Auge de los bancos digitales: ¿pueden desaparecer los tradicionales?

Auge de los bancos digitales: ¿pueden desaparecer los tradicionales?

El fenómeno de los bancos digitales sigue creciendo en la región y son la alternativa al soporte online de la banca tradicional. Mediante la tecnología ofrecen la posibilidad de operar a bajo costo, en forma remota y en forma totalmente informatizada.

Redacción MDZ Online

Desde 2015 ha habido un aumento constante en el número de bancos digitales en todo el mundo. Esta tendencia no ha sido exclusiva en países desarrollados como EE. UU. y Europa, sino que ha sido un fenómeno global con la aparición de bancos digitales en Asia, África, Oriente Medio y América Latina.

Ahora hay más de 400 bancos digitales independientes que cuentan con más de 500 millones de clientes. Colectivamente, están teniendo un impacto permanente en el mercado, impulsando la innovación y la competencia, estableciendo el punto de referencia para los operadores tradicionales.

“A nivel mundial, se están adoptando nuevas tecnologías que hacer surgir nuevos bancos digitales, obligando a los bancos tradicionales a encarar este fenómeno, ya que si quieren mantenerse dentro de la competencia deberán acompañar y desarrollar rápidamente soluciones digitales”, explica Pablo Ylarri, docente universitario en la UCA y USES Virtual con más de 20 años en la industria financiera.

Las visitas totales a los Servicios Financieros desde Internet y el promedio de tiempo de permanencia por visitante aumentaron en comparación al 2019 según Comscore.

“Por otro lado, hay muchas instituciones financieras creando su propio banco digital de cero para adentrarse en el mercado competitivo de una forma más rápida”, señala Ylarri. En el caso de Argentina, hay una mezcla de todo. “Esta el caso de la Fintech argentina Ualá, que hace poco tiempo compró el banco digital de Corporación América, Wilobank, y así consiguió una licencia bancaria para operar, que es la forma más rápida de meterse en un mercado tan regulado como el financiero. Lo que la diferencia de otras bancas virtuales es su estrategia centrada en la experiencia del usuario en su aplicación y en la simplicidad de sus comunicaciones”, explica.

“Otro banco digital que emergió en este tiempo fue Rebanking, que se destaca por tener tarjetas American Express, mientras el resto tiene Visa o MasterCard. Logró que sus usuarios tuviesen una experiencia muy buena en la compra del dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos), ya que con la digitalización la experiencia del usuario en la web pasó a ser clave. Los distintos cepos y las distintas restricciones impuestas por el Banco Central al dólar tradicional llevaron a las personas a la compra del dólar MEP”, explica Ylarri, ya que este permite acceder a la compra de dólares a un tipo de cambio muy similar al del home banking aunque sin límite alguno. Se trata de una operación muy sencilla que consiste en la compra de un bono en pesos y la posterior venta de este en dólares. “Rebanking generó una opción para poder hacerse con los dólares de una forma extremadamente sencilla”, señaló.

Argentina existen hasta el momento 3 bancos virtuales que están autorizados y regulados por el Banco Central para operar en todo el país: Wilobank, Rebanking y Brubank.

“El Banco Itaú lanzó ank, una aplicación que busca reunir en una sola app todas las cuentas bancarias y billeteras de los usuarios, para que enviar y recibir dinero de manera sencilla. Mercado Pago es otro jugador clave, ya que con las regulaciones de transferencias actualizadas buscó la interoperabilidad del QR, por lo tanto, cualquier QR sirve para pagar con cualquier billetera”, agregó Ylarri.

“La pandemia provocó que tramites si o si presenciales se volviesen digitales. Este cambio fue radical, ya que antes no existía un incentivo para hacer esta transición. Al necesitar una solución por parte del negocio de generar una venta remota ya que nadie podía salir a abrir una cuenta en un banco, se aceleró la digitalización en cuestión de días. En Argentina el IFE también potenció la apertura de cuentas digitales, ya que en junio del 2020 sin una cuenta no te podían depositar”, recuerda el docente.

Los bancos virtuales son instituciones que ofrecen servicios financieros a sus clientes a través de internet, sin tener sucursales físicas y por lo tanto prescindiendo por completo de todo tipo de interacción personal. 

“Incluso ya no se necesitan las tarjetas físicas, con el celular se puede cumplir la misma función. La experiencia mobile es fundamental. En Argentina, sin embargo, aún hay un alto uso de efectivo por la informalidad laboral y por la alta carga impositiva, por lo que la gente evita los medios digitales donde queda todo registrado y así lograr evadir impuestos”, reflexiona Ylarri.

Con respecto al futuro de los bancos tradicionales, asegura que no van a desaparecer, pero es probable que reduzcan sus estructuras y sean entidades mucho más enfocadas al asesoramiento y la personalización de servicios financieros. “¿Por qué irías a un banco sino es por algo realmente importante como averiguar las condiciones para un préstamo o refinanciar una deuda? La gente ya perdió el miedo a lo digital, es un fenómeno que se está dando en todo el mundo: reducción de sucursales, la consolidación de las entidades financieras, capacitación del personal para tareas administrativas y así cumplir con las regulaciones”, explica Ylarri. 

 

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