Una empresa contrata postulantes de barrios vulnerables para capacitarlos
La empresa de indumentaria que dirige Carlos Vilariño, Textilcom, lanzó un plan para convocar trabajadores a una capacitación laboral con el objetivo de sumarlos a la planta de manufacturación que provee prendas de vestir a las principales marcas del país.
Cinco fundaciones de la sociedad civil se sumaron al proyecto: Espartanos, Franciscana, Pescar, Forge e Identidad Vecinal. Cada una de estas ONG presentó postulantes y la empresa realizó la selección final. Fueron seleccionadas 15 personas de sectores vulnerables de la sociedad que, de otra manera, no podrían acceder a un trabajo formal. Incluso hubo dos postulantes que fueron incorporados directamente a planta ya que contaban con experiencia en el rubro textil. Pero Vilariño quiere ir aun más allá: espera incorporar 30 personas en enero.
Carlos Vilariño es padre de tres hijos, además de ser dueño y CEO de Textilcom, la empresa textil que fundó hace 8 años. Cree en el potencial del país, pero sabe que no siempre se hacen las cosas bien ni el esfuerzo llega a ser suficiente. “Hay mucha tela en la Argentina, pero no hay fábricas para confeccionar indumentaria, todo es clandestino, talleres familiares o cooperativas”, cuenta Carlos. Apostar al país fue una buena decisión para él: hoy emplea a 250 operarios y fabrica un millón de prendas por año.
Señala que una de las dificultades para conseguir mano de obra es que la mayoría de los operarios son extranjeros y el valor del dólar actual hace que las remesas que envían a sus familiares en el exterior ya no sea muy redituable, por lo que contratar personal -más aun especializado- se ha convertido en una ardua tarea. “La demanda textil indumentaria de la Argentina es enorme, pero se quedó sin abastecimiento”, dice Vilariño.
Por esa preocupación en medio de una conversación con Mariano Obarrio, del Movimiento por los Valores de la Argentina, surgió el proyecto de capacitación laboral. Convocaron a potenciales empleados, a los que ellos mismos formarán, a travé de distintas ONG. Vilariño cuenta que entre los postulantes “hubo quienes no respondieron los llamados o no vinieron a la entrevista. También hubo muchos que no aceptaron por distintas razones, como embarazo, lejanía o ‘no me veo en esto’; y hubo un porcentaje menos de personas que no tenían condiciones manuales mínimas”, cuenta Carlos. El Ministerio de Desarrollo Social fue invitado a articular en esta iniciativa.
Clara Moroni, asesora en el Ministerio de Desarrollo Social, registró esta semana a los primeros 15 trabajadores para el plan de capacitación laboral que comenzará en enero de 2022. “Quería que fueran 30 porque después quedarán la mitad, probablemente”, señaló Carlos. Tiene previsto realizar una capacitación mensual durante todo el semestre, concluyendo en junio. Y poder sumar, luego, “otras seis líneas de producción”. Dice que el objetivo es llegar, por lo menos, a 100 personas.
"Tengo un compromiso muy fuerte con Argentina y no me gusta verla así", confiesa el empresario y agrega que es este compromiso el que lo lleva a realizar esta apuesta social por la cultura del trabajo.
Vilariño invita a las fundaciones privadas y otras ONG a que se sumen a proyecto enviando postulantes que puedan comenzar a capacitarse en enero. Las organizaciones que estén interesadas en postular candidatos pueden contactarlo a través de la página de Facebook de Textilcom.

