Hablando de criterio propio
Muchas veces hablamos por lo que dice zutano o mengano, según el grado de afinidad, amistad, tal vez por quedar bien, el
actor, conductor, o el programa que esté de moda, el político de turno, sin saber a ciencia cierta, si estas opiniones, juicios, o
acciones corresponden a una realidad concreta. Tomamos muy en cuenta las informaciones de los medios como, televisión, prensa, radio, según el tinte político que nos mueva en ese momento, como veletas agitadas por el viento. Ni hablar de la publicidad, que de una forma invisible, subliminal nos aconseja tal o cual producto, el cual adquirimos en forma inmediata.
Casi sin saberlo, nos dejamos influenciar sobre todas las cosas, y hasta a veces ponemos en riesgo nuestros propios valores por
estar a la moda. Es una época en la que, tal vez más que en cualquier otra, y debido a la rapidez de cómo se procesan la información, nos quieren escindir, dividir, despersonalizar, tratando de anular nuestras facultades intelectuales, emocionales y espirituales, no dejarnos pensar. Cuántas veces hemos recibido información por algún medio, y la hemos compartido, sin corroborar la noticia, y esta termina siendo falsa.
Nos vamos convirtiendo inconscientemente o conscientemente, en seres sin criterio, nos vamos convirtiendo, a los principios de
los otros, en ideas de otros, y que no tienen nada que ver con nosotros, nos vamos convirtiendo en autómatas. Cuantas veces, hablamos por boca de ganso, hablar sin saber, sin reflexionar o discernir, repitiendo las cosas o casos, sin realizar el mayor análisis y crítica. No verificamos lo que oímos, y solo repetimos, repetimos lo que otros han dicho, como si fuera un pensamiento propio.
- Por eso debemos investigar, conocer, obtener información desde todos los ámbitos.
- Contrastar las informaciones y datos de las distintas fuentes.
- Proceder con unidad de criterio.
- Analizar con visión objetiva y crítica, viendo los pros y contras, la consistencia o no de información, y así verter una opinión certera.
- Tener pensamiento crítico, poder analizar y evaluar la consistencia de nuestro razonamiento.
- Ser íntegros, auténticos, genuinos, sin dobleces, conduciéndonos como nuestras convicciones y valores lo dicten y no, las que el ambiente, la moda o las circunstancias estén imponiendo.
- Ser flexibles, dejando atrás los prejuicios personales para poder analizar y procesar la información llegando a una conclusión objetiva, respaldada por los datos.
Recordar que: “Una vida sin reflexión no merece la pena ser vivida.” Sócrates. Nuestro criterio propio nos da el sentido a la vida, es la sabiduría que sabe discernir en la medida en que se suceden las cosas, extrayendo lo verdadero y hacer un mundo de conocimiento, paz y amor…
“Hay dos maneras de difundir la luz: ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja.” Lin Yutang.
* Carlos Daniel Tantucci - Consultor psicológico. Productor y conductor del Programa “Compartiendo Vida”, por FM "PARROQUIAL" 105.1


