Libertad religiosa y vida común
En la medida en que se supera la estrechez de los conflictos del pasado, las sociedades van haciendo lugar a una concepción de la libertad religiosa y del principio de laicidad más positiva y, por eso, más justa. Obviamente, para quien la religión es, de alguna manera, un mal, la libertad religiosa y la laicidad se conciben básicamente como formas de ponerles un límite a las expresiones
religiosas.
En ese contexto, todo se reduce a separar al estado de toda influencia religiosa (“Iglesia-Estado, asunto separado”).
La distinción entre ambas esferas es importante. La neutralidad religiosa del estado es un bien para todos. Ante todo, para las mismas comunidades religiosas.
Sin embargo, allí donde las sociedades más abiertas y plurales se abren a perspectivas más amplias, es posible percibir la aportación positiva de los valores religiosos que animan la vida de buena parte de los ciudadanos, cuando no de la mayoría de ellos.
Como decía, de esta manera es posible superar el planteo estrecho que reduce toda la problemática religiosa a la relación Iglesia-Estado, al mirar el horizonte más amplio de los vínculos entre los ciudadanos, la sociedad y los valores religiosos. Un ejemplo de ello lo constituye la invitación del Papa Francisco a asumir la “fraternidad universal” como criterio inspirador de la convivencia ciudadana, incluso entre los pueblos.
Para un cristiano -católico o no- esta categoría evoca el núcleo del Evangelio, la inseparable unidad entre el amor a Dios y al prójimo, la empatía-compasión hacia el que sufre o está en situación de vulnerabilidad, la dignidad de cada ser humano. La vivencia de la religión es un valor espiritual que enriquece la vida de las personas y posee un enorme poder configurador para la convivencia social.
La libertad religiosa, mucho más amplia que la mera libertad de culto, es una invitación constante a hacer presente en el espacio público su fuerza positiva para el bien, la justicia y, sobre todo, la esperanza.
* Sergio Osvaldo Buenanueva
Obispo de San Francisco (Córdoba)


