicia" es la palabra que se repite en las marchas, el denominador común de una lucha que sigue.
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La convocatoria se repitió, con diversos matices y en forma más o menos espontánea, en todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires, mujeres con pecheras blancas y una inscripción en violeta se reunieron en Plaza pasado el mediodía y marcharon al Congreso de la Nación gritando sus consignas. Allí esperaba otro contingente. Muchas de ellas llegaron en forma independiente. Otras, convocadas por organizaciones como Ni una menos.

“Hoy es el único día del año que no me siento insegura en la calle”, se leía en un cartel. Esta y otras frases similares se escucharon toda la tarde en Plaza Congreso y alrededores. Miles de mujeres y personas del colectivo LGBTQ+ celebraron el Día Internacional de la Mujer. Después de dos años de pandemia las mujeres tenían razones para salir a la calle.

El 8M es siempre motivo de reunión, de compartir ideas y reforzar la lucha. Pero también, es un recordatorio de los derechos que no se respetan. El 8M es una fecha para hacer memoria por aquellas que ya no están. Las que desaparecieron, las que fueron secuestradas, las que fueron violadas, pero también por aquellas que defendieron los derechos que tenemos hoy, por aquellas que lucharon para sobrevivir, por aquellas que se esforzaron por un futuro mejor “para las que vendrán”. 

Este 8M se vivió distinto al de otros años, este martes se respiraba un aire diferente en Plaza Congreso. Las mujeres se unieron por una causa común, justicia y seguridad. Son muchas las consignas existentes, algunas agrupaciones pedían por la igualdad de salarios, otras porque se cumpla la ley de Educación Sexual Integral (ESI) e incluso hubo quienes marcharon para que se garantice el acceso al aborto legal. A pesar de las distintas motivaciones para ir, todas coincidían en un punto: justicia.

Muchas leyendas se hicieron eco de la violación en grupo ocurrida recientemente en Palermo: "Tienen 'aliado feminista' en la biografía y porno en el historial"

Desde el documento político publicado por Ni una menos en sus redes sociales afirman “Paramos contra la violencia machista en todos los ámbitos. Basta de femicidios, travesticidios, transfemicidios y crímenes de odio. Los agresores no son enfermos, son hijos sanos del patriarcado”. 

A principios de este mes, en el barrio porteño de Palermo, un gurpo de jóvenes violó a una mujer. Los secuestros y violaciones, los femicidios, en síntesis, la violencia de género no es algo que ocurre puertas adentro, son sucesos que se dan a la luz del día y de los cuales somos testigos como sociedad.  

Muchas de las consignas se repiten año tras año

“En relación con la violencia de género es urgente que la justicia proteja a las víctimas, investigue con perspectiva de género y sancione a los violentos. Es necesario que el sistema de justicia actúe eficazmente en los casos de violencias hacia las mujeres y disidencias para ir cambiando el mensaje de impunidad y re victimización desde el propio Estado. Para esto hace falta que se replantee sus prácticas, formación en funcionarios /as judiciales y mayor participación de mujeres en los altos cargos de la magistratura”, sostuvo Alejandra Tolosa, abogada activista de los derechos humanos de las mujeres e integrante del Comité latinoamericano y del Caribe en defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM).

Al ser consultadas por MDZ, muchas mujeres manifestaron que fueron a la marcha porque no pueden quedarse sentadas esperando que alguien -ya sea la policía o el Estado- tome cartas en el asunto. Son ellas las que alzan la voz y piden justicia por las hermanas que ya no están, son ellas las que piden que se eduque a los varones y no se les pida a las chicas que se cuiden. Una mamá con su hija de alrededor de unos seis años nos respondió entre lágrimas: “Yo salgo a la calle ahora porque no quiero que cuando ella sea grande tenga que avisarme que llegó”. 

Seguimos caminando por la plaza y observábamos los carteles, todos con frases que pedían justicia, justicia por aquellas que no volvieron, justicia por las que no se animan a salir de casa porque tienen miedo de que las vuelvan a agredir, justicia por los casos que quedaron sin resolver. Uno de los carteles decía: “¿Te cansas de oírlo? Nosotras de vivirlo”.

Según el observatorio Ahora que sí nos ven, en Argentina hay 1 femicidio cada 28 horas y el 59% de los femicidios fue cometido por las parejas y exparejas de las víctimas. “El Poder Judicial sigue dando contundentes muestras de estructuras patriarcales y clasistas. Hoy el Poder Judicial está alejado de la sociedad. Es urgente que incorpore la perspectiva de género y que comprenda la desigualdad estructural de mujeres y disidencias sexuales para poder brindar respuestas oportunas y adecuadas a las personas y a sus necesidades de acceso a la justicia”, agrega Tolosa. 

Carteles con fotos de chicas desaparecidas inundaban la calle. El grupo Madres de víctimas de trata también estaba presente. Cerca de ellas, había una chica con una remera roja que sostenía una foto en sus manos por encima de su cabeza, cuándo le preguntamos por qué fue a la marcha nos contestó que ya no puede vivir en una sociedad donde salir a la calle se ha vuelto peligroso, que salía a manifestarse por todas aquellas que no pudieron como su madre que fue víctima de trata.

Al pasar las horas en Plaza Congreso comenzó a sentirse un ambiente de familia, era una reunión de hermanas, de amigas que sin importar la bandera política comparten una misma preocupación, salir a la calle y sentirse seguras. Ahora sale a las calles una generación marcada desde su infancia por los femicidios, en el año 2011 con el caso de Candela Rodríguez y en el 2013 con Ángeles Rawson. 

Entre las más jóvenes, destacan haber crecido con noticias de femicidios.

La marcha y la reunión frente al Congreso tiene un sentido más profundo que festejar en sí el Día Internacional de la Mujer, es sentirse seguras y cuidadas entre hermanas, como por ejemplo una chica que fue sola y nos dijo que era su primera vez y tenía un poco de miedo de ir hasta que llegó y vio que eran miles como ella. El 8M es juntarse con personas que quieren lo mismo que una, seguridad y justicia. Seguridad para no tener que escribir más “Mamá llegué” y justicia para que no se demoren más causas y se apliquen las penas correspondientes.