Comienza el segundo juicio por los abusos en el Instituto Próvolo: serán juzgadas 9 mujeres
Este lunes comienza el segundo juicio por los abusos sexuales cometidos contra chicos sordos en el Instituto Antonio Próvolo. En este segundo juicio serán juzgadas 9 mujeres que cumplían distintas funciones dentro de la institución educativa.
Te puede interesar
Cambia el recibo de sueldo desde junio: qué datos nuevos van a aparecer
El comienzo del juicio se retrasó en reiteradas oportunidades por la pandemia, pero finalmente se sentarán en el banquillo de los acusados dos monjas, la administradora legal y otras seis mujeres que trabajaban en tareas de dirección, docencia y maestranza del instituto de Luján.
Las imputaciones que recaen sobre las acusadas van desde el abuso sexual agravado y corrupción de menores a la participación criminal por omisión. De las nueve imputadas, ochos esperan el debate en libertad.
La monja japonesa Kumiko Kosaka está acusada de abuso sexual agravado y corrupción de menores y es la única que permanece con prisión preventiva. El resto de las acusadas son: Graciela Pascual, licenciada en Trabajo Social y representante legal del instituto; la monja Asunción Martínez; la psicóloga Cecilia Raffo; la cocinera Noemí Paz; y las directoras del instituto Gladys Pinacca, Valeska Quintana, Cristina Leguiza y Laura Gaetán.
Se espera que el juicio dure unos 4 meses y se realizará de manera semipresencial con la transmisión de algunos testimonios vía streaming.
"Va a ser un proceso largo y difícil para las víctimas que tendrán que volver a declarar y revivir su dolor. Entendemos que las pruebas son suficientes para llegar a una condena al final del debate y nuevamente, como sucedió en el primer juicio, que sea una condena histórica y reparadora", aseguró el abogado Lucas Lecour, anogado querellante y presidente de Xumek.
Cabe recordar que durante el primer juicio fueron condenados los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho a 45 y 42 años de prisión. Mientras que el jardinero Armando Gómez recibió una pena de 18 años. Previamente también había sido condenado a 10 años de prisión el administrativo Jorge Bordón, quien aceptó los abusos cometidos en un juicio abreviado.
En tanto las víctimas y sobrevivientes de los aberrantes abusos siguen esperando una reparación integral del Estado y del Arzobispado.


