Estudio: el impacto del Covid-19 en los adultos y los jóvenes mendocinos

Estudio: el impacto del Covid-19 en los adultos y los jóvenes mendocinos

En nuestra provincia se llevó a cabo una importante investigación que arrojó datos significativos acerca del comportamiento de los jóvenes y adultos mendocinos. Seguí leyendo y te contamos todo.

Cecilia Ortiz

ería injusto afirmar que algún grupo etario sufre más que otro las consecuencias de esta pandemia. Nadie nació con un manual bajo el brazo indicando qué se debe hacer en cada situación. Ensayamos y aprendemos, luego, capitalizamos las conclusiones. Vamos aprendiendo a fuerza de caernos y levantarnos. Cada uno de nosotros, dentro de nuestras posibilidades y particular forma de concebir los hechos, procuramos enfrentar esta realidad como podemos, como nos sale. Y eso no nos convierte en mejores ni peores personas.

En un intento por comprender la disposición hacia la situación de crisis que el coronavirus instaló, la Cátedra de Neurología Clínica (Departamento de Neurociencias y Humanidades) a cargo del Neurólogo y especialista en Medicina Interna Dr. Daniel Zuin de la Universidad de Mendoza, con el apoyo del Decanato, Rectorado y Departamento de Comunicación de la misma, condujeron una importante investigación. Fundamento el adjetivo importante porque la muestra está formada por un número significativo de personas (1563).

A través de un formulario on-line enviado entre el 20 y 26 de abril, a un mes de comenzada la cuarentena, estudiantes, docentes y personal de las diferentes carreras y sedes de la Universidad volcaron voluntariamente sus respuestas. La muestra quedó formada por:

- 70% de alumnos

- 30% otros (administrativos, docentes, directivos, otros)

- 63% mujeres

- 36% varones

- La media de edad fue de 29,5 años

El 41% de los encuestados tenía personas consideradas dentro de población de riesgo a su cargo. El rango de personas que compartieron el aislamiento fue entre 3 y 5 personas por hogar.

De estos datos se desprende que la edad promedio corresponde a la proporción de población denominada adultos jóvenes.

Información:

El 87% de los encuestados consideró estar sobreinformado acerca de la pandemia. El 70% recibió esa información desde medios on-line, televisivos y redes sociales.

El 89% de quienes respondieron, aumentaron las horas de exposición a aparatos electrónicos (computadoras y celulares) especialmente para comunicación familiar, estudio y/o docencia.

Respeto al aislamiento social obligatorio:

El 82% manifestó respetar las medidas de aislamiento obligatorio. Un 16,2% confesó haber quebrantado alguna vez la reglamentación impartida por los organismos gubernamentales.

Actitud ante la pandemia:

Un 51% respondió estar moderadamente preocupado por la pandemia, mientras que un 34% marcó estarlo severamente. Entre ambos grupos, el 42% sostuvo tener importantes niveles de angustia y el 56% de ansiedad. Estos dos últimos síntomas recayeron en mayor proporción en personas del sexo femenino y también se relacionaron con una edad menor (población más joven).

Hábitos:

Un 79% de las personas marcó padecer alteraciones significativas del sueño. La mayor parte, a modo de retraso en la fase, es decir, se duermen más temprano y se despiertan más tarde.

52% confesó estar comiendo más que antes de la cuarentena. De ellos, un 30% ha aumentado significativamente su peso aunque quizás esta cifra pueda ser mayor (un número importante (27%) del encuestado contestó no saber qué había ocurrido con su peso corporal). Un dato a destacar es que el 5,3 % de la muestra respondió haber aumentado su ingesta alcohólica.

Actividades Física y de Relajación:

58% respondió encontrarse realizando algún tipo de actividad, mientras que un 41% permaneció sedentario. Un 62% llevó a cabo alguna actividad de tipo recreativa y/o de relajación (yoga, tai-chi, meditación).

Preocupación a futuro:

73,3% contestó estar preocupado por el factor económico; 45,6% por padecer alguna enfermedad mental como consecuencia de la cuarentena; 42,6% alguna enfermedad física y 35,3% por las consecuencias sociales de este fenómeno tan particular (pandemia y aislamiento social).

Si bien aún se está llevando a cabo el análisis final de los datos, el Dr. Zuin nos lleva a reflexionar sobre los siguientes puntos:

- Se destaca la alta prevalencia en la población estudiada de alteraciones y conductas potencialmente riesgosas para la salud física y psicológica.

- El sector más vulnerable se constituyó por el sexo femenino y personas jóvenes.

- Existe un alto grado de preocupación a futuro, que involucra aspectos de la salud, laborales y socioeconómicos.

- Sería importante articular medidas destinadas a promover el estado de salud física y psíquica de toda la población en esta situación tan especial.

Personalmente, sostengo que las consecuencias psicológicas de esta pandemia recién están comenzando a perfilarse. Si bien los estudios marcan una tendencia, la realidad suele superarla.

Este estudio es uno de los primeros en mostrar cifras de prevalencias en el área de salud psicofísica para una población determinada (universitaria) de nuestro país. Y, aunque no apoyo la moción de que hay trastornos mentales privativos de niveles socioeconómicos, sería positivo encontrarse con alguna encuesta que haya relevado datos acerca de lo que sucede con la salud mental y física de poblaciones urbano-marginales y económicamente más necesitadas, ya que resultaría positivo elaborar programas de asistencia psicológica para esos sectores también.

Lic. Cecilia C. Ortiz / Neuropsicóloga / licceciortizm@gmail.com

El Dr. Daniel Zuin es Neurólogo clínico especialista en Medicina Interna. Miembro del grupo de trabajo de Neurociencias Cognitivas de la Sociedad Neurológica Argentina (SNA) . Máster en Neuro-inmunología. Coordinador Nacional para Argentina del programa de Educación Continua World Federation of Neurology. Editor asociado de la revista de la Asociación Neuropsiquiátrica Argentina y Neurología Argentina de la SNA. Director Fundación Cerebro y Mente.

 

 

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