Arena casera para gatos: una opción ecológica y saludable
Tener una mascota implica una serie de gastos fijos que claramente quedan en segundo plano ante la ternura y la compañía que los animales ofrecen. En el caso de los gatos, una opción que brinda múltiples beneficios es la de hacer la arena casera. A continuación, todos los detalles.
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Por más que sean animales pequeños y sumamente autosuficientes, los gatos también necesitan de su espacio para hacer sus necesidades diarias. En las casas pequeñas y en los departamentos, es una costumbre apelar a la arena para gatos y a las piedritas.
Sin embargo, en muchas ocasiones no resultan tan absorbentes como se espera, lo cual obliga a comprar la misma en mayores cantidades. ¿El resultado? Una suma considerable de gastos.
¿Cuáles son los beneficios de la arena casera para gatos?
Por suerte para todos los amantes de estos felinos, existen varias alternativas que ofrecen soluciones a este inconveniente. La de hacer arena casera para gatos es una de ellas y, como si fuese poco, aporta distintos beneficios que van más allá de lo económico.
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Por un lado, hacer la arena casera implica que uno conoce cuáles son los ingredientes que contiene la misma. Esto resulta saludable para los gatos, ya que muchas veces la arena que se compra suele contener sustancias que pueden resultar perjudicial para su salud.
Además, se puede optar por utilizar materiales orgánicos y biodegradables. Por lo tanto, al elegir por esta variante se puede ayudar a reducir las contaminaciones del medioambiente.
Arena para gatos: ¿cómo hacerla de forma casera?
Hacer la arena para gatos de forma casera es mucho más simple de lo que se puede pensar. Tal como indica El Heraldo de México, solo basta con algunos ingredientes, muchos de los cuales tienen propiedades particulares para los desechos de estas mascotas.
Algunos materiales que se pueden utilizar son:
Harina de maíz. Este tipo de harina se caracteriza por tener una gran capacidad de juntar los desechos de los gatos. Dicho de otra manera, cuando los gatos orinan o defecan sobre las mismas, se forman fragmentos sólidos que son fáciles de recolectar.
Un consejo para evitar los olores feos es agregar algunas cucharadas de bicarbonato de sodio.
Aserrín. Uno de los materiales más ecológicos que se puede utilizar. ¿A qué se debe esto? A que está libre de productos químicos y también es biodegradable.
Eso sí, cuidado: a la hora de prepararlo, observar de forma detenida ya que puede haber algún trozo de madera que lastime a los gatos.
Trigo. Si se compran los granos de trigo y se los muele un poco, el resultado es una “arena” sumamente absorbente. Lo ideal es comprar trigo orgánico, para que no haya presencia de compuestos químicos.
Al igual que la harina de maíz, se puede agregar un poco de bicarbonato de sodio para evitar los feos olores.