Sexo: cómo eliminar tabúes y reconocer lo que nos genera placer

Sexo: cómo eliminar tabúes y reconocer lo que nos genera placer

No hay una forma única de vivir la sexualidad. Para disfrutar debemos ser capaces de experimentar y decir lo que nos gusta dejando de lado los tabúes.

MDZ Sociedad

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Para vivir plenamente la sexualidad es necesario derribar ciertos mitos sobre prácticas que históricamente fueron concebidas como parte de la cultura de distintas civilizaciones. El aprendizaje, la evolución y el reconocimiento de las destrezas que nos generan placer son posibles gracias a las experiencias que vivimos, por eso es necesario dejar de lado el pudor y animarse a probar.

Durante siglos se difundió la idea de que el coito anal era "antinatural", vergonzoso y censurable comparado con el coito vaginal, y en algunas culturas primitivas era una práctica que solamente se realizaba durante los períodos menstruales. Sin embargo, existen estudios que confirmaron que era una práctica explorada en la antigüedad, tanto por parejas homosexuales como heterosexuales en diferentes culturas.

El sexo anal históricamente ha sido una de las prácticas sexuales más extendidas en parejas homosexuales. Podemos encontrar cientos de ejemplos de civilizaciones que disfrutaron de la sexualidad de un modo diferente e incluso con más permisividad.  

En el caso de parejas heterosexuales lejos quedó la idea de que en una relación sexual anal es solamente el hombre quien disfruta y la mujer quien realiza la práctica con el objetivo de satisfacer o cumplir con las expectativas del otro. Hoy las mujeres son capaces de disfrutar de esta práctica derribando tabúes socialmente impuestos. 

Según estudios recientes, tanto hombres como mujeres manifiestan disfrutar del sexo anal. Aproximadamente entre el 40-50% de las parejas heterosexuales han intentado dicha práctica al menos una vez y entre el 10 y el 20% de parejas lo practican con regularidad.

En algunos países como Brasil el sexo anal era una práctica frecuente entre jóvenes que querían conservar su virginidad y evitar el embarazo. Se practicaba como “método anticonceptivo”, sin embargo, ante la aparición del SIDA  los enfoques cambiaron y se hizo necesario adoptar medidas para evitar las enfermedades de transmisión sexual. 

Recomendaciones a tener en cuenta

Siempre utilizar preservativo: su uso ayuda a prevenir las enfermedades de transmisión sexual. Por el contrario de lo que se cree, incluso practicando sexo anal existe riesgo de embarazo en parejas heterosexuales ya que de acuerdo a la posición de la relación sexual, el semen puede deslizarse hacia la vagina. 

Utilizar lubricantes: el ano no posee lubricación natural, es por ello que la lubricación es fundamental para realizar esta práctica de una forma placentera y sin molestias. La apertura anal es más estrecha que la vaginal y necesita de mucha lubricación.

Ir despacio: no es conveniente apurar la práctica. Cada pareja acordará la forma y tiempos adecuados.

Diálogo: la comunicación en la pareja es necesaria para poder llevar a cabo la práctica sin inconvenientes. Es fundamental hablar con la pareja y manifestar si hay molestias o dolores para propiciar un encuentro placentero para ambas partes.

Higiene: antes de comenzar es importante que la zona esté limpia para evitar infecciones o momentos desagradables.

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