Presenta:

Un argentino ya se aplicó la primera dosis de la Pfizer

Se trata de Enrique Mesri, un virólogo que vive en Norteamérica desde hace 30 años y que consideró muy difícil ponerse otra vacuna, como la china o la rusa.
995944.jpg

“Aquí es muy difícil que nos apliquen la vacuna rusa o la china”, dijo a Infobae Enrique Mesri, el virólogo y oncólogo molecular argentino que vive en Estados Unidos desde hace 30 años y que, con el recibimiento de la primera dosis de la vacuna Pfiszer, se ha convertido en el primer argentino en recibir alguna de las vacunas.

“Fue fascinante observar el nivel de organización que había para poder administrar la vacuna en forma segura y eficiente. Esta vacuna de Pfizer precisa dos dosis, el segundo refuerzo me lo aplicarán en tres semanas”, dijo. Y explicó que “luego de vacunarme me hicieron esperar 15 minutos para ver si había alguna reacción adversa y nos explicaron cómo seguir. Tuvimos que reservar el turno para el refuerzo. Pregunté previamente si dolía y me dijeron que mucho menos que la de la gripe. Realmente no la sentí". 

Respecto de cómo se sintió luego y cómo se encuentra actualmente, sostuvo que ahora tiene "una hinchazón zonal, pero es deseable porque es un signo de inflamación que se asocia con las vacunas que sirve para estimular el sistema inmunológico y el proceso de inmunización”.

Además, destacó que el forma parte de los grupos considerados como prioritarios para vacunarse, ya que trabaja en un laboratorio que desarrolla testeos. "Nosotros estamos en los primeros niveles porque mi laboratorio trabaja para desarrollar unos testeos rápidos que permitan llegar a un diagnóstico en menos de una hora. También porque estoy dentro de un grupo de riesgo. Nos comunicaron que si estábamos interesados nos registráramos para vacunarnos. Eso ocurrió hace dos o tres semanas, dándonos esta opción tan importante”.

Por otra parte, aseguró que "todas las vacunas son seguras", de modo que no hay que temer a colocárselas, ya que todas se han sometido a rigurosas pruebas científicas. "Si yo no hubiese tenido acceso a la vacuna Pfizer no hubiese dudado en darme la vacuna china o la rusa para protegerme. No imagino que el gobierno ruso o chino no quiera proteger a su gente. No tengo dudas al respecto. Todas las vacunas son seguras y absolutamente no infecciosas, fueron testeadas utilizando métodos científicos rigurosos”.

También se refirió a la situación argentina. Observó que, según lo que ve, la población argentina "se resignó a seguir viviendo y hacer lo que hacia antes asumiendo o ignorando el riesgo de contagio con el virus. No pueden dejar de hacer lo que quieren y seguir adelante con sus planes, ignorando el riesgo de que el virus sigue existiendo y contagiando. En Argentina es imposible tener un control del 100%".