Tareas a contrarreloj en una ruta clave para llegar a la Laguna del Diamante
Tanto por la biodiversidad de su flora y fauna como por la simbiosis de su paisaje considerado único a nivel mundial, la Laguna del Diamante -ubicada en el departamento de San Carlos- es una de las 19 Áreas Naturales Protegidas con las que cuenta Mendoza. Se trata de una de las "joyas" con las que Mendoza cada año sobre finales de diciembre, cautiva a miles de viajeros llegados desde todas las latitudes ni bien se inaugura la temporada alta de visitas. Pero además, este espejo de agua ubicado a 3.250 metros de altura -en un predio de 192 hectáreas- es el sitio elegido por aves migratorias que cada temporada buscan un remanso a los pies de uno de los volcanes que descansan sobre la cordillera de Los Andes. El Maipo, con sus 5.323 metros de altura, aparece imponente, como custodiando día y noche la maravilla de la vida que late en las aguas de la laguna. Allí, donde el infinito es palpable con solo elevar la mirada, el tiempo parece entonces, no existir.
Persiguiendo esa conexión con los paisajes que ofrece la montaña mendocina, es que este año -una vez que quede inaugurada la temporada alta de visitas al predio- se espera una alta demanda de visitantes en la Laguna del Diamante. Lo cierto es que por ahora, aún las máquinas de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) se encuentran realizando los trabajos en la ruta de manera de dejar en condiciones el camino que lleva a uno de los rincones más atesorados turistas de todos los rincones del mundo como así también de otras provincias y de los distintos departamentos de Mendoza. Tal como informaron desde el área a cargo de esta tarea, por el momento los equipos de operarios están despejando la Ruta Provincial N°98, que conecta a la Ruta Nacional N°40 con el espejo de agua, sobre un tramo de 66 kilómetros.
Trabajos a contrarreloj
Entre los trabajos de mayor magnitud figura que ha sido necesario modificar algunas trazas del camino que llega a la Laguna y el volcán como consecuencia de los propios procesos naturales que ocurren en miles de metros de altura. Por eso, para garantizar la seguridad a quienes accedan en sus vehículos medianos (camionetas y 4x4) a la reserva -una vez que se concluyan los trabajos y sea posible inaugurar la temporada de visitas- Vialidad Provincial tendrá que rellenar socavones. “Lo que sucedió es que hubo endicamientos ocultos de agua, que de pronto se desbordaron en una masa líquida con roca y piedra que licuó la ceniza volcánica que está bajo los acarreos, generando cavernas en los laterales del camino, inconveniente que solo se puede resolver con equipos grandes. Allí habrá que corregir la traza, para luego rellenar los socavones”, explicó el administrador de la dirección a cargo de esta intervención, Osvaldo Romagnoli. Vale decir que un encamiento natural es la formación de un pequeño dique que se forma por la acumulación de agua proveniente del escurrimiento de una fuente de agua natural, tales como ríos o lagunas.
Existen en la zona, además, bloqueos ocasionados por la caída de piedras y rocas que afectaron a la ruta. Los operarios de la Dirección Provincial de Vialidad se encontraron también con planchones de hielo y una profunda grieta generada por las tormentas y los deslizamientos ocurridos durante el invierno. Sobre ese aspecto, Fernando Rojas, consejero por el Valle de Uco de Vialidad Mendoza señaló que el circuito sobre el cual se habilitará luego el tránsito para acceder a la reserva será emparejado y ensanchado, de manera que sea posible que el área de Recursos Naturales Renovables lo habilite.
Desde la Dirección de Recursos Naturales Renovables de Mendoza destacaron que la Reserva Natural Laguna del Diamante no tiene aún una fecha precisa para su apertura a las visitas. Pero sí adelantaron que se espera que "todas las reservas naturales de la provincia tengan gran concurrencia de personas ya que no rige más el protocolo de pandemia y el número de turistas es mucho mayor al año pasado".
El "paraíso en la Tierra"
La Laguna del Diamante se asienta sobre una antigua caldera volcánica -enorme hundimiento con forma de “olla” producido por el colapso de un volcán- del período Cuaternario y representa una de las principales manifestaciones volcánicas de la región cordillerana. Su contenido hídrico es aportado por los deshielos, dándole una profundidad aproximada de 70 m, que a la vez, da nacimiento al Río Diamante. Junto a la laguna se eleva el Volcán Maipo y al reflejarse en el espejo de agua se puede ver la figura romboidal del diamante que da origen al nombre a esta reserva. Se trata de un majestuoso paisaje rodeado de vegas altoandinas y campos de escoria volcánica dan un imponente marco a las aguas cristalinas de la laguna. El avistaje de manadas de guanacos a lo largo de la reserva es otro de sus grandes atractivos.
La Laguna -de donde nace el Río Diamante- y su imponente entorno, ofrecen un ámbito ideal para la práctica de pesca deportiva, acampe en algunos sitios permitidos, ascenso al Volcán Maipo, avistamientos de fauna –guanacos y aves- o el simple deleite en los extraordinarios escenarios naturales que ofrece esta reserva. La vegetación del lugar hace frente a la sequedad, el frío extremo y el viento, con raíces muy desarrolladas y carnosas que le permiten aferrarse mejor al suelo y tallos acumuladores de agua; follaje compacto a modo de cojín con hojas escamosas muy pequeñas o resinosas para evitar la pérdida de agua y la intensa radiación solar. La flora característica está representada por leña amarilla, yareta y pastizales de huecú.
Este fértil ecosistema puede encontrarse en una franja altitudinal amplia -2.000 m a 3.800 m- y es considerado la “Selva de los Andes Áridos” que aloja a las más diversas especies de flora altoandina.
Tierras del guanaco
De acuerdo a la información brindada por el Gobierno de Mendoza, en este paraíso ubicado en el departamento de San Carlos, la especie animal más emblemática y vulnerable es el guanaco. Se desplaza en manadas y migra a zonas más bajas para pastorear en el invierno y se esparce por ambientes de grandes planicies. Coexisten con estos grandes mamíferos, varias especies de ratones de alta montaña, que se refugian en madrigueras para evitar ser presa fácil de predadores como el águila mora o el zorro colorado. La zona cobija en toda su extensión una gran variedad de aves como los jilgueros, remolineras, dormilonas, agachonas, cauquenes -especie de ganso silvestre-, suris cordilleranos y, eventualmente, cóndores. El espejo de agua contiene tres especies de truchas -marrones, fontalis y arco iris- que fueron sembradas y no se tiene certeza de que la laguna haya poseído peces autóctonos.