Verdenelli se quebró y le pidió perdón a los padres de Alan Villouta
El empresario Alejandro Verdenelli se quebró en su audiencia de prisión preventiva y entre lágrimas le pidió perdón a los padres de Alan Villouta, el joven que atropelló y mató el 26 de agosto en el Acceso Sur, frente a La Barraca Mall.
"Les pido perdón de corazón, les juro que no lo vi", fueron las palabras del empresario, cuya suerte deberá definir el juez de Garantías David Mangiafico cerca del mediodía.
En la audiencia, el fiscal Carlos Torres, a cargo de la investigación, mantuvo la carátula de homicidio simple con dolo eventual y solicitó la prisión preventiva para Verdenelli en modalidad domiciliaria.
Torres señaló que a su entender no existe riesgo de que el empresario entorpezca la investigación porque todas las medidas de prueba necesarias ya han sido obtenidas. Además, descartó que haya peligro de fuga porque estará monitereado con una pulsera electrónica en su casa.
El abogado defensor de la familia Villouta, Facundo Garnica, pidió por su parte que se anule la prisión domiciliaria para el empresario y que vuelva a prisión (permaneció detenido en Contraventores antes de recibir el beneficio). El letrado señaló que Verdenelli "no se va a ajustar a proceso", ya que "no lo ha hecho en ningún momento". "Se fugó después de atropellarlo; escondió y lavó el vehículo; no quiso entregar su teléfono celular; se presentó 60 horas después del hecho. En todo momento entorpeció la investigación", argumentó Garnica.
Por último, el abogado defensor de Verdenelli, Eduardo de Oro, pidió la libertad del acusado y que se retrotaiga la carátula a homicidio culposo agravado, como se había calificado inicialmente.
Más tarde, a las 12.30, el juez de Garantías confirmó que el empresario seguirá en prisión domiciliaria y aumentó la fianza a 2 millones de pesos.