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El dato clave que pone en duda el boom turístico del kirchnerismo

Mientras desde el Gobierno nacional se festeja el crecimiento de la actividad turística dentro del país, hay datos que muestran que todavía no se alcanzaron los niveles del 2019, previos a la pandemia y durante la gestión de Mauricio Macri. Un ejemplo es lo que sucede con los vuelos internos.

Con el último fin de semana largo del año en marcha, el sector turístico muestra un buen nivel de actividad. Desde el Gobierno nacional resaltan los indicadores de crecimiento que se viene registrando.

Por ejemplo, el ministro de Turismo, Matías Lammens, destacó que "se está cerrando un año maravilloso para la industria del turismo y anticipa una temporada de verano que volverá a tener cifras de movimiento muy elevadas".
El funcionario agregó que "el turismo fue, durante todo el año, motor del crecimiento de la economía y del empleo a lo largo y ancho del país".

Sin embargo, si se analizan las estadísticas, el volumen de operaciones actuales todavía están por debajo de los niveles del 2019, el año previo a la pandemia y el final del mandato de Mauricio Macri.

Por ejemplo, en un segmento clave como el cabotaje aéreo, la actividad no llegó a alcanzar el nivel de tres años atrás.
Según el informe de la Administración Nacional de Aviación Civil de noviembre, la cantidad de vuelos dentro del país se ubica 7,9% por debajo del mismo mes del 2019.

Vuelos de cabotaje

En tanto, si se mide por la cantidad de pasajeros de cabotaje transportados el mes pasado, todavía es 2,8% inferior respecto a tres años atrás. Esta es la tendencia que marca los últimos meses.

Un dato a tener en cuenta es que la comparación se realiza contra un momento en el que la economía venía de casi dos años de caída, tras la devaluación del comienzos del 2018 y se estaba viviendo un traumático recambio presidencial.

Además, el momento actual cuenta con una serie de factores que juegan a favor y que, en 2019, no estaban presentes.
Uno es la política de incentivos al turismo interno que se impulsa desde el Gobierno nacional. El subsidio a los vuelos internos que implicó el programa PreViaje generó que se realizaran más operaciones que las que habría sin esta política oficial.

Esta medida permitió a quienes compraran pasajes recuperar el 50% de su valor para ser utilizados en consumos en distintos rubros vinculados al turismo como gastronomía, servicios o esparcimiento.

Demanda genuina

En 2019, quienes compraban un pasaje no tenían este estímulo por lo que la demanda era más genuina. En eso ayudó la desregulación aérea que se vivía en ese momento con la llegada de las low cost que permitió que se abarataran los pasajes. La salida de compañías como Latam, a mediados del 2020, es el caso más emblemático.Desde el inicio de la actual gestión se volvió a privilegiar a Aerolíneas Argentinas, una empresa mantenida a fuerza de subsidios.

El otro factor importante es que, en la actualidad, existe una fuerte restricción a los viajes al exterior por una serie de medidas. Esto hace que quienes decidan hacer turismo internacional vean encarecidos artificialmente los costos y no tengan otra opción que volcarse al destinos internacionales.

El principal diferencial se encuentra en el precio de los pasajes aéreos al exterior ya que, por el recargo fiscal, se parte de un piso muy alto por cualquier alternativa externa. A lo largo de los últimos dos años se fueron sumando impuestos para frenar la salida del país de turistas. El último ejemplo fue la implementación del “dólar Qatar”.

El motivo económico de todas estas medidas es la falta de reservas en el Banco Central.

Distinto es el precio de los hoteles. Por este “cepo” al turismo internacional las tarifas locales, como los alquileres de casas o departamentos, se encuentran en niveles similares a los que se pueden conseguir en muchos destinos del exterior. Ante las trabas para salir del país, que hace que haya un público cautivo, los empresarios locales aprovechan para obtener mayor rentabilidad. Es por eso que el rubro hotelería es uno de los que más vienen aumentando según los informes mensuales que difunde el Indec sobre inflación.

Causas y efectos

La causa principal de que la cantidad de pasajeros que viajan al exterior se encuentre todavía 22% por debajo del 2019 es el precio de los pasajes ya que en hotelería no hay ventaja por viajar por el país ante los altos precios internos.

No sólo la presión impositiva desincentiva los viajes al exterior. El Gobierno nacional también decidió prohibir el pago de pasajes y servicios internacionales a través de cuotas con tarjeta de crédito. Esto hizo que muchos sectores de clase media que financiaban sus viajes al exterior de esta manera vieran cortada esa posibilidad y debieran optar por hacer turismo interno.

Pese a ser hoy un sector que restricciones externas e incentivos estatales internos, el nivel de actividad aérea de cabotaje no alcanza a superar el alcanzado en 2019 cuando, en condiciones de mayor libertad económica, se viajaba más por el país.