Del tamaño de una pelota de golf: los estragos que causó la piedra en Guaymallén
La tormenta de granizo que se registró ayer en Mendoza tomó por sorpresa a miles de mendocinos y causó estragos en gran parte del Gran Mendoza y Valle de Uco, pero especialmente en el departamento de Guaymallén.
El día después de la tormenta las calles muestran postales que no dejan de sorprender, una tormenta de gran magnitud y cantidad de agua y granizo dejó árboles caídos y otros sin hojas, acequias tapadas, calles y veredas con con alfombras de hojas, vidrios rotos, techos caídos, inundaciones y cortes de luz en escuelas y otros establecimientos.

En total en el Gran Mendoza fueron 78 las escuelas que hoy no pudieron dictar clases por los efectos de la tormenta y 174 las que reportan daños. En Guaymallén, son 55 las vivienda anegada, los cables caídos o en cortocircuito son 22, 48 techos caídos y con filtraciones, 47 ramas y árboles caídos, 15 postes caídos, inundación del ingreso del Hospital italiano. inundación de un sector de la escuela Sarmiento.
MDZ recorrió los barrios de Santa Ana, Escorihuela, Patrón Santiago de Guaymallén para conocer cómo la tormenta había afectado a los vecinos. A todos les pasó lo mismo, “nadie se vio venir el tormentón” y no alcanzaron a resguardarse en sus hogares.
En el caso de las escuelas estaban los alumnos en clase, no llegó una advertencia desde Defensa Civil de la provincia anunciando la tormenta que se aproximaba. “Los chicos estaban en shock, lloraban desde los de jardín hasta los de séptimo grado y los docentes intentaban calmarlos”.
Cuando comenzó a llover los chicos aún estaban en el patio jugando, entramos y comenzó a caer granizo. La fuerza del viento me empujaba la puerta de la sala, entraba agua y granizo y mientras la sostenía tenía que calmar a los niños”, cuenta una docente del jardín de la Escuela Granaderos de San Martín ubicada en calle Estados Unidos del barrio Escorihuela.
En esta escuela la media sombra del patio quedó con daños irreparables con agujeros y una parte se cayó. El granizo en esta zona tenía el tamaño de una pelota de golf y aún hay montículos de hielo acumulados en la tela.

Docentes y celadoras limpian el patio donde hoy deberían estar jugando los chicos, pero las clases están suspendidas y probablemente mañana también: para reparar los daños en el establecimiento será necesario ayuda del municipio o infraestructura del municipio.
En el sector donde se dictan clases a alumnos de primaria el granizo rompió 18 vidrios y la lluvia mojó parte de las instalaciones eléctricas.
En Villanueva la Escuela Almafuerte también tuvo que suspender las clases en el turno mañana y tarde. Los trabajadores del lugar reportaron dos ventanales rotos y tanques de agua rotos, por ello están sin agua.
En la puerta del jardín ubicado en el Barrio Patrón Santiago una de los docentes llora al ver los daños que dejó el granizo en el lugar. Acá también las clases tuvieron que suspenderse, “es muy riesgoso para los chicos asistir en estas condiciones, tenemos caños de luz colgando y con agua, la media sombra nueva se descolgó y está al borde de caer sobre el patio”, cuenta desde la vereda mientras barre las hojas que han caído.
Pero los daños no solo se observan en las escuelas, basta con recorrer algunas calles de Guaymallén para comprender la magnitud de la tormenta de ayer. Uno de los edificios que se vio gravemente afectado es el de la Municipalidad.
“Tenemos vidrios rotos en todos los pisos, ascensores clausurados por la cantidad de agua acumulada en los huecos de los mismos, computadoras quemadas por el agua que les caía y se prendieron fuego varios artefactos”, cuenta a MDZ una de las empleadas del municipio y agrega que si bien algunos vecinos se acercaron a realizar trámites, muchos compañeros tuvieron que volver a sus casas debido a los daños del edificio.
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