Inglesa en Argentina: "Acá se idealiza la vida cotidiana de Europa"

Inglesa en Argentina: "Acá se idealiza la vida cotidiana de Europa"

Vanessa Bell vive en Argentina hace 10 años. Se hizo conocida por un hilo de Twitter describiendo costumbres de nuestro país y tuvo que mutar por la pandemia.

MDZ Sociedad

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Vanessa Bell es londinense y hace una década se mudó a un departamento en Buenos Aires. Vivía de organizar tours para extranjeros y argentinos mostrando la ciudad.

Mi mamá es argentina y siempre me trajo”, comentó en una entrevista con el sitio Infobae. “Yo adoraba viajar a Buenos Aires y pasar los veranos con mis padres y mi hermano en Villa Gesell. Para mí, Argentina era la tierra prometida.”, señaló.

Su mamá terminó en Europa porque, al estudiar y tener una amiga en Montoneros, el padre la envió por seguridad. Conoció a su papá en París y luego vivió en Londres. 

Me mudé aquí hace diez años. Empecé a dar clases de inglés. También soy periodista, especializada en arquitectura, diseño, moda, lifestyle, escribo para medios importantes de esa temática artículos enfocados en Argentina y el Cono Sur. Todas mis actividades acá se fueron retroalimentando. Y así nació mi sitio Creme de la creme, en las redes.”

Un posteo en Twitter enumerando costumbre argentinas la hicieron conocida.

Fue algo picante y humorístico que se viralizó. Lo levanté de un blog que escribí al año de estar acá. Son cuestiones que yo noto y un porteño quizás pasa por alto. Lo mismo sucede con mi mirada del urbanismo y de la arquitectura”.

Lo que sentí acá es el tema de la espontaneidad, como que acá te pueden decir a las ocho de la noche “che, vamos a tomar una cerveza”, o te invitan a un asado el mismo domingo que lo hacen. Lo que digo es que en Inglaterra planeas hasta una semana adelantada las salidas. Tampoco digo que acá todo sea perfecto, pero hoy mi interés y mi pasión están en Argentina”, agregó.

Desde la pandemia se vio obligada a cambiar buscando ingresos. Da talleres creativos online. “Cuando arranqué con mi instagram lo hice para afuera, para que alguien de Nueva York se enamore de una fachada o un palier de Buenos Aires. Mi época fuerte es primavera y verano.  Pero pasé de lo presencial al zoom. Empecé a coachear a gente que está aplicando para un trabajo afuera. Clases de inglés. Hago talleres con ocho personas, tengo alumnos de Suecia y Australia hablando de arquitectura. En ese sentido soy feliz”.

Respecto a la cuarentena, comentó que “al principio sentí miedo. Mi papá es médico clínico, y siempre vi esto con esa perspectiva. Allá estuvo muy jodido, y antes que acá. Si ellos no lo podían manejar, si el sistema público no daba abasto, bueno…  quizás aquí se podría haber estirado un poco la entrada en la cuarentena. Es una medida que hace mal a la economía y a la salud mental. Ahora en Inglaterra están cerrando absolutamente todo y volviendo puertas adentro. Es fuerte que en Inglaterra saquen las libertades y pongan toque de queda en ciertos lugares".

Sobre los jóvenes argentinos que intentan emigrar, dijo que le “llama mucho la atención. Yo vine convencida que quería vivir acá. La pandemia no es Argentina. Ninguna administración en el mundo la manejó bien. Es la primera pandemia en la era digital. No quiero sonar elitista, pero creo que hay una tendencia del argentino a construir mucha noticia local. Hablan mucho de la política y economía de acá. Y eso consume la cotidianeidad”.

El sentido de la amistad acá es mágico. En Inglaterra son más fríos. En la Argentina los amigos son familia. De hecho armé una estructura con gente a la que podía llamar cuando me sentía mal.”, agregó.

Acá son seis meses un proyecto, y si no funciona rápido se pasa a otro, y así... Entiendo, porqué no sabés cómo va a ser la economía de acá a una semana. Yo por ser inglesa, quizás tengo otras herramientas para pensar en ir más lento y más seguro. Yo soy muy optimista. Sobreviví diez años acá y estoy más enamorada que nunca de este país. Tuve que trabajar un montón, inventándome sola, sin la ayuda de mis padres. Es importante para mi decir que construí algo acá. Si en Inglaterra querés ser un emprendedor, hay tantas reglas que si no hacés una gran inversión y no tenés quién te banque, es muy difícil arrancar".

Vanessa cree que se idealiza de Europa la vida cotidiana. “Ok, podés decir que no hay inflación, pero no todo viene gratis, hay un montón de obligaciones. Acá hay otra libertad. Este país es desafiante, lo entiendo, pero la vida también es encontrar felicidad y paz.”.

Acá hay una idea preconcebida de que allá todo es genial. Y no digo que no se pueda vivir bien, pero para la clase media de Inglaterra es casi imposible comprar una vivienda. Yo pagaba 700 dólares por una habitación en una propiedad que compartía con roommates. Y quizás ganaba 1500. Sigue habiendo esos valores. Yo vi gente de clase media acá a la que los padres les dieron una mano para comprar una casa. No tienen hipoteca. ¡Eso me volaba la cabeza! En Londres para tener tu propio departamento a los 29 años tenés que ser millonario. Mi hermano paga una hipoteca a no sé cuántos años”.

“Lo que digo es que si alguien piensa que allá va a ser más fácil, se equivoca. Tenés que trabajar años y años y tampoco llegás. Tengo amigos con buenos cargos y no pueden ahorrar. Están en la rueda del hamster” finalizó.

Fuente: Infobae

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