Poliamor: la curiosa limitación legal que tiene la "trieja" mendocina para ser considerada familia convencional
La historia de amor de los tres mendocinos que conforman un trío de amor no convencional sigue generando repercusión a nivel nacional e internacional. La curiosidad que despierta la relación poliamorosa de Maira, Nazareno y Eliana sigue vigente pero hay un aspecto del que se conoce poco...¿qué sucede legalmente en caso de separación o hijos?
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Tres mendocinos fueron noticia durante la semana pasada al contar públicamente que conforman una trieja. El término se refiere a una relación de tres personas que funciona de la misma forma que muchas parejas estables y monogámicas: duermen en la misma cama y comparten sexualidad, amor, economía familiar, cuidados, tareas domésticas, y un proyecto de vida juntos que incluye la posibilidad de tener hijos en el mediano plazo.
Maira, Nazareno y Eliana conviven en el mismo hogar desde hace 3 años, comparten su vida, sus gastos e inversiones de manera conjunta. Sin embargo, hay un aspecto que genera incertidumbre y tiene que ver con la situación patrimonial de cada uno de los integrantes de la trieja en caso de disolución del vínculo afectivo.
Ernesto Lastra es abogado especialista en derecho de familia y despejó algunas dudas respecto a los aspectos legales en relación a los bienes que tiene la trieja.
"Son situaciones de hecho y no de derecho, en Argentina no hay un aval desde lo legal para las uniones convivenciales donde son más de dos personas" destacó.
Hay lugares en el mundo, como la zona de las islas Fiji, donde una mujer se puede casar legalmente con varios hombres, ya que la poligamia es legal, al igual que sucede en algunos países árabes donde el hombre se casa con muchas mujeres y adquiere obligaciones frente a ellas.
En Argentina, la bigamia y la poligamia no están contempladas dentro de la legislación. Lastra destacó: "Una cosa es vivir de hecho con una mujer, otra cosa es la bigamia y otra la poligamia. El problema en el caso de los tres mendocinos es que el Estado no puede reconocer una unión convivencial de tres por lo que están ante una sociedad de hecho".
La sociedad de hecho no tiene estatuto, las partes se ponen de acuerdo y se llevan a cabo las acciones y decisiones a partir de la voluntad de los socios que, en este caso, serían los miembros del trío poliamoroso.
"Ellos han hecho un acuerdo entre ellos de fidelidad y comparten sus ingresos. En caso de separación deberán acordar entre las partes la división de bienes demostrando que los tres conformaban una sociedad" dijo Lastra.
¿Qué sucede con los hijos?
Ambas mujeres, al ser entrevistadas por MDZ, contaron que tienen el deseo de ser madres en simultáneo a mediano plazo. En ese caso, manifestaron que su deseo era criar a sus hijos con dos mamás y un papá. Según el código civil vigente, la trieja no podría tener una responsabilidad parental conjunta.
"Lo que los cubre es el paraguas de la responsabilidad parental son los derechos y deberes que tienen los padres respecto a sus hijos menores. El nacimiento de un hijo no tiene que ver con la institución del matrimonio o unión convivencial sino con la responsabilidad legal. De acuerdo a nuestro código civil la responsabilidad parental es la misma convivan o no" explicó Lastra.
"Si nos abrimos a nuestra normativa jurídica si el hijo es de una de las dos mujeres, la otra no tiene responsabilidad parental con respecto a ese hijo o hija. No se le podría exigir el cumplimiento de los deberes de responsabilidad parental" agregó el abogado de familia.
En el caso del padre, va a tener responsabilidad parental con respecto a sus hijos pero el hijo de una de las mujeres no podría heredar a la otra mujer ya que no existe una obligación o responsabilidad parental por parte de la segunda.
El caso de Brasil
Hace unos años, en Brasil, hubo un caso donde una trieja poliamorosa conformada por un hombre y dos mujeres lograron inscribir su unión a través de una escritura pública realizada por la abogada Claudia Domingues quien certificó una unión poliafectiva estable donde los protagonistas vivirían en la misma casa con gastos compartidos y una relación basada en la lealtad y el compañerismo. La escritura contenía cómo se iban a repartir los bienes y planes de salud. Si bien, el documento público estuvo sujeto a muchas críticas, fue un punto de partida para contemplar desde lo legal una situación que cada vez es más frecuente.
El documento autorizaba al trío con respecto a la división de los bienes en caso de separación o muerte. Sin embargo, no garantizaba los mismos derechos que una familia tiene. Por ejemplo, como recibir los subsidios por fallecimiento u obtener un préstamo en el banco para la compra de la vivienda.


