Elevaron a 15 años de prisión la condena para el apropiador de Claudia Domínguez
La Justicia Federal elevó a 15 años de prisión la condena al ex militar Segundo Héctor Carabajal y 5 años a Antonia Reitano Sataiti por la apropiación de Claudia Verónica Domínguez Castro ocurrida durante la última dictadura militar.
La decisión estuvo en manos del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de Mendoza luego de que en octubre del año pasado la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal haya ordenado que se aplique al caso la escala penal prevista en la ley vigente al momento en que la víctima recuperó su identidad, en 2015. En la causa también estaba acusado la pareja de Reitano Sataiti, Julio Humberto Bozzo, quien falleció durante este año y cuya acta de defunción fue presentada al inicio de la audiencia celebrada esta mañana.
En el juicio, finalizado en marzo de 2019, el tribunal había aplicado la pena vigente al momento de la apropiación de la víctima en 1978 e impuesto, en consecuencia, penas de diez años de prisión para Carabajal y de tres años de prisión para la pareja, por lo cual la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Mendoza y la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo recurrieron la sentencia.
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Esta mañana, el TOCF N°1 de Mendoza, integrado por los jueces Alejandro Piña y Alberto Daniel Carelli y la jueza María Paula Marisi, dio lectura de la sentencia que ordenó dictar nuevas penas.
En efecto, la Cámara Federal de Casación sostuvo al ordenar el dictado de nuevas penas que la sustracción, retención y ocultamiento de una persona menor de edad “no es un delito de resultado permanente, pues éste puede cesar, sino que el delito mismo es permanente y sólo cesa simultáneamente con el estado que ha creado y que el autor o autores están siempre en condiciones de hacer cesar”.
El tribunal oral, entonces, hizo lugar a la pretensión de las partes acusadoras y aplicó las penas de 15 y 5 años de prisión a Carabajal y Reitano Sataiti, respectivamente, como responsables de los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de una menor de diez años, de la alteración del estado civil de una menor de diez años y por ser partícipes del delito de falsedad ideológica de documentos públicos destinados a acreditar identidad.
El debate oral y público comenzado en octubre de 2018 y finalizado en marzo de 2019 se juzgó la apropiación y supresión de identidad de Claudia Domínguez, nieta de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo en Mendoza, María Domínguez. La víctima, quien recuperó su identidad en 2015, fue sustraída de sus padres, los militantes Walter Domínguez y Gladys Castro, quienes permanecen desaparecidos desde diciembre de 1977.
Gladys Castro y Walter Domínguez eran mendocinos y militantes del Partido Comunista Marxista Leninista. El 9 de diciembre de 1977, la pareja fue secuestrada en su casa de Godoy Cruz, cuando la mujer se encontraba embarazada de seis meses.
La hija de Gladys nació en cautiverio en marzo de 1978, y las familias Castro y Domínguez comenzaron rápidamente la búsqueda y se acercaron a Abuelas.
A partir de la investigación de una denuncia anónima que recibió el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) de Mendoza, la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad dio con una joven que podía ser hija de desaparecidos.
Claudia sabía que no era hija de quienes la criaron pero no se había acercado a averiguar su origen, sin embargo, aceptó realizarse voluntariamente el análisis genético y, el 27 de agosto de 2015, recuperó su identidad.
Había sido anotada como hija propia por Bozzo y Reitano, a quienes había sido entregada por Carabajal junto con documentación falsa para inscribirla.
Carabajal prestó servicios en el Destacamento de Inteligencia 144 del Ejército y tuvo participación en todo el proceso que culminó con la apropiación de Claudia.


