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La dramática historia del avión que cayó hace 47 años en Concordia y que todos olvidaron

Era un Fokker F-28 que realizaba el tramo Aeroparque-Concordia, pero un error hizo que el avión se estrellara en un campo de eucaliptos. Fue "un milagro" para muchos, todos los que viajaban en la aeronave sobrevivieron.

"Todos con vida", titulaba hace 47 años uno de los diarios del Litoral para contar la dramática, pero milagrosa noche que habían vivido 60 personas a bordo de un Fokker F-28. El avión volaba desde Buenos Aires hacia la ciudad de Concordia, Entre Ríos, y por un error se estrelló en un campo de eucaliptos en 1975.

En el marco del aniversario número 50 de la "Tragedia de los Andes", uno de los desastres aéreos más conocidos, una usuaria de Twitter recordó otro accidente de una aeronave de Aerolíneas Argentinas que en 1975 trasladaba a 4 tripulantes y 56 pasajeros que se salvaron del impacto y pudieron contar lo sucedido.

El protagonista fue un Fokker F-28 que cumplía el vuelo 718 de Aeroparque a Concordia y el piloto "le erró al aeropuerto" de esa ciudad al confundirse las luces de una represa nueva con las que indicaban la pista de aterrizaje.

La historia con suerte fue recordada por Ileana Schinder, una arquitecta argentina que vive en Washington y cuya familia fue protagonista del episodio. En el Fokker de Aerolíneas viajaban su mamá y su hermana, incluso ella misma viajaba en el vientre de su madre. 

Si bien poco se supo sobre el accidente un artículo publicado por el diario El Heraldo de Concordia registró lo sucedido y compartió algunas fotos junto a la lista de las personas que venían en esa aeronave.

"Todos con vida" titulaba El Heraldo para contar sobre el accidente.

"Voy a contarles otro milagro... y milagro en serio. Se cumplen 50 años de la tragedia de los Andes, pero hace 45 años en Concordia se cayó otro avión y no murió nadie. El avión era un Fokker F-28 y viajaba de Buenos Aires a Concordia. Pero nunca llegó al aeropuerto Pierrestegui... ¿Cómo que no llego? No, el avión se pasó y se estrelló en un campo de eucaliptus en el medio de la nada", contó Ileana en Twitter y agregó que esta es la anécdota más increíble de su familia.

"Mi mamá no tenía mucha experiencia en vuelos, así que nunca se dio cuenta que el avión se había estrellado, a pesar del impacto", contó Schinder y añadió: "La nave cayó 'de panza' en la noche, y se partió de tal manera que mucha gente salió por ahí, muchos de los pasajeros no se acordaban ni por donde salieron".

Lo sucedido "no le dejó a mi mamá miedo a volar, ya que lo ha hecho cientos de veces, pero si quedó la historia de cada uno, la de mi papá manejando como loco entre el aeropuerto y el Aeroclub" junto a decenas de personas más que salieron en caravana para reencontrarse con sus seres queridos que se encontraban en ese avión. Quedó también el recuerdo de la persona que se acercó al padre de Ileana y lo tranquilizó con la frase: "Raúl, ahí la vi a tu señora que viene más atrás, con la nena, están bien".

Un evento que marcó la vida de cada uno de los miembros de la familia de la arquitecta, en su casa aún conservan la mantita escocesa que la azafata le proporcionó a la madre de Ileana para que abrigara a su hija y la protegiera en la fresca noche entrerriana.

La autora de la publicación comparte que las razones técnicas que llevaron a que el avión se estrellara nunca quedaron claras. Sin embargo, las versiones indicaron luego que el piloto habría confundido las luces de la estación aérea con las de la represa de Salto Grande, nueva en ese tiempo, "el avión se pasó y terminó allá", gritaba un hombre mientras bajaba de la torre de control. 

Aquellos que protagonizaron el accidente aseguran que fue un verdadero milagro, el avión se partió en tres partes, el olor a nafta era muy intenso, pero todos los que viajaban en esta nave se salvaron.

"Siempre pienso en las caras y los corazones de todos los que caminaban y los que esperaban, ¿qué les habrá pasado por la cabeza? Mi mamá se acuerda del olor a nafta. Mi papá se acuerda de cruzar y preguntar dónde había caído, de la cara pálida de mi abuela, del auto en el que fueron a buscar el avión, que era un Taunus, pero yo solo la memoria del cuento de donde vino la frazadita", expresó Schinder.

La publicación de Ileana se viralizó y no solo tuve miles de "me gusta" y cientos de comentarios, sino que además varios usuarios sumaron detalles sobre lo sucedido y contaron que sus familiares habían estado en ese vuelo o habían participado del rescate.