Caciques: el deporte como una herramienta para la resocialización

Caciques: el deporte como una herramienta para la resocialización

El increíble proyecto mendocino que busca recuperar presos a través del rugby. El relato y la experiencia del padre Marcos Alemán, uno de los coordinadores.

Gonzalo Barrera

Existen miles de formas de ayudar a los necesitados: colaborar en un comedor, visitar enfermos, llevar comida a personas de la calle y demás. Actividades de lo más enriquecedoras para uno y para la sociedad, porque se genera un ecosistema solidario que permite a las personas conocer otras realidades y crecer a raíz de ellas.

Entre todas ellas, hay una primordialmente complicada y es la de ser voluntario en una cárcel. Es entendible, dado que el preso es alguien que hizo mal a los demás, que lastimó a la sociedad y que por eso terminó recluido en un penal. A pesar de eso, muchos ayudan porque ven al hombre tras el daño cometido. Ejemplo de esto es Caciques, una fundación que colabora en penales mendocinos para ayudar en la reintegración de los convictos a través del rugby. MDZ habló con uno de sus referentes, el sacerdote jesuita Marcos Alemán.

"La idea nace de un contacto con Espartanos, que es un proyecto similar que se lleva adelante en Buenos Aires", comentó el religioso, uno de los coordinadores del programa. El mismo trabajo que llevan adelante los voluntarios en los distintos penales, comenzó hace poco más de cinco años y ya trabajan en los centros de detención de Almafuerte, Boulogne Sur Mer y San Felipe, esperando crecer en voluntarios y así atender a una mayor demanda.

Además, explicó que no están solos, sino que también colaboran con ellos muchos clubes que van a entrenar o a jugar un partido con los convictos. "Nuestro sueño u objetivo es que cada club de Mendoza se comprometa a mandar entrenadores una vez al mes, que no deben ser siempre los mismos", explicó el sacerdote y agregó: "Cuando hacemos estos partidos en el penal, también colaboran con camisetas y materiales. La Unión de Rugby de Cuyo fue fundamental para contactarnos con los clubes".

Alemán llegó a Mendoza en 2019 desde Buenos Aires, donde, de chico, jugó al rugby para Universitario de Buenos Aires, mejor conocido como CUBA. "Es un deporte al que le estoy muy agradecido porque me sigue dando cosas. Cuando llegué acá a Mendoza, gente que sabía de mi gusto por el rugby, me invitó a participar de este proyecto", contó el sacerdote.

Cada semana, además de jugar al rugby, generan espacios de escucha y podcast que suben a YouTube que luego escuchan juntos en el pabellón. Este espacio, es desde donde se trabajan la espiritualidad y los valores, otra de las patas fundamentales de este proyecto.

"Salir a jugar con algún club se complica porque se necesita la autorización de cada juez", explicó Alemán y aclara que es una de las metas a futuro. Este tipo de eventos, en el que el equipo carcelario visita a un club, es uno de los que puede hacer Espartanos gracias a la trayectoria y al engranaje con el que funciona desde hace tiempo.

"Todos somos conscientes de que el rugby es un deporte de contacto, pero es lindo ver cuando después de un golpe no pasa de eso. Uno ayuda al otro a levantarse y siguen", relató Alemán, rescatando que a pesar de la idea de "violencia" que pueda haber sobre el rugby, el mismo que imprime eso en los jugadores. De la misma manera, trabajan la idea de la autoridad con el árbitro, fomentando el respeto: "parte del trabajo es cambiar las actitudes tumberas por las actividades caciques".

"Las actitudes caciques son el trabajo en equipo, buscar apoyo, estar atento a los demás, reflexionar y evitar la violencia", explicó el padre y contó que comenzaron a ver cambios en los convictos y recibir comentarios positivos del Servicio Penitenciario. "Tenemos varios ex convictos con los que seguimos en contacto y trabajando. Está el caso de uno de ellos que salió de la cárcel, se fue a vivir con su tío y el mismo nos dijo que 'antes salía y volvía con los mismos. Ahora, que haya salido y los fuera a buscar a ustedes, muestra el cambio que el tuvo'", contó Alemán sobre la relación con los presos, una vez que recuperan la libertad.

Además explicó que "si un preso se recupera en la cárcel, es gracias a que encuentran un motivo para recuperarse. Ahí es donde nosotros como sociedad tenemos que buscar darle ese motivo". También, destacó lo importante de que nuestra vida "sea una oportunidad para los demás".

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?