Un español explicó la inflación argentina y se hizo viral
"Os voy a contar el quilombo que hay montado en Argentina con la inflación, el tipo de cambio oficial US "blue", ahorro en USD, uso de cryptos? y las avanzadas financias personales a las que se ve obligado un argentino", promete en el primer tuit de una larga serie Javi López.
Este joven español se dedica a programar desde niño, en el 2000 -cuando aún no había cumplido 20 años- programó un juego (él mismo cuenta que fue timado por la distribuidora) y en 2008 lanzó un sitio, Erasmusu con soluciones para los estudiantes europeos que hacen experiencias en el extranjero (algo muy común dentro del continente). Desde que vendió el sitio en 2021, lleva una "vida sabática". Le interesan las startups, los podcasts, los viajes, las inversiones y la divulgación científica, entre otros temas. Quizás este cúmulo de cosas lo que lo llevó a hacer foco en la economía argentina.
Este laberinto -inexplicable e inabordable para los extranjeros- es recorrido a diario por millones de argentinos que transitan hasta rincones más secretos muchas veces sin tomar conciencia de su complejidad. "Te va a explotar la cabeza", adelanta el autor del hilo que para amenizar la lectura intercala lo que aprendió de la economía local con postales típicas de Buenos Aires, ciudad de una belleza salvaje y de obligada visita", describe López y acota: "Y más ahora que nunca con el tipo de cambio tan favorable que gozan los que vienen de fuera: tras leer el hilo lo entenderás".
Cita para comenzar al economista Paul Volcker quien explicaba la inflación usando como metáfora la pasta de dientes: "muy fácil de sacar del tubo pero muy difícil de volverla a meter".
"El ratio de inflación de Argentina anda desmadrado: más del 40% anualizado en los últimos 5 años. Y si nos remontamos a los los últimos 100, la tasa de inflación promedio fue de 105% anual", comenta en el hilo que escribió el mismo día en que se anunció la inflación de enero: 3,9%. Recupera la metáfora de Volcker y dice: "La pasta de dientes no es que se haya salido, ha explotado y salpicado hasta el techo". La imagen elegida es la de un barco hundido: definitivamente vale más que mil palabras.
Foto: Javi López en Twitter
López suma más números. "La inflación no es el único problema. En Argentina, 4 de cada 10 personas están en situación de pobreza y 1 de cada 10 en la indigencia. El salario mínimo en argentina es supuestamente de U$300 por mes. Pero muchos cobran bastante menos que eso", dice y agrega: "Un salario decente en Buenos Aires de alguien que trabaje en tecnología para una empresa Argentina puede ser de U$500 al mes. Sólo los que consigan el sueño dorado de trabajar para una empresa en Estados Unidos (u otro país) podrán superar los U$1000 mensuales". El salario mínimo, vital y móvil está hoy en $33.000 que a dólar oficial y sin impuestos son, efectivamente, unos U$300.
Aparte de la foto el español mira la historia buscando entender la película. "¿Cómo ha llegado a esto lo que antaño fuera la sexta potencia del mundo? ¡Hace un siglo su PIB competía con el de Francia o Alemania!", se pregunta. Adelanta que la respuesta o es fácil y delinea una a grandes rasgos: "Unos te hablarán de inconsistencia política, mala gestión económica, poca conexión con el comercio internacional o deficiente inversión en industria. Otros de duras presiones de potencias imperialistas, e incluso algunos de simple y llana mala suerte".
Aclara un punto en el que, afirma, no hay grieta. "Todos coincidirán en que Argentina es su país es de una belleza arrebatadora. Eso es innegable. Argentina puede que no sea la mujer rica de la fiesta. Pero es la chica salvaje y pasional que ilumina el salón y atrae las miradas de todos", reflexiona. Hace referencia a cómo esta percepción se hace vida en los comentarios pesimistas, pero apasionados de los locales. "Cada persona con la que he hablado en Buenos Aires me ha transmitido un profundo pesimismo por el futuro a la vez que un amor enorme por su país. 'Che boludo, a la Argentina no hay que entenderla, hay que quererla', te dirán".
Retoma el tema principal de su hilo. "Volviendo a la inflación: esta marca la vida de todo argentino. Crea la sensación es que las cosas no tienen precio, dado que estos suben a velocidades vertiginosas", señala y sigue: "Los precios de las cartas de los menús en los restaurantes cambian cada pocos meses. Si te descuidas no les da ni tiempo a imprimirlos. Y cosas sencillas como un café pueden valer desde 50 hasta 600 pesos según el sitio". 
