Tensión, hartazgo y agotamiento entre los camioneros varados
Por el conflicto que comenzó el 14 de enero, hay más de 3.000 camiones varados esperando en la frontera del lado argentino para cruzar a Chile y tampoco pasan transportes desde el vecino país hacia la Argentina.
Fue a partir de un brote de covid-19 entre 6 funcionarios de la Aduana, que Chile decidió hacer test de antígenos a todos los choferes que transitan ese corredor internacional. Antes de ese día, la modalidad exigía presentar un PCR negativo con un máximo de 72 horas de antigüedad y se hacían testeos de antígenos aleatorios. "Con el nuevo modus operandi, las horas de espera, que ya eran cuantiosas, se convirtieron en días", expresan desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam).
Ahora, los choferes chilenos no están de acuerdo con la medida tomada por los camioneros autoconvocados. Consideran que ellos siendo del país vecino deberían poder circular sin restricciones. "La frontera está abierta y nosotros deberíamos poder pasar. Las autoridades no son capaces de destrabar el conflicto que hay", cuenta uno de los camioneros chilenos varados en la Ruta 84 en la zonda de la Refinería de Luján de Cuyo y añade: "No hay maltrato por parte de la aduana chilena, este es un protocolo sanitario por el covid-19 que hay que cumplir para no comprometer a nuestras familias y al resto de los ciudadanos".
A su lado se encuentra uno de sus compañeros que lo escucha atento y agrega: "Llevamos ya 10 días así y no hay nadie de Salud que observe que estamos amontonados, podrían haberse acercado y hacer el testeo aquí".
Los dos camioneros chilenos cuentan que ya prácticamente se han quedado sin mercadería y dinero para comprar más víveres; inclusive ya no cuentan con garrafas de gas para cocinar, por ello han recurrido a prender fuego junto al camión para calentar agua o poder prepararse el almuerzo y la cena.
"La paciencia ya se agota, hay personas que empieza a discutir con colegas. La gente ya no tiene plata para subsistir, comprar acá sale muy caro", afirma uno de los chilenos.
Una posible solución que plantean los choferes del vecino país es que el testeo se realice en Uspallata y que de esa manera, quien obtenga un resultado de covid-19 positivo, pueda quedarse allí y no en Alta Montaña.
"Si la medida va a resolver algo, está perfecta. Pero si vamos a seguir 15 días más así no tiene sentido lo que están haciendo", opinan Paulo y Laerte, dos choferes de Brasil que se encuentran esperando para cruzar en la estación de servicio de Potrerillos.
Pero no todos los camioneros están en desacuerdo con las medidas de fuerza. Gran parte de los choferes argentinos consideran que esta es la única manera de que se los escuche. "Tenemos que estar muchas horas arriba (en Alta Montaña) y hay gente que le afecta la altura a la presión, que pasa frío", sostiene Carlos Suortino.
Pese a su apoyo al resto de los camioneros que han limitado la circulación de transporte de cargas desde y hacia Chile, los choferes argentinos admiten que los tomó por sorpresa la cantidad de días que lleva el conflicto y la poca información que les brindan sobre la situación.

En cuanto a las declaraciones de Pablo Moyano, líder del gremio de los camioneros, en las cuales advirtió que "si no hay una respuesta de la Cancillería, del ministro o del presidente, seguramente los muchachos (por los choferes varados) van a cortar la ruta y no va a pasar nadie”, Martín Alcalde, uno de los camioneros argentinos, expresó a MDZ: "Moyano toca de oído, porque acá el sindicato nunca se acercó para asistirnos y a los otros puntos donde hay más camiones esperando tampoco".
Daniel Gallart, presidente de Aprocam, ya había dejado en claro en un comunicado, cuáles eran las salidas para terminar con la medida de fuerza. “Chile tiene dos caminos para tomar: o bien retrotraer las condiciones al 13 de enero, pidiendo el PCR negativo que se traía, más un test aleatorio, o de lo contrario, poner personal suficiente para testear al 100% de los conductores acorde al flujo del Paso Internacional”, indicó.
