"Trapitos": Orquín propone un plan superador al de Capital
Recientemente, el intendente de Capital, Rodolfo Suarez, manifestó su voluntad de enviar al Concejo Deliberante un proyecto de Ordenanza que prohíba, y en consecuencia sancione, la actividad de los llamados "cuidacoches" o "trapitos", personas que apropiándose del espacio público cobran a los particulares por el estacionamiento o por el "cuidado de los vehículos", llegando al extremo de que vecinos tengan que pagar por estacionar frente a su propia casa.
En los últimos tiempos, esta actividad ha aumentado exponencialmente en zonas como el Barrio Bombal, calle Arístides y avenida San Martín, causando gran molestia no solo a los capitalinos, sino también a los turistas que nos visitaron para la Fiesta de la Vendimia.
En este marco, han sucedido acontecimientos condenables: "tarifa plana" de estacionamiento y amenazas expresas o tácitas a quienes no pagan por adelantado que, al volver, suelen encontrar daños en sus automotores; y en paralelo, los vecinos ven incrementada su inseguridad ante el aumento de robos de vehículos, ruedas y demás en el vecindario.
En Capital Federal y en Santa Fe, a poco de surgir este fenómeno, se organizaron bandas que coordinaron el accionar delictivo de estas personas y el problema se agravó aun más. Por ello, hace muy bien el intendente Suarez en ocuparse de este tema, con mayor control, estacionamiento medido autorizado y dando opciones de trabajo para 270 "trapitos" que hay (hasta ahora) en la Capital.
En el plan de Suarez, la comuna ofrece capacitarlos y pagar el 50% de sus salarios a las empresas privadas que los empleen. De todos modos, habrá que ver si las empresas quieren emplearlos y si los "trapitos" quieren capacitarse y trabajar. A los mismos habrá que solicitarles un certificado de antecedentes penales y seguramente allí habrá algunas deserciones.
Según nuestra Constitución Nacional, todos los argentinos tenemos derecho a trabajar, pero la misma Carta Magna establece que sea en una actividad lícita. Si esta actividad está prohibida y si además pone en riesgo la seguridad de otras personas, este derecho no existe.
Como es un tema que influye directamente en la seguridad de los mendocinos y de los visitantes de la provincia, y como la competencia de las normas municipales se reducen al ámbito del municipio (en el caso de la Capital, a través de Código de Convivencia Urbana), sugiero y propongo que la provincia haga lo propio modificando a su vez el Código de Faltas.
Esto permitirá que las normas se apliquen en toda la provincia y que en la Capital se pueda contar con la colaboración de la Policía provincial y no solo de los Preventores Municipales, como ocurre en la actualidad. Además, esto evitará el desplazamiento de los "trapitos" a otros departamentos que no hayan sancionado normas como ésta, como ocurrió en su oportunidad con los limpia vidrios.
Leopoldo Manuel Orquín
Ex Ministro de Seguridad