El dato que revela el mal manejo de La Cámpora en Aerolíneas Argentinas
La aerolínea low cost Flybondi incorporó su décimo avión para la flota con la que opera en la Argentina. Se trata de un Boeing 737-800 NG con capacidad para 189 pasajeros. De esta manera, la compañía aérea culmina el plan inicial de crecimiento e inversión anunciado en diciembre pasado para los vuelos de cabotaje e internacionales.
Sin embargo, ante el aumento de la demanda que supera las estimaciones previas, antes de que termine el año sumará dos aviones más y llevara a 12 aeronaves su flota en el país.
Con esta expansión, Flybondi ya tiene una penetración en el mercado doméstico por encima de los niveles del 2019, durante la gestión de Cambiemos que abrió la competencia aérea.
El dato no es aislado. La otra aerolínea low cost también muestra una participación mayor a la de tres años atrás.
JetSMART tiene hoy ocho aviones propios, el doble de los que contaba antes de la pandemia. También tiene uno más si se cuentan los tres que tenía Norwegian Airlines que dejó el país y las operaciones pasaron a manos de JetSMART.
Las dos compañías de vuelos baratos que operan en el país muestran, entonces, un significativo crecimiento. No sucede lo mismo con Aerolíneas Argentinas.
Desde el comienzo de la gestión del presidente Alberto Fernández se dio un giro en la política aerocomercial que se venía llevando durante el macrismo.
La Cámpora y los sindicatos retomaron el manejo del negocio aercomercial y comenzaron una embestida contra la competencia en beneficio de Aerolíneas Argentinas.
El ejemplo emblemático fue el cierre del aeropuerto ubicado en El Palomar, símbolo de los vuelos low cost. También hubo una serie de medidas que buscaron complicar las operaciones de estas aerolíneas.
En ese contexto, con la llegada de la pandemia, se produjo la salida del país de Latam, la principal competidora de la línea de bandera. En ese momento, Flybondi y JetSMART ocupaban el tercer y cuarto lugar.
Por ejemplo, en diciembre del 2019 – último mes operativo antes del cambio de política del nuevo gobierno - Aerolíneas tenía un 61% de mercado, Latam el 16%, Flybondi el 9%, JetSMART el 7% y Norwegian el 6%. El resto se repartía entre ANDES, Avianca, entre otros.
Una vez retomadas las operaciones, tras el pico del covid, la cuota de mercado que ocupaba Latam fue repartida entre las tres compañías que quedaron.
Según el último informe de la ANAC, en octubre, Aerolíneas Argentinas tuvo una participación del 68%, nueve puntos porcentuales más. Sin embargo, Flybondi casi duplicó su penetración al llegar al 17% del mercado, mientras que JetSMART sí duplicó su cuota al pasar a 15%.
Esto muestra que el parte que dejó Latam fue mejor aprovechada por las low cost, pese a las medidas del Gobierno nacional para desalentar a estas empresas. Una de los argumentos que explican esta situación es que estas compañías ofrecen precios más bajos que la línea de bandera en los destinos en los que compiten.
Esto les permite tener un nivel de ocupación mayor. Mientras que Aerolíneas Argentinas vuela con 86% de los asientos ocupados, en promedio, Flybondi lo hace con el 94% y JetSMART con el 90%.
Estas dos empresas, con precios más bajos, tienen rentabilidad, mientras que la compañía estatal sobrevive a fuerza de millonarios subsidios.

