Muy tarde: autorizaron al padre de Solange para que entre a Córdoba
La Justicia federal de Córdoba autorizó a Pablo Matías Musse para que pueda ingresar a esa provincia para participar del sepelio de su hija Solange Musse, la joven enferma de cáncer que estaba internada en Córdoba y a quien no pudo visitar por las medidas sanitarias dispuestas por esa provincia.
La joven de 35 años estaba internada en el sanatorio Allende de la capital cordobesa, tras ser derivada desde la ciudad de Alta Gracia. Lamentablemente, Solange se descompensó y murió esta madrugada.
Dicha autorización fue expedida mediante una resolución firmada por el juez federal de Córdoba, Ricardo Bustos Fierro, para que Musse y Paola Oviedo, una tía de la joven, se trasladen desde Neuquén para participar de la ceremonia de sepelio.
El magistrado "procede hacer lugar a la medida autosatisfactiva solicitada" por Pablo Matías Musse y Paola Oviedo para que "se trasladen por las rutas provinciales y/o nacionales desde la localidad de Plottier, Neuquén, por las provincias de Río Negro, La Pampa y Córdoba, hasta la localidad de Alta Gracia (Córdoba), y/o donde se desarrolle el sepelio", detalla el texto resolutivo.
Añade que en el viaje deberán "limitarse en el trayecto a las paradas sanitarias mínimas indispensables, con todos los resguardos sanitarios pertinentes".
El sábado pasado se conoció la historia de la joven y su padre Pablo, quien vive en la provincia de Neuquén y recorrió medio país para poder visitar a su hija, que padecía un avanzado cáncer de mama.
Al llegar al límite con la provincia de Córdoba, lo detuvieron en un control sanitario y no lo dejaron avanzar. El hombre viajaba acompañado por su cuñada, que padece discapacidad motriz y tiene domicilio en Córdoba. “Nos hicieron los hisopados. El de ella dio negativo, pero me dijeron que el mío fue ‘dudoso’. Entonces me hicieron otro, y volvió a dar dudoso", contó Pablo.
“Me explicaron que podía ser porque tenga otra afección, pero me dijeron que dos resultados ‘dudosos’ ya era coronavirus”, agregó el hombre. A raíz de esta situación, le negaron el ingreso a la provincia de Córdoba.
Sin poder ver a su hija, el hombre denunció que lo obligaron a regresar a Neuquén, negándole la posibilidad de hacer cuarentena en un hotel de Córdoba.
“Mi hija tiene cáncer desde hace 10 años. Yo sé lo que es la fase cuatro y quiero verla ahora para después no verla más. Ella me estaba esperando. Estaba muy ansiosa y todo esto le hizo mal”, contó Pablo, desesperado por poder ver a Solange.
La vuelta a Neuquén fue una verdadera tortura. Contó que lo obligaron a manejar 40 horas sin poder parar en estaciones de servicio para descansar y lo escoltaron con ocho patrulleros como si fuera un criminal.
“Nos acompañaron ocho móviles policiales por toda la ruta hasta Neuquén. Los policías me decían que no me podía bajar ni en las estaciones de servicio a comprar comida”, contó molesto el hombre, y aseguró que tampoco les permitieron ir al baño.
Finalmente, esta madrugada Solange murió y su padre no pudo despedirse de ella por las extremas medidas sanitarias dispuestas por la provincia de Córdoba.

