Granizo en Mendoza: ¿se podría haber advertido la intensidad de la tormenta?
Aún muchos sectores del Gran Mendoza muestran los efectos del paso de la tormenta de lluvia y granizo que sorprendió a los mendocinos el miércoles 23 de febrero. La piedra causó destrozos en varias localidades y muchos se preguntan si hubiese sido posible prevenir y evitar, en especial, que los niños de la primaria y secundaria estén en las escuelas en ese momento con un pronóstico brindado con mayor antelación.
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Según el meteorólogo e investigador del CONICET, Juan Rivera, pronosticar una tormenta severa como la del miércoles requiere de varios elementos. Estos “se conjugan en lo que se denomina 'nowcasting' o pronóstico casi a tiempo real”, aclara el profesional y detalla: “En principio hace falta un radiosondeo, que es una medición de diversas variables meteorológicas a lo largo del perfil vertical de la atmósfera, la cual se realiza a partir de un globo que asciende y porta instrumental meteorológico”.
Rivera, quien se desempeña en el IANIGLA, destaca que el último radiosondeo disponible en la web del Servicio Meteorológico Nacional es del 20 de abril de 2021. Por ello, el día de la tormenta habría faltado esa información para incorporar a los pronósticos.
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“Desconozco si algún organismo provincial tiene la capacidad de realizar radiosondeos y lo hace de forma periódica. Además, hace falta un seguimiento de la evolución espacio-temporal de la inestabilidad y el desarrollo de tormentas, eso se realiza típicamente con los radares meteorológicos, que permiten hacer un seguimiento en tiempo real de las tormentas, ver la distribución probable de hidrometeoros, estructura vertical, probable rotación, etc”, sostuvo el Rivera.
Desde Contingencia Climática de la provincia confirmaron a este medio que el organismo no está realizando en la actualidad radiosondeos.
“Hace dos o tres meses que no se hace este tipo de sondeos porque tienen un problema de generador de hidrógeno”, afirmó el meteorólogo Fernando Jara.
Sin embargo aclaró, que según su experiencia, estos sondeos han detectado tormentas pero no la intensidad de las mismas. “No podemos determinar la intensidad y la magnitud, solo hubiésemos sabido -en el caso de la última tormenta en Mendoza- que se esperaba inestabilidad. Solo sería un instrumento más, pero las condiciones hubiesen sido las mismas”, sostiene Jara.
¿Qué sucede con los radares en Mendoza?
Rivera informa que los radares que existen en Mendoza son de tecnología rusa de la década del 1980. “Requieren un mantenimiento intensivo y desconozco si están calibrados o no”, sumó.
“Es una pena porque existe en la actualidad el Radar Meteorológico Argentino RMA1, un radar muchísimo más avanzado desde el punto de vista tecnológico, fabricado en el país y que es parte del proyecto de radarización SINARAME”, agregó. Teniendo en cuenta esto el meteorólogo afirma que la provincia quedó atrasada y añade: “Justamente en una de las regiones donde se registran las tormentas más severas del mundo, existen falencias para su monitoreo y pronóstico”.
Una de las herramientas que usan un gran número de provincias en Argentina es el de Alertas Meteorológicas a Corto Plazo (ACP). Estas son emitidas a partir de los informes que se elaboran al observar los radares de la red nacional del Servicio Meteorológico Nacional, a la cual Mendoza no está integrada.
“Ese tipo de alertas hubiera sido clave para la prevención y para minimizar el riesgo frente a la severidad que tenía la tormenta del miércoles”, analiza Rivera.
Jara, quien trabaja en el Servicio Meteorológico Nacional, por su parte explicó que la fuerte tormenta del miércoles pasado “es una anomalía que se den este tipo de tormentas en el Gran Mendoza, por lo general se dan más en los sectores no cultivados o cultivados y no en la ciudad”.
“En el radar con el que cuenta Contingencia Climática de la provincia se pudo ver que la tormenta de fuerte intensidad se formó muy rápido, en tan solo 15 minutos y fue de muy corta duración”, cuenta Jara.
Este núcleo de tormenta se formó muy cerca de la ciudad, pegado a la precordillera, y se fue desplazando hacia la Ciudad, Guaymallén y parte de Godoy Cruz. Pero este radar brinda información para ser observada en el momento, no es una herramienta para pronosticar, es por ello que no se pudo advertir sobre la tormenta que tantos destrozos causó y que, por suerte, no terminó con heridos graves.
Juan Rivera hace especial énfasis en los comunicados que se emiten desde los organismos de Defensa Civil y Contingencia de la provincia y sostiene: “En particular, algo que me llama la atención es la emisión de alertas meteorológicos por parte de Defensa Civil, en muchos casos posee un lenguaje incorrecto, una delimitación regional confusa para las áreas afectadas por tormentas y los horarios de mayor probabilidad de ocurrencia de estos fenómenos tampoco se ofrecen en forma clara”.
Además, advirtió que el hecho de que los dos organismos brinden información que difiere, suele “confundir al usuario que debe actuar frente a un fenómeno meteorológico extremo” y así no es posible que Defensa Civil pueda prevenir y mitigar desastres.
Fernando Jara por su parte, difiere en este punto y afirma que los organismos que emiten las alertas meteorológicas de la provincia cuentan en sus equipos con meteorólogos capacitados para dar pronósticos. Sin embargo, en tormentas con la magnitud de la última que se registró, al formarse con tanta velocidad no hace posible determinar su intensidad.
Ambos especialistas comparten que, hasta el momento, no han sido convocados por los organismos públicos para buscar en conjunto soluciones a ciertos fenómenos meteorológicos que son frecuentes en Mendoza, en especial en las zonas productivas de la provincia. Sin embargo, consideran que sería importante contar con el conocimiento de científicos para estos casos.
“En el contexto de incremento en la frecuencia de eventos meteorológicos extremos, sería bueno que otros organismos de la provincia empiecen a pensar si le servimos o no, porque la próxima tormenta está a la vuelta de la esquina y no veo que el resultado final vaya a ser distinto al que vimos el miércoles pasado”, sentenció Juan Rivera.