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La responsabilidad de los ciudadanos en las elecciones: se juega el futuro del país

Mañana, 14 de noviembre, vamos a las urnas para la elección de nuestros representantes en el Congreso de la Nación. Principalmente lo que se renueva es la mitad de la Cámara de Diputados (127) y un tercio del Senado (24 en 8 provincias).
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En cada elección se está jugando el futuro del país. Este domingo, en las legislativas, se está eligiendo a las personas que asumirán el rol de representarnos y de trabajar por el desarrollo y bienestar de los argentinos. Este rol fundamental que los funcionarios públicos asumen al ser elegidos está muy claro en el preámbulo de la Constitución Nacional: “constituir la unión nacional”; afianzar la justicia, preservando la independencia judicial, dando a cada uno lo suyo, lo cual incluye la equidad y honradez, y el compromiso no solo con los derechos propios sino también con los derechos de los demás; consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar la libertad.

Estos derechos fundamentales que alcanzan a todos los que vivimos en suelo argentino requiere de la independencia de los tres poderes del Estado, de funcionarios coherentes en sus acciones con sus palabras, consistentes con el respeto y cumplimiento de nuestra Constitución Nacional, profesionales eficientes y dedicados a promover el desarrollo humano a través de políticas transparentes y basadas en evidencia científica, conociendo y respetando los derechos, los deberes, las necesidades, idiosincrasias y culturas de nuestras comunidades .

El cuidado de la democracia y la transparencia en todo el proceso electoral requiere de la participación de todos. La participación ciudadana es central en un gobierno democrático como el argentino. Todos los argentinos estamos interpelados a participar ya sea de una u otra forma en la elección.

Por un lado, debemos reconocer el fundamental rol de los que cuidan, controlan y verifican el cumplimiento integral de las disposiciones legales durante la elección: los fiscales de mesa y generales, los acompañantes cívicos electorales, las autoridades de mesas, los delegados de la Justicia Nacional Electoral, los empleados del Correo, las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad, entre otros.

Por otro, el valor de la participación de los electores, que con su voto a conciencia eligen a las personas que confían que legislarán y trabajarán al servicio del país, respetando y velando por el cumplimiento de la Constitución Nacional y la promoción de los derechos fundamentales (derecho a la vida, a la libertad, a la salud, a la educación, a la integridad física, a la libertad de culto, al trabajo, a peticionar a las autoridades, a entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino entre otros). Todos estos derechos requieren de un trabajo conjunto por preservarlos, y especialmente de un esfuerzo específico de quienes tienen la responsabilidad de velar por ellos.

Hoy en estas elecciones se abre una nueva oportunidad para que los políticos vuelvan a generar confianza en la gente y que sienten las bases de la esperanza tan necesaria para los más jóvenes, que muchas veces no encuentran en Argentina las condiciones para su desarrollo. Por eso hoy les pedimos que nos muestren que podemos confiar en ustedes, que lo que dicen es consistente con lo que hacen, que asumen los errores para crecer a partir de ellos, para prevenir y buscar soluciones, que son capaces de construir la paz y la unidad, que se comprometen a cuidar a todas las personas y a la casa común, que saben trabajar con y por los demás más allá de las diferencias, que son capaces de concertar y dialogar con todos los sectores para encontrar soluciones a los problemas, que son capaces de generar las condiciones necesarias para el desarrollo integral de todas las personas y de sus comunidades, que entienden que el país necesita de políticos que pongan al bien del país por encima de los rencores e intereses partidarios y políticos, por encima de esa grieta que en vez de construir nos destruye a unos y a otros, por encima de las modas, ideologías y de los intereses foráneos.

* Male Critto es socióloga.