De qué signo eran los asesinos más despiadados de la Historia
Creer o reventar. Desde el fondo del cosmos, oscuros designios parecen influenciar la existencia de hombres y mujeres que viven o matan a partir de los resquicios de libre albedrío que el destino les deja. Nadie puede decir, en el caso de los grandes asesinos de la Historia, que no les quedaba otra opción. Pero ciertamente saber de qué signo eran es una forma de plantear teorías -aunque sea provisorias- para comprender mejor su personalidad.
Arranquemos con quien posiblemente sea considerado el Gran Demonio de Occidente: Adolf Hitler. El Führer nació en Austria el 20 de abril de 1889, es decir que era de Tauro. De haber nacido un día antes, habría integrado las huestes de los arianos. Pero no: el toro, con su tozudez y sus eventuales arrestos de violencia -por no hablar del vegetarianismo- marcaron la existencia de este cabo del ejército que tuvo al mundo en ascuas.
En esta foto de su infancia puede verse que, desde chiquito, Adolf ya tenía una actitud dominante y hasta agresiva. ¿Lo ves? Es el muchachito que tiene la cabeza por sobre todos los demás. Ese sujeto sería el responsable de la muerte de millones de personas.
Pasemos a otro asesino de libro. John Wayne Gacy violó y mató a decenas de jóvenes en la década de los 70´. Durante las horrendas sesiones de tortura a las que sometía a sus víctimas, le gustaba disfrazarse de su alter ego: Pogo el Payaso. De hecho, esta personalidad alternativa también le salía en otras ocasiones. Cuando iba a animar fiestas infantiles, por ejemplo. Claro que entonces nadie sospechaba que detrás del gracioso señor que hacía bromas se escondía un asesino serial nacido el 17 de marzo de 1942, es decir que era de Piscis.
En ese sentido, Gacy probablemente utilizaba el caudal de cariño y amabilidad de los piscianos pero en un sentido perverso. Para él, las sonrisas y simpatías que despertaba de un modo natural eran peldaños para perpetrar asesinatos. Por algo el mismísimo Stephen King se inspiró en su vida para escribir la novela IT.
¿Y el celebérrimo Robledo Puch? Nació el 19 de enero de 1952, en el límite de los capricornianos. A este signo se lo caracteriza por su tranquilidad, capacidad de trabajo y -a veces- cierta frialdad. Y no es otra cosa que un corazón gélido lo que debe haber tenido este hombre cuando a sus 20 años ya cargaba con por lo menos diez homicidios.
Tal como se ve en la película El Ángel, Puch es una persona sin remordimientos. A algunas de sus víctimas las asesinó sin ningún tipo de justificación, mientras dormían. Solo por el placer glacial de ver morir a los demás.
No tan conocido en Sudamérica es Jean Claude Romand. Sin embargo, su caso es estremecedor, tal como lo relató Emmanuel Carrère en su libro "El adversario". Romand fingió ser médico durante 18 años. No había pasado de segundo año de la Facultad. Y sin embargo convencía a la gente.
Este acuariano -nació un 11 de febrero- persuadió a sus amigos, sus vecinos, sus padres y hasta a su esposa: todos pensaban que era un célebre médico. Cuando su esposa empezó a dudar, la mató a ella y a sus dos pequeños hijos, luego de lo cual incendió la casa en la que vivían.
Romand está hoy fuera de la cárcel. Vive recluido en un convento, donde pasa sus días orando y trabajando en una huerta. La consulta con nuestros astrólogos amigos nos revelará que "hay dos tipos de Acuario: uno es tímido, sensible y paciente y otro exuberante y puede parecer frívolo". Sin duda, este asesino reunía lo peor de ambos aspectos.

Desde luego, todo lo dicho hasta aquí no debe generalizarse. No todos los tauros se convierten en cancilleres de Alemania ni todos los acuarianos desarrollan una doble personalidad. Después de todo, los astros están ahí, danzando en la distancia del cielo, para que los humanos sepan que influyen sin quitarles del todo la libertad.

