Preso universitario: queja por la "idealización" de un condenado por un doble homicidio

Preso universitario: queja por la "idealización" de un condenado por un doble homicidio

Un hombre condenado a 36 años por homicidio se recibió de abogado y la historia tuvo una fuerte repercusión. Pero allegados a las víctimas aseguran que es un enfoque errado porque aún no purga su condena. El caso.

MDZ Sociedad

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La historia de David Sánchez trascendió por un logro académico inédito: fue el primer preso que se recibió de abogado en Mendoza. Ese hito generó una fuerte repercusión. Pero también abrió heridas en otro sector: los familiares de las víctimas del delito por el que Sánchez está preso.

Es que el hombre fue condenado por un caso aberrante: doble homicidio de una mujer y su hijo, ocurrido en 2003. Por eso varias personas se comunicaron con MDZ para advertir que es necesario tener en cuenta el sentir de las víctimas más allá del avance de quien fue hallado culpable. “Estoy  totalmente en desacuerdo  con la trascendencia que tomó la situación, dejando de lado y no visibilizando el motivo por el cual esa persona está cumpliendo una condena”, aseguró una allegada a las víctimas.

“Así como la sociedad tiene que tener acceso a la información de sus logros académicos, también tiene que saber que probablemente por la obtención de su título universitario tenga una reducción en su condena y termine en libertad en un tiempo no muy lejano”.

El caso

Sánchez fue condenado a 36 años por el homicidio de María Elena Miculi, que tenía 33 años, y de Renzo Pérez, de tres años. El hecho ocurrió en mayo del 2003 y el doble homicidio fue en ocasión de robo.

Estando preso, Sánchez comenzó la carrera universitaria y se recibió de abogado en el marco del Programa de Educación Universitaria en Contextos de Encierro (Peuce) que ofrece esa casa de estudios. Hace algunos años la condena había sido tomada como “ejemplificadora” y ahora desde la UNCuyo puso el caso de resiliencia del condenado como ejemplar.

"Sentí la necesidad de estudiar una carrera universitaria. Así fue que hicimos notas a las diferentes facultades que nos dieron cabida a nuestro pedido. También buscamos que la Universidad viniera hasta el penal. Así comenzaron las carreras de Derecho y Trabajo Social”, dijo Sánchez al contar su historia.

Una persona que cometió dos homicidios a sangre fría, una mujer  y un niño de 3 años, con la alevosía que lo cometió, no se socializa con algunos años de condena y un título universitario, creo que es un peligro para toda la sociedad”, recriminó la allegada a las víctimas en su testimonio a MDZ. “El preso habla de convertir una sociedad más inclusiva y yo le preguntaría cómo la sociedad piensa que va a incluir a las familias victimas en el momento que todos deban vivir en libertad en la misma provincia”, aseguró.

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