Foto: Javi López en Twitter
"Vivir en esta continua incertidumbre forja a fuego el carácter de todo argentino. Es un 'sálvese quién pueda'", sentencia como quien conoce el paño López que pasó una temporada en Argentina y cita a los locales: "'Esta inconsistencia política y económica nos hace ser bastante individualistas', me dijo un argentino justo antes de recomendarme dónde comer un buen asado de bife. La verdad es que yo no percibí ese individualismo sino todo lo contrario. De los argentinos que he conocido solo he recibido cosas buenas: simpatía, amabilidad y ayuda".
Una vez más, vuelve al tema central. "La inflación golpea", insiste. "Si sube 50% en un año y tu salario lo mantienen igual, ese año tendrías la mitad de poder adquisitivo que el año pasado. ¡Más te vale conseguir esa subida de salario! De locos para alguien que venga de Europa o USA, pero el pan de cada día de un argentino", comenta reconociendo cómo la inflación y las cuestiones económicas y financieras influyen en la idiosincrasia local. "¿Quieres comprarte una casa? Estupendo, pero tendrás que pagarla 'a tocateja': olvídate de pedir una hipoteca cuando los intereses anualizados van a ser variables y parejos o superiores a la inflación. ¿Te parece mucho tu hipoteca con intereses al 2% anualizado? ¡Pues imagina al 50%!". Comenta algo que en Argentina es evidente pero no en el resto del mundo: "Nadie compra casas con hipoteca en Argentina", Para eso eligió una típica postal de La Boca. ¿Acaso hay algo más pintoresco y gráfico?
"Un argentino que quiera (¡y pueda!) ahorrar, está inmerso en una batalla continua para ganarle la partida a la inflación", dice López sintetizando en pocas palabras los que millones viven a diario y sigue con sus explicaciones de economía argentina. "Por supuesto nadie ahorra en pesos argentinos. Por desgracia en apenas unos años pueden valer más por su valor en papel que su valor simbólico. Ir de compras con una carretilla de billetes viejunos no es práctico. Los pesos argentinos son pues una patata caliente que les quema en las manos: hay que deshacerse de ellos cuanto antes".
Señala que la inflación es una escuela de economía y finanzas. "No hay nada como una inflación de más del 40% anualizado para que cada individuo (y cada familia) se haga un experto inversor o al menos encuentre formas ingeniosas para combatir la inflación y ahorrar. Cada argentino con el que hablo es un maestro en finanzas personales y los que pueden permitírselo invierten en cualquier cosa que vaya ya ni siquiera revalorizarse, sino al menos mantener su valor en el tiempo. Desde temas simples como comprarse varias zapatillas iguales de un modelo que les gusta para usar dentro de unos años, hasta adelantar, si tienen efectivo, la compra de algún artículo caro como una televisión de muchas pulgadas", explica.
Y va a un punto clave de la economía argentina: "Lo más habitual es ahorrar en dólares americanos. Una divisa que por fortuna o por desgracia es mucho más fuerte que el peso argentino. Y muchos guardan estos dólares, como el que dice, bajo el colchón. Con el consiguiente peligro por robos o deterioro que esto conlleva". Entonces, adelanta que aun hay más y explica que los argentinos sólo pueden comprar U$200 por mes (en caso de estar autorizados, pero no se mete en esta problemática) "Y lo hace además a un tipo de cambio no muy ventajoso. El tipo de cambio oficial que te aplicarían también como turista si vienes de fuera. Y aquí es donde viene lo interesante. Atento, que como te prometí, te va explotar la cabeza", repite. Y entonces lanza la información que considera más extraña: "Existe un mercado de divisas paralelo, ilegal pero de uso diario, llamado 'dólar blue' cuya cotización actualmente es de 2x con respecto al cambio oficial. Es decir, si cambias tus pesos en este mercado ilegal, obtendrás el doble de dólares que en el mercado oficial. Y viceversa para alguien como un turista que venga de fuera".
Explica que a pesar de ser ilegal, es un mercado cuya cotización se actualiza en tiempo real y puede ser consultada en múltiples aplicaciones y webs. Duda de que sea ilegal comprar dólares en el mercado paralelo. "Según me comentan por aquí prácticamente todos los argentinos que cambian a dólares usan este mercado quedando el cambio oficial como algo casi anecdótico. Así que casi (pero solo casi) entra en el terreno de la alegalidad. De hecho le pregunté a un argentino, antes de leer sobre el tema, si esto del "dólar blue" era algo legal, ilegal o alegal. Me miró con cara de: '¡Sos un boludo!'. No hice más preguntas".
