¿Será que nada alcanza?
En la vorágine diaria todos estamos contra reloj, el trabajo o los trabajos, capacitaciones , estar a la altura de las expectativas y exigencias de nuestras labores diarias. Lidiar con el mal humor clásico a esta altura del año y la queja constante de la gran mayoría. Sumarle la diaria compras, cocina, precios, eventos, personales y compromisos familiares.
Para quienes tenemos la dicha de tener hijos sumamos la preocupación por darles un mundo mejor, eso incluye todo lo económico más la contención emocional que a veces no tenemos ni para nosotros.
Es cierto que todos queremos una sociedad mejor, que creemos en los valores y virtudes, señalamos con el dedo cada acción incorrecta y juzgamos sin piedad a los demás, pero en la diaria realmente ¿priorízanos al otro?, podemos mediar con tiempo y paciencia nuestros intereses ¿para favorecer el bien común?.
Hacemos medianamente las cosas bien con el corazón y responsabilidad necesaria, o al menos lo intentamos, o será que nada alcanza, nada nos conforma, o será que en realidad no alcanza porque damos poco y exigimos mucho.
Los invito a seguir pensando de qué lado estamos y de qué lado actuamos, siempre estamos a tiempo.
* Lic. Erica Miretti Psicóloga. Neuropsicoeducadora. Docente