Cambiar el cepillo de dientes puede tener impacto positivo en el medio ambiente

Cambiar el cepillo de dientes puede tener impacto positivo en el medio ambiente

Se estima que únicamente el 9% de los plásticos son reciclados a nivel mundial. El cepillo de dientes es uno de los productos más desechados por la población, y es un grave problema para el cambio climático.

Bautista Otamendi

Los odontólogos recomiendan cambiar el cepillo de dientes aproximadamente cada tres meses, por lo que una persona debería usar cuatro por año. Si este número lo multiplicamos por todos los seres humanos que habitan en la tierra, la cantidad sería gigantesca. Esto provoca el desecho de millones de kilogramos de plástico que contaminan al planeta.

Al momento de ir a un supermercado, o una farmacia a comprar un nuevo cepillo de dientes, la oferta suele ser de objetos plásticos. Recién ahora comienzan a popularizarse los cepillos de dientes de materiales menos contaminantes. De a poco surgen nuevas marcas que proponen una alternativa. Los cepillos de cepillos de dientes de bambú parecen haber llegado para quedarse ya que resultan mucho más amigables con el medio ambiente al estar compuestos por materiales biodegradables y reciclables. 

Una nueva alternativa

El mango del cepillo de dientes está compuesto en su totalidad de bambú, y la cerdas sí son de plástico pero se pueden reciclar. las plantas que se utilizan para este tipo de productos se extraen de una de las plantas con mayor tasa de crecimiento del reino vegetal y, para tranquilidad de los defensores de los osos panda, es una variedad de bambú diferente a la que sirve de alimento a estos animales.

Otra de las características que poseen estos cepillos de dientes es que son biodegradables. El proceso de degradación se lleva a cabo en un tiempo muy inferior al del plástico. Por lo que su capacidad de descomposición ayuda a que existan menos residuos y no contamine tanto al suelo. 

En cuanto a la cantidad de dióxido de carbono que se consume al fabricar un cepillo de estas características es de solo 3,5 kilogramos, siendo en su mayoría el transporte marítimo o terrestre. En cambio uno de plástico produce 134,9 kilogramos de CO2, que la mayoría se debe a su fabricación que alcanza casi 128 kg. El cepillo de bambú, dependiendo la marca suele tardar entre tres meses y dos años en degradarse.

La contaminación del cepillo de plástico

Lo único que tienen en común el cepillo de dientes de bambú y su equivalente de plástico, son las cerdas de nylon. Estas no pueden ser reemplazadas por ahora por otro material, ya que son las más rentables, higiénicas que proporcionan una segura vida útil promedio.

La gran diferencia entre ambas es el mango. Esta parte del producto está compuesta en su totalidad de plástico, que puede variar un poco por si llevan goma, pero dependerá de la marca. Siempre este material será extraído de las fracciones más pesadas del petróleo. Debido a la composición de este producto, para biodegradarse en el medio ambiente puede llegar a tardar hasta 500 años. Otro dato interesante a resaltar, es que la emisión de dióxido de carbono del cepillo de plástico es de casi 37 años mayor al de bambú, debido a su proceso de producción y distribución. 

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