Indicadores: ¿Cómo saber si tu hijo está deprimido?
¿Alguna vez te lo preguntaste? Los niños y los adolescentes también se deprimen y muchos padres no lo pueden reconocer fácilmente. Existen ciertos síntomas o llamados de atención que alertan y, una vez que se detectan, hay un tratamiento para solucionarlo.
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Estadísticamente está comprobado que se trata de una enfermedad psiquiátrica muy frecuente y, en estos tiempos de pandemia por covid-19 –después de una cuarentena casi eterna-, desafortunadamente fue mucho más evidente y en aumento al punto de aniquilar a los niños y adolescentes.
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Según estudios, aproximadamente un 5% de los niños a escala global tendrá un episodio depresivo antes de cumplir los 19 años y, la mitad de ellos, reciben un tratamiento adecuado. A pesar de que muchas veces las causas no son claramente identificadas, tienen un fuerte origen biológico.
El Dr. César Soutullo, director de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra asegura que: “Es fundamental que los padres conozcan los síntomas de la depresión en niños, que sepan que no es culpa suya, y que se trata de una enfermedad que tiene un tratamiento muy eficaz… no sabemos la causa, pero sí cómo tratarla y que el niño vuelva a ser como antes”.
Entre los diversos síntomas, aseguran que los niños y adolescentes manifiestan su depresión similar. Dentro de las formas más comunes para detectarlo -entre muchas más-, están:
- La tristeza frecuente o episodios de llanto.
- Sentimientos de desesperanza.
- Aburrimiento persistente.
- Falta de energía o cansancio.
- Sensación de culpa por cosas malas que puedan llegar a suceder.
- Autoestima baja.
- Irritabilidad.
- Falta de comunicación o aislamiento social.
- Cambio significativo en las formas y en los hábitos alimentarios.
- Expresiones o pensamientos sobre la muerte.
- Problemas de atención o concentración.
En líneas generales, cabe destacar que lo niños comúnmente se manifestarán irritables mientras que los adolescentes presentarán más sintomatologías depresivas. Lo más importante que recomiendan los psiquiatras es estar atentos y que, si alguno de todos esos síntomas se mantienen durante al menos 2 semanas o más, se consulte a un médico de confianza por una posible depresión.
La psiquiatra especializada en salud mental infanto-juvenil Dra. Ana Mas indica que: “En líneas generales, cabe destacar que los niños más pequeños van a tender a mostrarse más irritables y con sintomatología somática y los adolescentes de mayor edad van a tender a presentar sintomatología depresiva más parecida a la observada en los adultos".
Abordar y tratar el tema, en muchos casos, cuesta. Sobre todo porque la mayoría de las familias no quieren reconocer o aceptar el problema. Lo que se debe saber, es que si el problema está, no desaparece solo.
La psiquiatra destaca: “Desde el punto de vista médico resulta esencial que el niño reciba un abordaje multidisciplinar desde el equipo de pediatría para descartar patologías orgánicas que puedan estar ocasionando el cuadro; también intervendría psiquiatría para valoración y supervisión del caso, así como un especialista en psicoterapia".


