¿Lo sabías? Esta es la relación entre las plazas mendocinas y los sismos

¿Lo sabías? Esta es la relación entre las plazas mendocinas y los sismos

Las plazas características de la provincia de Mendoza cumplen una función primordial en relación a la prevención frente a un sismo o terremoto y la mitigación de los efectos del cambio climático.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

Uno de los principales atractivos turísticos que tiene Mendoza son las numerosas plazas que están dispuestas a lo largo y ancho del territorio provincial. Más allá del encanto visual y recreativo que poseen, el origen de la disposición de las mismas está relacionado con la posibilidad de brindar refugio en una zona sísmica.   

El diseño urbanístico actual de la Ciudad de Mendoza fue llevado a cabo luego del fuerte sismo ocurrido el 20 de marzo de 1861 donde se produjeron miles de daños en la estructura de la denominada "Cuidad Antigua". A partir de ahí, la nueva ciudad se reconstruyó teniendo en cuenta un diseño urbano acorde a una zona sísmica.

En el año 1963, el ingeniero Jerónimo Balloffet trazó el plano de la nueva ciudad. Las características principales eran las calles amplias y rectilíneas que incluyeron cinco plazas ubicadas simétricamente: una plaza central (actualmente Plaza Independencia que ocupa cuatro manzanas) y cuatro plazas más pequeñas equidistantes de una manzana cada una: la Plaza San Martín, Plaza Chile, Plaza Italia y Plaza España.

Las plazas brindan un lugar seguro para refugiarse en caso de terremotos o sismos ya que brindan espacios amplios donde permanecer sin la existencia de riesgos para la integridad física de las personas. Su existencia es primordial en zonas urbanas que poseen riesgo sísmico.

Las plazas y el cambio climático

Según información proporcionada por Naciones Unidas, las ciudades contribuyen y se ven afectadas por el cambio climático. Los grandes núcleos urbanos, que ocupan solo el 2 por ciento de la superficie de la Tierra, son responsables de más del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales. Si bien, estos espacios son la principal causa del cambio climático, también son los más afectados.

Los gases del efecto invernadero contribuyen al calentamiento global del planeta

Ante una realidad desfavorable, las ciudades se ven obligadas a adaptarse y mitigar los efectos del cambio climático generando alternativas que permitan reducir las emisiones y mejorar la calidad de vida de la población. 

La ley 4.341 de loteos de Mendoza especifica que los fraccionamientos o loteos que superan los 2.000 metros deben dejar un espacio para equipamiento que puede ser una escuela, unión vecinal o plaza. Generalmente esos espacios son ocupados por espacios verdes que cumplen una doble función: por un lado, aplicar medidas de adaptación que permitan aumentar el "verde urbano" en relación a la cantidad de habitantes por metro cuadrado; por otro lado, la presencia de espacios equipamiento en las ciudades de riesgo sísmico son necesarios ya que pueden servir como punto de resguardo.

"La existencia de los espacios verdes está vinculada al cambio climático, a nivel internacional se mide el espacio verde por persona, mientras más espacios verdes la categoría de la ciudad es mejor. En el caso de las plazas mendocinas, la importancia adquiere relevancia ya que son espacios de resguardo para que las personas durante un terremoto o sismos puedan albergarse", explicó el doctor en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, Matías Dalla Torre.

Desarrollo territorial de las ciudades inteligentes

Una ciudad inteligente y sustentable es una ciudad innovadora que usa la información, las tecnologías de la comunicación y otros medios para mejorar la calidad de vida, la eficiencia de los servicios y la competitividad. Estos espacios urbanos incorporan sistemas de monitoreo y Big Data para la planificación urbana en base a sistemas de mediciones e indicadores.

En caso de zonas sísmicas las ciudades inteligentes tienen espacios diseñados específicos para mitigar el impacto de una catástrofe natural imprevisible.

"Las ciudades deben disponer de planes de riesgo que incorporen la existencia de espacios seguros, en el caso de las plazas pueden ser espacios seguros frente a un riesgo..." cerró Dalla Torre.

Plazas cerradas: pros y contras

Una situación que genera polémica es el cierre de plazas y espacios verdes que pueden contribuir a la seguridad de la población que habita en zonas sísmicas. Quienes apoyan la iniciativa destacan los beneficios que tiene el cierre en relación a la seguridad frente a los delitos y la preservación del espacio público frente al vandalismo.

Por otro lado, quienes se oponen argumentan que el cierre, cercado o enrejamiento de los espacios públicos; obstruye el libre acceso al público que ante una catástrofe natural se verá imposibilitado para acceder a ese espacio de seguridad. 

En Mendoza, se presentó una iniciativa que busca prohibir en todo el territorio provincial, el cercado, enrejamiento o cierre de cualquier tipo de plazas y parques públicos. El proyecto presentado, que se encuentra en etapa de estudio, especifica también que “cada plaza deberá contener en lugar visible un cartel informativo que indique de qué manera actuar en caso de sismos”. 

“El diseño urbanístico de nuestra provincia no es casual, y menos aún el establecimiento de plazas abiertas y su ubicación”, menciona el proyecto.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?