A 25 años del nacimiento de Dolly: los dilemas éticos de la clonación

A 25 años del nacimiento de Dolly: los dilemas éticos de la clonación

Hace 25 años se logró clonar por primera vez un mamífero. Desde entonces, la ciencia avanzó rápidamente en el tema y se plantean dilemas éticos. Conversamos con la médica genetista Graciela Moya sobre los riesgos y beneficios de la manipulación genética.

Nicolás Hornos

Por Nicolás Hornos

El 5 de julio se cumplieron 25 años de un hecho científico trascendente: en 1996 se clonó el primer mamífero a partir de una célula adulta. Se trató de la oveja Dolly. El objetivo era crear una oveja que pudiera producir leche con determinados compuestos. Hoy, los avances científicos en clonación, ingeniería genética y biotecnología son enormes y se producen de manera acelerada. Por eso, aseguran los especialistas, es necesario llegar a un consenso sobre los usos que el hombre puede hacer con estos conocimientos. Esto nos lleva a repensar preguntas sobre la vida y los seres humanos que quedaron sepultadas en antiguos textos filosóficos. De ser posible la clonación humana ¿Podría una copia de mí mismo tener alma, emocionarse, ser libre y apreciar la vida? ¿O solo sería una copia física de la persona? Hoy, la ciencia ficción se convirtió en una realidad y hay cientos de películas que alertan sobre los peligros de esta práctica en la ciencia.

 ¿Estamos jugando a ser Dios? ¿Es lo mismo clonar un animal a clonar un humano? ¿Por qué no apoyar una investigación que promete el tratamiento y curación de enfermedades como el parkinson, alzheimer, diabetes y daños en la columna vertebral? Estas son algunas cuestiones sobre las que reflexionamos con Graciela Moya, experta en bioética y dedicada a la docencia e investigación en el área de genética médica.

-¿Se acuerda de la noticia de la clonación de la oveja Dolly en el año 1996? ¿Cuál fue su impresión?

-En esa época fue como todo un hito, ya habían presentado publicaciones previas sobre clonaciones con células embrionarias. Desde el 55 hay información de clonación por transferencia nuclear, pero bueno, habían sido en anfibios, después fueron con células embrionarias de mamíferos y finalmente en el 96 fue la presencia de Dolly con una clonación por transferencia nuclear, pero en una célula somática adulta, entonces eso fue un cambio. A partir de ese momento, empiezan a salir un montón de documentos internacionales diciendo que la clonación humana con fines reproductivos iba en contra de la dignidad de la persona. Y también hay otro paralelo a lo que es la ciencia ficción, empezaron a salir un montón de películas de ciencia ficción de lo que es la clonación. En ese momento veías el periodismo y los medios de comunicación que empezaban a hablar y había gente que decía: “que fantástico sería, por ejemplo, clonar a mi hijo o clonarme a mí misma y educarme como a mí me hubiesen gustado que mis padres me eduquen, o que todos los equipos de fútbol tengan un Maradona y clonemos a Maradona”. En ese momento era una línea muy delgada entre lo que era la ciencia y la ciencia ficción y todas las posibilidades que podían surgir a partir de la clonación reproductiva. Mismo había gente que decía: “bueno si Dios permite la tecnología y nos da herramientas para hacerlo y no puso como ninguna traba al conocimiento del genoma y de la manipulación de los seres humanos, será porque nos da la posibilidad de hacerlo.” La verdad vos escuchabas cada barbaridad en ese momento que decías ojalá que no se pueda hacer porque la gente está muy loca.

La famosa oveja "Dolly".

-¿Cuál es la diferencia entre clonación humana y clonación animal? Con todo lo que implica ser humano con su individualidad e irrepetibilidad ¿Se podría hacer un clon idéntico de un humano?

-Han salido noticias de gente que ha querido, por ejemplo, clonar a su bebé muerto. También hay un grupo, Clonaid, que dice haber hecho clonación humana pero no tiene ninguna publicación científica y dependen del movimiento raeliano que es una secta ovni, que no sabes hasta donde están trastocados mentalmente o hasta donde es real, se confunde el límite de lo que es real y pasa a ser una locura. La verdad que en esa época empiezan a salir un montón de chistes sobre el tema y empiezan a diferenciar lo que es clonación humana de lo que es clonación animal. Entonces después hay muchos países que prohíben y penalizan la clonación humana. Nosotros en la Argentina lo único que tenemos es una ley, durante el gobierno de Menem, que prohíbe experiencias relativas a la clonación de células humanas para producir seres humanos. Pero sí hay clonación animal en Argentina, por ejemplo, las yeguas de Cambiasso son todas clonadas, y científicos argentinos han clonado un ternero, Pampa es la primera ternera clonada en la Argentina, que se hizo también por clonación igual que Dolly, y hay todo un linaje de Pampa. Volviendo a la clonación humana, sería imposible realizar una copia exacta de la persona clonada debido a la irrepartibilidad de todos los seres.

- ¿La clonación de animales podría beneficiar a la industria agropecuaria?

