La desconocida tradición del Día de los Muertos que sorprendió a los porteños
Miles de argentinos no trabajaron este martes 2 de noviembre ya que las provincias norteñas decretaron asueto administrativo por el Día de las Ánimas.En ciudades, pueblos y parajes de todo el norte argentino las familias aprovechan esta jornada para llevar ofrendas a las almas. La tradición, que tiene famosísimas expresiones en países como México donde el Día de los Muertos moviliza a toda la sociedad, tiene especial raigambre en provincias como Salta y Jujuy, donde se vive un clima especial.
"Este día se dedica para honrar y conmemorar a los difuntos fieles de la religión católica y cristiana", comunicaron desde la Casa de Jujuy y detallaron que "esta fecha fue instituida en el año 998 por el monje benedictino San Odilón de Francia, siendo adoptada por Roma en el siglo XVI y posteriormente difundida en todo el mundo".
La tradición llegó a Buenos Aires y llamó la atención de los porteños que caminaban por la zona de Retiro. La fachada de la Casa de Jujuy cambió su estilo sin perder su color. Ya desde el lunes, 1° de noviembre, comenzaron a llegar las ofrendas. "Lo armamos ayer", dice Ayelén Calisaya del área de cultura de la institución y sigue: "Lo armamos para esperar a los difuntos. Nosotros en Jujuy los esperamos con ofrendas, comidas que a ellos le gustaban como empanadas o humita que colocamos en la mesa".
Las familias se preparan con anticipación para esta fiesta en la que la comida se mezcla con ofrendas florales, cruces y escaleras. "La tradición es que el primero de noviembre ponemos la mesa, prendemos velas y esperamos a los difuntos. Ese día a la noche se reza y al día siguiente antes de levantar todo", explica Ayelén compartiendo una tradición que puede resultar extraña para muchos pero que, asegura, es normal en Jujuy. "Es una actividad familiar. En todas las casas de Jujuy se lleva a cabo esto", insiste.
Desde el organismo, responsable de difundir la cultura, invitaron a los jujeños a sumarse a esta iniciativa. Y fueron muchos los que llegaron a la Casa de la provincia de Jujuy con ofrendas de masa siguiendo la tradición norteña. "Los que aportamos para armar este espacio fuimos todos residentes jujeños en Buenos Aires. Pusimos el lugar y muchos jujeños trajeron sus ofrendas: hubo quienes llegaron con fotos, coronas y figuritas representando a sus difuntos", comenta y agrega: "Cada uno trajo lo que quería, lo que podía y lo que le gustaba a su difunto".
El "altar" causó efecto en porteños y turistas que pararon delante de la fachada a admirar el escenario y, en muchos casos, entraron a consultar de qué se trataba eso, abriendo un diálogo ideal para compartir una de las tradiciones más arraigadas de la cultura norteña. "Vino mucha gente que se conmovió con la mesa y se interesó por saber cómo lo vivimos nosotros".

