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Marina Borensztein: "Hoy la vida nos pide que seamos fuertes"

Marina Borensztein es escritora y actriz. Viene de una familia de artistas, pero hizo su propio camino. En base a su experiencia de vida, busca generar un cambio en las personas. "Tenemos que tener la decisión consciente de estar más fuertes, de no enganchar con el miedo sino con el amor", asegura.

Paola Arcaná sábado, 13 de junio de 2020 · 10:24 hs
Marina Borensztein: "Hoy la vida nos pide que seamos fuertes"

Marina Borensztein es actriz y escritora. Tuvo cáncer de mama bilateral en el año 2011 y cuenta que decidió transformar esa experiencia límite en una oportunidad para desarrollarse y sanar profundamente. De todo lo que experimentó y aprendió en este camino surgieron tres libros muy exitosos: Enfermé para sanar, Así me cuido yo y Paz, amor y jugo verde.

Este proceso de sanación fue un aprendizaje para lograr bienestar, de alegría y felicidad que tiene que ver con un estado interior y no así con las circunstancias y desafíos que la vida nos pone enfrente. Para lograr esto estudió mucho, buscó información, incursionó en muchos métodos y herramientas y luego de casi 10 años de recorrido cuenta con varias herramientas que nos recomienda aplicar para sentirnos realmente bien y que compartió con nosotros en una entrevista vivo que hicimos desde MendozAprende en el Instagram de MDZ.

-¿Qué es para vos la salud y la enfermedad?

-Lo ideal es no enfermarse para aprender a cuidarse, pero la mayoría de las personas somos caprichosas e inconscientes y hasta que no nos pegamos un susto grande no nos detenemos a pensar qué hacemos mal, qué tenemos que cambiar. En el caso de una enfermedad el médico te cura pero no te sana. Sanar es un trabajo profundo e individual que cada uno tiene que hacer, implica empezar a cambiar alimentación, mi manera de pensar, de estar en este mundo. Luego de muchos años de estudiar e investigar, comprendí que en el proceso de la enfermedad hay mucha cosas que están involucradas. Cómo nuestras células van a estar depende de lo que pensamos y de lo que le damos de comer, de nuestro modo de estar en el mundo. Somos un todo cuerpo, mente y espíritu y no lo podemos separar; el medico se ocupa un poco de tu cuerpo pero todo el resto, cómo estás conectado con vos, tu bienestar, tu espiritualidad, es tu asunto y de eso te tenés que ocupar vos.  

-¿Cómo fue el momento en que te hizo ese clic que se trataba más que de curarte de sanarte?

No fue un momento, es un proceso largo de muchos años. Siempre fui una persona de mucha curiosidad por el autoconomiento, el autocuidado, hice mucha terapia, la actuación me ayudó a conocer mis emociones y conectar con mi cuerpo. La enfermedad fue para mi el momento de decir  “hasta acá vengo aprendiendo, ahora ¿qué vas a hacer con todo lo que ya sabes? tu cuerpo te esta diciendo marina basta”

Por eso ahora que estamos viviendo un momento incomodo y muy particular, digo que una oportunidad y depende de cada uno de nosotros qué hace con lo que le toca vivir, uno se enoja y se pone de mal humor o dice bueno voy a aprovechar este tiempo para aprender cosas nuevas, hacer cambios, ir a fondo dentro mío, hacer lo que nunca tengo tiempo de hacer. Esto no va a ser para siempre, entonces mientras suceda aprovechémoslo. El sistema inmunológico lo cuidamos con buenos alimentos, suplementos y sobre todo con buenas emociones, haciendo gimnasia y meditando. 

-Qué importante esto de consolidar la fuerza interior eso va a hacer que nos paremos frente a los desafíos de una manera distinta.

-Cuando estaba enferma , Oscar me decía “la vida te pide que seas fuerte” y hoy lo repito “la vida nos pide que seamos fuertes” para movernos cuando no tenemos ganas, eso de la excusa que ahora me como todo total no me va a ver nadie, olvídate si te tienen que ver, porque tiene que ver con uno, arréglate para vos. Hay que cuidarse porque es muy probable que no te dé coronavirus, pero si en este parate no te cuidás, podes salir con muchas otras enfermedades. No hay que dejarse estar, porque de esto vamos a salir pronto, el tema es cómo vamos a salir de esto.

-Decís que es fundamental desestrezar el cuerpo ¿Cómo hacemos para cambiar la forma de pensar que nos lleva a estresarnos a otro que nos lleve a un lugar de mayor empoderamiento?  

 -Empoderarse es correrse de ese lugar de victima en que uno se cree que la vida es cruel con uno y cambiar a un lugar en el que uno se hace cargo de lo que piensa, de lo que come, de cómo cree. Para mi algo muy importante es conectar de verdad con quien uno es profundamente en lo mas esencial, que uno es amor, esa energía amorosa creadora de todo lo que hay en el universo y en este planeta; esa es mi creencia que me mantiene feliz y contenta. Si te conectas con el amor y todos los días te tratas bien y te respetas, la manera de estar en este mundo es otra con más amorosidad y gratitud, entonces tus células están mas contentas, tratás a los demás mejor y empezás a ver todo más mágico como es la vida, mágica y milagrosa. Todo eso no lo tenemos en cuenta, nos sentimos seres ordinarios y comunes.

