ver más

Liberaron a un policía acusado de matar a su expareja

Se trata de un policía santafesino que está imputado por el presunto homicidio de una mujer. La Justicia de Córdoba no encontró pruebas para dictarle la prisión preventiva.

Un policía santafesino que está imputado por la muerte de su pareja, Juliana Andrea Chevalier, impactada por un disparo en el abdomen el 18 de agosto último en la ciudad cordobesa de San Francisco, fue liberado este viernes por la Justicia ante la falta de pruebas para dictarle la prisión preventiva.

La medida fue adoptada por el fiscal de Delitos Complejos de la mencionada ciudad, Bernardo Alberione, quien ordenó la libertad de Alejandro Lovera (36), aunque aclaró que éste seguirá imputado por el delito de "homicidio calificado por el vínculo".

Alberione precisó que se detectó la presencia de pólvora en la mano de la víctima, pero no así en la de su pareja, al brindar algunos detalles de las pericias que se realizaron en el marco de la causa.

Además, se refirió a una fotografía que muestra a Juliana (20) manipulando el arma reglamentaria de su pareja, la cual habría sido tomada unos segundos después de la llamada que hizo Lovera al número 101 de la Policía para pedir asistencia para la joven.

Por otra parte, el fiscal afirmó que se encontró droga en el cuerpo de la víctima y se constató que los golpes que habían denunciado los familiares de la chica, algunos serían de "antigua data y otros concomitantes con el momento de la muerte".

El abogado Carlos Martinez Cherini, representante de la familia Chevalier, se mostró sorprendido por la medida que tomó el fiscal y afirmó que en otros casos, con menos pruebas, se mantuvo la prisión preventiva.

También aseguró que presentará un recurso de oposición ante Juzgado de Control y eventualmente recurrirá a la Cámara de Crimen de Bell Ville.

En caso de que esta última no haga lugar, el letrado agregó que llevará el caso al Tribunal Superior de Justicia provincial.

En tanto, Teresita Benavidez, abuela de Juliana, se encadenó frente tribunales reclamando Justicia y manifestó su preocupación por las amenazas que recibió junto a otros integrantes de su familia por parte de supuestos conocidos del acusado.

Los familiares de la joven se mostraron dolidos, cuestionaron la decisión del fiscal y se manifestaron frente a Tribunales.

El hecho se registró el 18 de agosto cerca de las 4 de la madrugada en un domicilio de Pasteur al 1600, en el barrio La Milka de San Francisco, cuando Chevalier recibió un tiro.

Lovera, quien prestó servicios en la comisaría 6ta. de Frontera y que actualmente se desempeñaba en la localidad de Esmeralda, quedó primero demorado y luego detenido por presuntamente haber cometido el femicidio con su pistola reglamentaria calibre 9 milímetros.

La autopsia practicada en el cuerpo de Juliana determinó que tenía un orificio de entrada y salida en el abdomen, que el disparo se habría efectuado desde arriba hacia abajo y a unos 30 centímetros de distancia, informaron fuentes judiciales a la agencia Télam.

A su vez, el médico que estuvo presente en el lugar del crimen constató que el cuerpo de la joven tenía rastros de violencia previos a su muerte.

Efectivos de Policía Judicial y de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), se hicieron presentes en la escena del crimen, debido a que en el interior de la casa se había encontrado droga.

Por otra parte, fuentes judiciales indicaron que en mayo de este año la víctima había efectuado una denuncia policial por violencia de género, aunque luego la había retirado.

La primera versión fue que la joven se había disparado en el marco de una discusión con su pareja, utilizando el arma reglamentaria de ésta, una pistola 9 milímetros.

Ahora el fiscal intentaba establecer si quien disparó fue su pareja o si el tiro lo efectuó ella en forma accidental o con intención suicida.