Por qué Potrerillos se achica y se agrava la sequía

Por qué Potrerillos se achica y se agrava la sequía

El Dique Potrerillos está a la mitad de su capacidad y por la sequía seguirá bajando. Pero además, perdió capacidad de almacenamiento de agua por el barro acumulado.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Hay un enorme campo de barro seco y resquebrajado. Es el fondo de un lago que se seca. El dique Potrerillos muestra un paisaje que parece desolador, pero no es tan extraño: en esta época es habitual que el agua baje y la dimensión del dique se reduzca. Pero sí pasan algunas cosas extraordinarias. 

Por un lado, la baja es mayor y se va a acentuar. Pero además, el dique se achica: acumula menos agua de la prevista por la acumulación de lodo y eso también puede afectar su vida útil. La acumulación de sedimentos es un fenómeno que estaba previsto. Pero ocurre de manera más acelerada de lo previsto y eso se suma a la menor disponibilidad de agua. Todo suma a que el dique tenga menos impacto en la regulación del río Mendoza. 

El dique tenía una capacidad de 452 hectómetros cúbicos. Pero hoy no llega a los 390 en su llenado total. El embalse tiene posibilidad de una regulación "estacional" del Río. Es decir, acumular agua para abastecer una temporada de agua para todo uso. Pero no más. Por eso originalmente se previó un sistema de diques que regule mejor, amortigüe los impactos negativos y mejore la disponibilidad de agua. Por eso, por ejemplo, una de las alternativas que está en estudio es construir la represa Uspallata, aguas arriba de Potrerillos. 

Otra obra que está en carpeta es "recrecer" el vertedero, elevarlo para aumentar nuevamente el volumen de agua de la represa. Un trabajo similar se hizo en El Carrizal. 

"La situación es más grave de lo previsto porque el río tiene menos agua. Estamos en el peor momento, pero es probable que baje más", aseguró a MDZ Raúl Villodas, director de gestión Hídrica del departamento General de Irrigación, quien ratificó que la capacidad perdida no se puede recuperar. 

Seco

La capacidad perdida no se puede recuperar. La única forma es recrecer el vertedero como el que se hizo en El Carrizal. El lago está 14 metros más bajo que la cota máxima. El río Mendoza, de donde se nutre, tiene menos de la mitad de agua que en un año normal. 

Según el Boletín diario del DGI, trae 33 metros cúbicos de agua por segundo. Lo normal, en época de deshielo como ahora, es que tenga 70 metros cúbicos por segundo. El dique está a un 58% de su capacidad y seguirá bajando. La situación de los otros ríos de la provincia es igual o aún peor. El Carrizal está a un 31% de su capacidad y los diques de la cuenca del Atuel (Valle Grande y Nihuiles) al 32%. 

 

¿Querés recibir notificaciones de alertas?