Creo que hay que andar un poco más flexibles y estar atentos, con la decisión consciente de estar más fuertes, de no enganchar con el miedo sino con el amor. Yo me preservo, me cuido mucho de todo lo malo, miro documentales, veo películas que me hacen reír mucho, busco situaciones que me dan bienestar todo el día, mientras plancho , lavo la ropa, cocino, es muy importante. A mi me pasan cosas lindas dentro de todo esto, y siento que eso lo genero yo misma; yo soy la creadora de lo lindo que me pasa, el universo me manda esas cosas lindas porque yo me relaciono bien con el universo, eso es la ley de atracción.

-¿Cómo encontramos a ese espacio de uno mismo para conectar?

Lo mas fácil es la meditación, hacer silencio. Hay muchas maneras de meditar, hay de movimiento como se hace con el kundalini yoga, con mantras, mudras, pranaiamas, con la respiración que te baja el estrés y te conecta, te mete para adentro, te podes pegar unos viajes divinos respirando. Yo también escribo para conectarme, pero son muchas cosas las que hay que hacer, comer bien es importante para eso, sino no sería tan fácil meditar porque estaría con la panza y el cerebro intoxicados, comer saludable no es solo el cuerpo sino la mente la que anda bien. Estar presente te empieza a poner en otra frecuencia, que es estar atento al momento presente, respirando aprendemos a hacerlo, se trata conectarte con lo que estás haciendo, si es cocinando, conectate con los olores, los colores, lo que tocas, no que escuchás la radio o hablás por teléfono porque así no estas presente; eso es una cosa que se empieza a entrenar y cada vez resulta mas sencillo.

-¿Cómo hacemos para conectar y generar emociones positivas?

-Las buenas emociones surgen a partir de liberarse de creencias limitantes “yo no soy buena para eso”, “yo no nací para eso”; son miles. Luego de aflojar estas creencias limitantes uno se conecta con las emociones de verdad. Es todo un permiso que uno tiene que darse de conectarse con las emociones y querer ser feliz; primero debo bancarme  sentir esa emoción negativa para reconocer que ésta y así poder.

Cuando uno decide que quiere encontrar esas herramientas y quiere encontrar su felicidad, las cosas empiezan a venir y uno empieza a encontrar ese programa que tenia que ver, o el libro que leer, se va abriendo. El universo te da, es generoso, el tema es que nosotros somos tan poco agradecidos que el universo no se pone generosos porque nosotros tampoco lo somos.

Cuando empieza a sanar y cambiar las emociones que le duelen y perdonar todo cambia; uno tiene que estar profundamente harto de uno mismo para decir “quiero cambiar, basta, no me aguanto más estar siempre enojado, con miedo , con envidia (o lo que fuera), necesito cambiar, esto que hago no me gusta”.

Hay mucho trabajo por delante lo bueno es saber que si bien los primeros pasos son fuertes, porque  vamos a encontrar  mucho de lo que íbamos tapando, si se puede atravesar eso y lograr avanzar.

Hay que bancárselo. Yo en este lugar, mi vestidor, que lo cuento en este libro, me revolqué en esta alfombra como si me estuviera tirando de los médanos como cuando era chiquita; lloré mucho y me amigué con esa nena linda, buena, dulce, amorosa y me reconecté con el dolor de haberme castigado por un montón de cosas, no haberme perdonado cosas, de haber sido injusta, cruel, mala y dura conmigo; y me amigué, me perdoné y me reconcilié y eso es todo. Ese es el principio más importante de todo, amigarse con uno perdonarse con lo que hizo que fue lo mejor que pudo hacer en cada situación. Es un trabajo, hay que hacerlo, hay que enfrentarse con uno y mirarse al espejo.

-Si entrar con una mente que no sea juzgadora y castigadora. ¿Cómo hacemos para saber cuál es la herramienta adecuada para nosotros?

-Hay que escucharse, uno vibra con las cosas, así de simple. Uno tiene que ir resonando con las cosas; el cuerpo se empieza a acomodar los pequeños dolorcitos se van yendo, en la noche uno sueña más, los sueños son muy reveladores. Cuando algo te pega bien enseguida te vas a dar cuenta que si .

En mis libros cuento todo mis camino, hay mucha bibliografía, los invito  también a suscribirse en mi web : www.marinaborensztein.com  que es gratuito y todas las semanas comparto un montón de cosas

Es una trabajo para el cual hay que tener paciencia, no va la ansiedad que no es buena consejera nunca. En el camino de sanación hay que tener tiempo, a veces se adelantan muchos casilleros como en la oca y otras se retrocede y hay que tener paciencia. La herramienta mas importante es el amor de uno con uno, esa energía poderosa que está dentro de uno es lo que no hay que permitir que vuelva para atrás; puedo equivocarme pero siempre me respeto, ya no más ese castigo y maltrato para conmigo. Esa rigidez y dureza, eso no más. 

 

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