Atendía niños, hacía recetas y llegó a dirigir una clínica: nunca estudió medicina

Atendía niños, hacía recetas y llegó a dirigir una clínica: nunca estudió medicina

Un hombre que se presentaba como médico clínico y pediatra atendía en su mayoría chicos con una matrícula de una doctora que ya no ejercía la profesión y de un médico del interior del país. Llegó a ser director de una clínica hasta que una denuncia lo desenmascaró.

MDZ Sociedad

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Carlos Alberto Murgia nunca estudió medicina pero se presentaba como médico clínico y de niños, hizo falsos diagnósticos y al menos 500 recetas con la matrícula de otro profesional. El acusado de “falso ejercicio de la medicina” llegó a ser el director de una clínica y recién ahora, a raíz de una denuncia, se comprobó que nunca había estudiado medicina.

Murgia atendió en la Clínica Luzuriaga de Lavallol durante los últimos cuatro años a, por lo menos, 300 pacientes en su mayoría chicos con una matrícula de una doctora que ya no ejercía la profesión y de un médico del interior del país. Se presentaba a sí mismo como médico clínico y pediatra y llegó además a ser el director del lugar, aunque no tenía ningún título que lo habilitara.

Tras la denuncia que inició la investigación, Murgia fue detenido acusado de “falso ejercicio de la medicina, usurpación de títulos y honores, y falsificación de documento público”, un delito cuya pena máxima prevista en tentativa es de seis años de prisión.

El fiscal a cargo de la causa ordenó allanamientos en la Clínica donde se secuestraron unas 300 historias clínicas, de las cuales 200 pertenecían a menores de edad y cantidad de instrumentos médicos, remedios, recetarios y sellos apócrifos con los que el falso médico formuló diagnósticos e hizo más de 500 recetas.

La caída

El descubrimiento del grave delito que cometía el falso pediatra se dio prque una mujer que se había atendido con el acusado contacta a la doctora Sabrina Natalia Scaglione en 2019 y le dice que su número de matrícula estaba siendo utilizado por Murgia.

Allí la médica cuyo número de matrícula estaba siendo usurpado fue a la Clínica en Lavallol con su ex, este se hizo pasar por paciente y Murgia sin revisarlo le diagnosticó infección urinaria y le dio un medicamento para que tome cada 8 horas. La estrategia de la mujer fue filmar el encuentro con su celular y realizar la denuncia con la irrefutable prueba.

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