El regalo más preciado: tiene autismo y es escolta de la Bandera
Dos días antes de la Nochebuena, cada año, la familia se reúne a celebrar el regalo más preciado que la vida les dio hace once años: Martín nació unos días antes de la fecha prevista, en la cálida noche que estrenaba la llegada del verano, el 22 de diciembre de 2010. No fue sino hasta que el pequeño cumplió los tres años y medio, cuando su mamá, Flavia Lombardi (44) y su papá, Javier Baggio (49) supieron que en su camino como familia los esperaban numerosos desafíos y sorpresas: Martín tiene autismo, una característica que lejos de limitar sus capacidades, lo llevó a demostrar todo su potencial humano e intelectual.
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Días atrás, el niño, que egresó de sexto grado en la escuela Lisandro Aguirre de Maipú (Mendoza) recibió la banda celeste y blanca en el marco del acto de fin de año, al ser nombrado como primera escolta. Pero no solo sus altas calificaciones, son motivo de felicidad extrema para sus padres: su maestra, directivos, terapeutas y compañeros de grado destacan la calidez de su persona; la nobleza de su corazón y el esfuerzo por superarse. "La verdad es que fue una gran sorpresa; fui a la reunión de padres pensando que nos iban a informar sobre otros temas y en realidad era para comunicarnos el nombre de los alumnos que integrarían el cuadro de honor. Cuando mencionaron a Martín, explotaba de la emoción, porque no solo es una distinción por todo su esfuerzo, sino a su calidad de persona. Eso es lo que más nos ha movilizado como papás", destaca Flavia. Siente de hecho, que tanto el cumple de su hijo este jueves como así también el cierre del 2022, tendrán un condimento especial. "Es el mejor regalo de Navidad que podríamos tener como familia", destaca con alegría Flavia.
Un camino de desafíos y logros
Todo el orgullo que hoy siente, tiene una explicación. Comparte que las primeras señales que le indicaban que Martín necesitaba abordajes más profundos, surgieron después de su cumpleaños de tres. "Era un bebé que cuando empezó a jugar con los primeros juguetes se concentraba solo en una cosa y cuando llegó la etapa de comenzar a hablar, no lo hacía. Le costaba mucho dormir y no respondía si lo llamaban. En las primeras consultas, los médicos me decían que esperara, porque en realidad se suele pensar que los varones tardan un poco más en empezar a expresarse con frases. Martín ya tenía tres años y solo decía algunas palabras; no decía frases", recuerda Flavia al mencionar que importancia del diagnóstico temprano de autismo para iniciar los acompañamientos necesarios en estos casos.
Detalla la mamá que gracias a las terapias, las citas con la fonoaudióloga y más tarde el amor demostrado por todos los equipos de profesionales y docentes que intervinieron en los procesos de crecimiento de Martín, hoy su hijo ha logrado demostrar todas las habilidades que quizá de otro modo, hubiesen quedado guardadas dentro suyo.
"Porque lo necesito"
En la escuela estatal primaria a la que asiste desde salita de cinco años, Martín no solo logró excelentes notas, sino que se hizo de amigos inseparables y logró autoconocerse a tal punto de ser él mismo quien con naturalidad, explica a sus compañeros o conocidos sobre cómo percibe de otro modo algunos estímulos externos o se expresa de una manera determinada. "¿Por qué decís lo mismo tantas veces seguidas?", le dijo hace un tiempo una amiguita suya. Martín, con calma, le respondió: "Porque lo necesito". En un mundo diverso, en el cual el abanico de formas de percibir el mundo y expresarse es infinito, una de las características de Martín es esa: repetir frases para fijar conceptos en su mente y concentrarse en un mismo punto, de tal como, que el silencio a veces, es su regalo más preciado.
Sin embargo, como sabe que no siempre esto es posible, Martín ha aprendido a reconocer sus propios límites y actúa en consecuencia. "En el acto se puso las orejeras porque había mucho movimiento y sonidos y luego se las sacó. Yo sé todo lo que eso implica para él, el bullicio para las personas con autismo a veces es tortuoso; por eso creo que este reconocimiento que hizo la escuela es tan emocionante para todos. Porque no solo son sus notas, es él como persona lo que moviliza a todos", expresa emocionada Flavia.