-A la industria agropecuaria y al sistema de salud, porque la idea es generar, por un lado, la clonación a nivel agropecuaria, la ventaja que te da es que vos ya sabes qué tipo de carne o de animal tenés. Entonces se puede hacer como para mejorar un linaje. Hay toda una ética de investigación en animales donde se usa la menor cantidad de animales posibles, que no sufran, que no tengan dolor, no tengan molestias, que no se los maltrate a los animales, pero no tiene las mismas implicaciones éticas para seres humanos.

Nos encontramos en un momento de la evolución que como sociedad tenemos esta herramienta que es la clonación que puede beneficiar a la industria Agropecuaria y a la farmacéutica, pero también no hay que dejar que se use en humanos.

En animales que tengan un fin específico, o sea, no clonar por clonar. Puede ser una manera de abaratar los gastos en la industria farmacéutica. Hoy las clonaciones son transgénicas y tienen un fin fundamentalmente farmacéutico que busca generar fármacos que son de uso accesible para la población a muy bajo costo y muy validado respecto al proceso de desarrollo tecnológico, donde vos en vez de tener que montar todo un laboratorio entero lo que haces es inseminar un embrión congelado de una vaca en cualquier mamá sustituta y podés producir estos embriones transgénicos para países donde no hay acceso a la producción de estos fármacos.

La genetista Graciela Moya.

-¿Podríamos decir que los aspectos bioéticos de la edición del genoma se encuentran justamente en producir un bien para las farmacéuticas y la industria agropecuaria que nos beneficie como sociedad?

-El tener una finalidad, en ética discutimos fines y medios. Acá el fin beneficia a las personas, sobre todo a las que tienen enfermedades, por ejemplo, diabetes o déficit de hormona de crecimiento. Y también beneficia a las personas en el sentido de generar cierto tipo de animales que puedan vivir en determinados entornos. También te da la opción de que todos estos embriones vos los podés congelar y los podés dejar como en un banco de embriones y en caso de una catástrofe mundial, se pueden recuperar estos animales. El fin es bueno, la discusión ética se encuentra en el medio.

-Siempre está el riesgo de que el ser humano se aproveche de esto y comience a clonar en manada, se necesita un reglamento muy estricto y detallado para estos fines.

-Sí, tiene que haber pautas muy claras a nivel internacional, de financiamiento y sobre todo de protección de las personas. En animales es como que hoy es una realidad que se da a diario y puede tener una finalidad muy práctica, los riesgos pueden ser los transgénicos que, por ejemplo, le ponés algo en los genes que no le corresponden, se toma en cuenta el tema de salud animal y salud humana con los organismos genéticamente modificados. En humanos surgen nuevas aristas ¿Por qué clonaría un humano? Por la parte reproductiva, para obtener descendencia humana con mayor efectividad; para seleccionar, controlar o alterar el genoma de la descendencia. Esto es uno de los mayores riesgos que hay en el tema de clonación, se podría agregar un gen extra para que sea más inteligente, más alto o lo que sea. Si se utiliza con fines terapéuticos se podrían extraer células madre embrionarias con fines terapéuticos o de investigación. Los mayores riesgos de la clonación reproductiva en humanos y donde entran los cuestionamientos éticos son el tema de la individualidad porque generás un montón de personas iguales y las características propias de cada persona pueden ponerse en riesgo; la irrepetibilidad que tenemos cada uno de nosotros como seres únicos irrepetibles con historia propia; la intimidad porque vos ya sabrías todo lo que le gusta o no le gusta al clon, de alguna manera estás invadiendo su intimidad; y la libertad en el sentido de que se genera un clon con determinadas características porque se quiere que haga tal cosa, entonces antes de que nazca sé qué características tiene y qué cosas quiero que haga con las características que yo elijo, también se pierde la libertad de un futuro abierto, si ya te encasillan de cierta manera no podés elegir tu propio futuro.

-¿Eso es posible?

-Hoy por suerte no se ha logrado por las características de cómo funciona nuestro genoma. Entonces, es distinto la clonación humana y clonación en animales. En la clonación animal, discutimos los fines y los medios, tratar de evitar daño en los animales, lo máximo que se pueda y hoy hablamos de medio también, no solo del animalito en sí, sino del medioambiente, si pueden afectar los organismos genéticamente modificados a la salud del resto de las personas en el planeta o del resto de los animales, y eso es claro el ejemplo con la soja transgénica. En humanos el problema está en la peligrosidad de poder generar un humano como un medio para el fin de otro, ya no es un fin en sí mismo, sino que es un medio para los deseos de otras personas. Un clon humano no va a ser una copia exacta, pero vos lo estás creando para que sea una copia exacta, no es lo que le pasa a esa persona, sino la intención con la que generes esa persona. Por ejemplo, si vos generás a tu hijo con determinadas características ya no va a ser un fin en sí mismo, sino que va a ser un medio para tu bienestar como padre.

-¿Considera que estamos en un momento clave para difundir una genética con ética y una clonación responsable en animales?

-Sí, acá hay que ver bien la instrumentalización del ser humano, una mirada protectora y generosa de la vida, pero también entender que esto va a seguir avanzando y generar una mentalidad por delante del avance tecnológico, o sea, imaginarse todo lo que puede llegar a venir, no esperar a que esté instalado para cuestionártelo.

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