Enseguida pasa a explicar el mercado del dólar blue a extranjeros. "Tiene vida propia y un sistema complejo detrás. Abre cada día a las 11:00 y el precio va fluctuando de acuerdo con el comportamiento previo del dólar MEP y del contado con liquidación. Las personas que cambian este dinero se llaman 'arbolitos'. Su nombre viene de estar "plantados" en la calle durante horas ofreciendo sus servicios. En realidad hay arbolitos que incluso van directamente a las casas de la gente a proporcionar el cambio", detalla sorprendido.
Su sorpresa no es tanto que los argentinos ahorren en dólares sino que hasta hagan transacciones en esa divisa. "En las inmobiliarias los precios de las casas están en dólares. Y no aceptarían pesos a la hora de comprar una vivienda. Así que para los jóvenes argentinos que no sean adinerados, el acceso a la vivienda, sin poder recurrir a hipotecas y teniendo que ahorrar cantidades enormes en dólares es prácticamente imposible", explica y hace una referencia a su país: "Peor que en España, que ya es decir".
Al igual que la mayoría de los extranjeros, López se sorprende de que la cotización del dólar sea un dato que cualquier argentino tiene en la cabeza. "Eres español? ¿Si te pregunto cuál es el valor del euro con respecto al dólar me lo sabrías decir sin mirar? Pues la cotización del dólar americano con respecto al peso es algo que cada argentino cuando se levanta por la mañana revisa con atención y se sabe de memoria. En temas financieros, los argentinos son capaces de realizar auténticos malabarismos con los que yo mínimo tendría que hacer un Excel para empezar a entender", comenta.
Y entonces hasta se anima a indagar el "mercado blue" y su funcionamiento. "Si trabajan para una empresa de fuera y tienen dólares en una cuenta americana, pueden hablar con un 'arbolito', hacerles una transferencia dólares a otra cuenta en el extranjero, y el arbolito les dará pesos en efectivo en Argentina aplicándoles una comisión", ejemplifica. Y relata otra práctica: "Lo mismo para invertir en un indexados o en acciones de bolsa americana pero a la inversa: le dan pesos a un arbolito y este les transfiere dólares a una cuenta en el extranjero. Y tras eso ya pueden moverlos a un broker".
Durante su estadía en el país aprendió que es más complejo usar la vía legal que, aparte, deja menos pesos que el mercado ilegal o blue. Y al fin, habla de las criptomonedas. Llegado a este punto cree que es evidente por qué Argentina ocupa el 9º puesto en utilización de criptomonedas. "Las crypto prosperan en mercados emergentes, en especial en aquellos con monedas débiles, altos costos bancarios y controles de capital. Así que por supuesto las cryptos tienen un gran tirón en Argentina", dice.
Incluso se hace eco de las palabras de Vitálik Buterin: "El tamaño de la comunidad y el nivel de proyectos aquí es increíble, es mucho más de lo que esperaba y de lo que he visto en el mundo hasta ahora", había dicho el creador de Ethereum durante su visita al país. Y López comenta: "Pero seamos sinceros, las cryptos están aún lejos de ser algo de uso común. No se utilizan todavía en el día a día para compra vender bienes y servicios. Y pocos argentinos pueden llegar al nivel de ahorro para acceder a ellas. Su uso principal, al menos de momento, es parecido al del resto del mundo: un poquito de inversión especulativa y un poquito de '¿Y si tienen futuro? No quiero quedarme fuera'", comenta.
Reconoce que el uso de criptomonedas está en alza en el país y dice: "Si tengo que hacer de 'Nostra López' apostaría a que si en el futuro las cryptos tienen un uso real, será en países como Argentina donde primero se instauren. Me ha quedado un hilo más largo de lo esperado".
"Espero que os haya ayudado a comprender un poco más esta realidad múltiple que es vivir en un sistema económico inflacionario", dice al concluir su larga explicación acerca de la peculiar relación de los argentinos con el dólar, el impacto de la inflación en la cotidianeidad y el auge crypto. Reconoce que se enamoró de Buenos Aires en la semana en la que vivió en esta ciudad. "Visita Argentina y aprende a quererla. Puede que no te ame de vuelta, pero será intenso y el viaje habrá merecido la pena. ¿No merece siempre la pena el amor?", remata el español enamorado de esta tierra.