Amor y dedicación, la clave de la inclusión
Un cartel resalta en la puerta de entrada del lugar en el que Martín realiza sus terapias habituales: "¡Felicitaciones Tincho por tanto esfuerzo y compromiso! Estamos muy orgullosas de nuestra Escolta", se lee con la firma de "Pauli" y "Silvi", sus terapeutas de años. Es la prueba del camino compartido con ellas y con toda la comunidad educativa de la escuela, que hoy celebra sus logros en materia de inclusión. En la voz de Martín el agradecimiento es profundo e inmenso. "Mis compañeros son geniales y asombrosos; me gusta ir a la escuela y estudiar", expresa con alegría y relata que una de las cosas que más le gusta de la escuela es compartir los recreos con sus amigos y aprender con sus maestras. "Las materias que más me gustan son Ciencias Naturales y Lengua".
De hecho, desde muy pequeño, su principal pasión consiste en coleccionar dinosaurios y relojes. Dice que cuando sea grande lo que más quiere es ser paleontólogo y también pintor. Subirse a la moto con su papá, salir a andar en bici e ir a los cumpleaños de sus compañeros también están entre sus prioridades a la hora de disfrutar. Su amor por los animales de hecho, es uno de los aspectos que le ha permitido fortalecer sus habilidades en las sesiones de equinoterapia que toma en la asociación Pempa, una entidad dedicada a salvar a los caballos del maltrato.
Conocer derechos y respetar espacios
Flavia destaca la importancia de que las familias con niños o niñas con autismo cuenten con la posibilidad de acceder a todos los abordajes necesarios para potenciar sus habilidades. Es consciente de que cada caso es particular en todos los aspectos y que el espectro autista incluye una gama indeterminada de capacidades y características en el marco de la neurodiversidad. En el caso de Martín, por ejemplo, las necesidades de apoyo externo fueron menores. "En todos los casos, es fundamental que las familias conozcamos los derechos de nuestros hijos con discapacidad, las leyes que están vigentes y la importancia de que los equipos interdisciplinarios trabajen en forma coordinada con la escuela", expresa Flavia, quien desde hace años además, ha tomado el férreo compromiso de acompañar y compartir experiencias con otras familias con niños y niñas con autismo.

Detalla desde su experiencia, que uno de los aspectos que tanto a ella como al papá de Martín la ayudaron a dar respuestas efectivas a las demandas de su hijo tiene que ver con descubrir cuáles son sus desafíos y en función de ello, complementarlo con algún aspecto motivador. En su caso, por ejemplo, le gustan mucho los dinosaurios, ama dibujar y a la vez necesita reforzar su socialización. "Entonces generamos el espacio para que pueda dibujar dinosaurios, pero que además, asista a la casa de un amigo a jugar en la pileta", explica Flavia y detalla que muchas veces, a medida que los hijos/hijas con autismo crecen, el acompañamiento se hace desde afuera, respetando sus espacios y dándoles opciones. "Aprendí que es fundamental respetar sus procesos e ir sorteando los desafíos dando potenciando sus puntos fuertes, no destacando lo que no puede", comparte la mamá de Martín.
La importancia del acompañamiento
Paula Bellido es la psicopedagoga de Martín, quien en conjunto con la fonoaudióloga, Silvina Nieddu, lo han acompañado en todos sus procesos de desarrollo, "Martín presentó características típicas de esta condición (autismo) y ha tenido avances muy importantes por su esfuerzo, constancia y el acompañamiento único e imprescindible de su familia que le brindaron la estimulación necesaria desde pequeño. Para que los chicos con esta condición se puedan incluir y desarrollar a pleno como lo merecen, es imprescindible trabajar de manera interdisciplinaria con programas terapéuticos individualizados". detalla Silvina.

Marisa Cosimo es la maestra de sexto grado de Martín. Lo describe como "un niño adorable, que demuestra su cariño constantemente, eso hace que la tarea de nosotras sea mucho más fácil", Aclara la docente que este es un trabajo que se ha realizado de manera conjunta con su maestra de apoyo y el grupo de terapeutas. "Ellas nos van guiando y dando pautas para que el trabajo de Martín en el aula sea igual al de sus compañeros. Trabaja con una currícula adaptada pero siempre viendo el mismo tema que sus compañeros", aclara la "seño" Marisa y destaca que Martín "es un niño que participa en clase, levanta la mano y respeta los turnos al hablar. Presta mucha atención a la explicación del docente y es muy ordenado y prolijo con su carpeta y elementos personales", destaca la docente.
Agrega que Martín además, trabaja muy bien en grupo y también haciendo maquetas y exposiciones orales. "Hay que destacar que sus compañeros lo quieren mucho y que demuestran empatía para con él. Durante estos años de escolaridad Martin ha logrado superarse cada vez más, gracias al apoyo familiar, docentes y el grupo de terapeutas. Creo que ha sido la herramienta principal para que haya alcanzado tantos logros", reflexiona la maestra de sexto grado de Martín.

