Qué es la tricotilomanía, la adicción a arrancarse el pelo
Las acciones compulsivas son aquellas enfermedades crónicas y recurrentes del cerebro. Se basan en la búsqueda del alivio a través del consumo o uso de sustancias u otras conductas similares. Esto no solo implica, para la persona adicta, la incapacidad de controlarlo, sino también un deseo de consumo constante.
La tricotilomanía es una adicción que consiste en arrancarse el cabello. Las personas que lo desarrollan pueden incluso quitarse el pelo de las pestañas, cejas y brazos. Y lo que es peor aún, si estos adictos ingieren su propio vello o cabello, la adicción es doblemente perjudicial para su aparato digestivo. Esto es conocido como la tricofagia.
Según la dermatóloga y cirujana estética, Johanna Furlan, la tricotilomanía se trata de un trastorno del control de impulsos que se produce en personas bajo estados de ansiedad, vinculada al trastorno obsesivo-compulsivo como un trastorno relacionado.
“Esto puede darse desde la infancia entre los 9 y 13 años como una respuesta al estrés. Se da principalmente en la cabeza, aunque también puede ocurrir sobre otras partes del cuerpo como las cejas, la barba, las pestañas, las axilas o el vello público”, señaló la doctora Furlan en diálogo con MDZ.
La persona que padece este trastorno se está causando dolor a sí misma cuando se arranca el cabello. A pesar de esto, hacerlo le produce alivio o gratificación. Las señales de que una persona está desarrollando tricotilomanía se pueden ver en la pérdida de su cabello, más específicamente, en parches redondos a lo largo de su cuero cabelludo, lo que causa un efecto de apariencia desigual.
La dermatóloga Johanna Furlan plantea una serie de pasos importantes para la detección de esta adicción:
- Diagnóstico: con registro de la intensidad, frecuencia y duración de las compulsiones
- Abordaje del problema: El paciente ha de comprender cuando y como le surge la necesidad de realizar la compulsión, para que, entendiendo el por que, pueda iniciar sus intentos de autocontrol
- Estrategia emocional: Se necesitan aprender técnicas de regulación de emociones que paulatinamente la persona pueda usar como sustitutos de la compulsión.
- Motivación: Si la persona lleva padeciendo el problema demasiado tiempo, es muy importante ayudarle a reforzar positivamente cada intento de mejora que la persona produzca sobre su comportamiento.
Asimismo, Furlan considera que la contención psicológica y en algunos casos psiquiátrica es la mejor terapia que el paciente necesita.
“El médico especialista hará un examen de la piel, cabello y cuero cabelludo. Se puede extraer un pedazo de tejido (biopsia) para encontrar otras causas, como infección del cuero cabelludo, y explicar la pérdida del cabello”, sentencia la experta.
En consonancia con lo anterior, según el Instituto Médico Dermatológico, “las personas que desarrollan la tricofagia o -el síndrome de Rapunzel-, además de las causas obsesivo compulsivas y relacionadas con el estrés, pueden haber sido víctimas de hambruna o negligencia infantil o pueden tener trastornos intelectuales, como el autismo. También se ha encontrado que muchos individuos que desarrollan tricotilomanía y tricofagia tienen deficiencia de hierro”.
Casos de tricotilomanía
En septiembre de 2016, una mujer estadounidense, acudió a urgencias cuando sus síntomas se agravaron. Tuvo que someterse a una operación para remover la bola de pelo de aproximadamente 15 cm de diámetro que tenía en el estómago. La mujer de 38 años, tenía náuseas cuando llegó al hospital y el abdomen extremadamente hinchado. Pues bien, había sufrido una pérdida de peso dramática, perdiendo 15 libras durante los ocho meses anteriores después de perder el apetito, informó Independent.
No obstante, no tuvo tanta suerte la adolescente británica que, al año siguiente quedó repentinamente inconsciente. Fue trasladada al hospital, pero falleció debido a las heridas internas que le había ocasionado la masa de pelos en su aparato digestivo. Después de su muerte, se dio a conocer que la joven había estado comiendo su cabello durante años.
