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25 de octubre: ¿por qué se celebra el Día del Catastro en Mendoza?

El Colegio de Agrimensura de Mendoza celebra esta fecha, repasa algo de su historia y el rol del Gral. Don José de San Martín.
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En un Bando fechado el 25 de octubre de 1815, el entonces gobernador y padre de la patria Don José de San Martín rubricó la instrucción de que toda persona poseedora de tierras que gozara de riego mediante las icónicas acequias de Mendoza debería entregar al comisionado gubernamental respectivo un plano de mensura. Los objetivos, que luego fueron replicados a lo largo y ancho del país, tuvieron íntima relación con el ordenamiento territorial, la convivencia social y el despliegue de políticas relativas a la administración y uso de las tierras y servicios.

En suelo mendocino, uno de los referentes respecto de los trabajos de agrimensura y topografía fue el Coronel Álvarez Condarco. Tanto sus aportes, basados en su experiencia y conocimientos, en la campaña del Cruce de Los Andes como en el orden del gobierno del Gral. San Martín aquí en la provincia resultaron indispensables para la obra catastral. Se trató, además, de un modelo que luego fue replicándose en cada rincón del país, es decir, una obra catastral para ordenar los territorios según sus propietarios, accesos a servicios, ruralidad y urbanidad, entre otros.

Actualmente, en la celebración del 207° aniversario de la creación del Catastro en Mendoza, podemos decir que se trata de una acción pública encargada de la administración de datos correspondientes a objetos territoriales y registros públicos (parcelas, afectaciones, restricciones al dominio). Al respecto, el presidente del Colegio de Agrimensura de Mendoza, Javier Oyhenart, nos contó algunos detalles relacionados al presente de su gestión frente a una institución que, entre otras tareas, se propuso colaborar para alcanzar catastros municipales modernizados.

“Un buen catastro es la materia prima para un ordenamiento territorial de excelencia”, resume Oyhenart respecto de estos registros. “Hoy celebramos la existencia de los catastros por su importante función y saludamos a todas las personas que conducen y trabajan en ellos”. Desde el Colegio de Agrimensura de Mendoza “estamos trabajando con una línea de gestión exclusiva para el acompañamiento a catastros municipales con menos de 70 mil habitantes”, indicó.

Agrimensor Javier Oyhenart, presidente del Colegio de Agrimensura de Mendoza, durante un acto de PuGLE.mza, un programa de agrimensura al servicio de la comunidad.

“La idea es modernizar la infraestructura de catastros municipales y capacitar a las personas que trabajan en ellos para lograr gestiones más efectivas y ágiles”. Esto, explicó, repercute de manera positiva no solo en esas direcciones, “sino también en el día a día del ejercicio profesional de agrimensores/as”.

Por otra parte, explicó que “la relación de la agrimensura con el catastro es muy estrecha y constante, de hecho, se trata de una de las actividades reservadas que tenemos como profesión. Es más, -cuenta mientras hace memoria- en la carrera nos decían que la Dirección de Catastro es nuestra segunda casa”. Es que “la agrimensura -señaló- acompaña y se vale del catastro en distintas orientaciones, ya sean parcelario, de irrigación, de minería, etc., apuntando a un catastro territorial multifinalitario”.

Por último, Oyhenart concluyó: “Es una fecha especial para nosotros y la aprovechamos para reiterar nuestro saludo a la Dirección General de Catastro y también a los catastros municipales”.