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Ex policía se fugó antes de escuchar su condena

Roberto Juan Aquilino fue sentenciado a cinco años de cárcel por abusar sexualmente de una niña, pero escapó momentos antes de concurrir a la sala de audiencias.

Un ex policía bonaerense fue condenado en un juicio oral en la ciudad de Morón a cinco años de prisión por el abuso sexual de una amiga de su hija de 5 años y el tribunal ordenó su inmediata detención, pero el efectivo no concurrió a la sala de audiencias para la lectura de la sentencia y permanece prófugo.

La sentencia fue dictada ayer por el juez Marcos Lizza del Tribunal Oral en lo Criminal 5 de Morón, quien condenó al ex policía Roberto Juan Aquilino por el delito de "abuso sexual gravemente ultrajante con corrupción de menores calificado" en perjuicio de una niña que, al momento del hecho, tenía 5 años.

Fuentes judiciales aseguraron a la agencia Télam que el ex policía llegó en libertad al debate oral y concurrió a todas las audiencias del juicio, pero en la última, el día de la lectura del veredicto, no asistió y el juez ordenó su inmediata detención, pero cuando la policía lo fue a buscar a su casa no lo encontró.

Ante esa situación, el juez Lizza lo consideró en rebeldía y ordenó su captura, aunque en las últimas horas continuaba prófugo.

"Se realizaron algunos allanamientos en viviendas de familiares y conocidos del ex policía pero no fue encontrado. Ahora se pidió su captura nacional e internacional ante el temor que haya podido escapar hacia Paraguay, ya que tiene familiares en ese país", dijo un investigador.

Durante los alegatos, el fiscal Gabriel Sotelo había solicitado al tribunal que se lo condene a la pena de 10 años de prisión y pidió que se ordene su inmediata detención ante el temor de que pudiera fugarse porque se trataba de una pena de cumplimiento efectivo, pero el juez no hizo lugar al pedido.

En tanto, la familia de la víctima, representada por la abogada Natalia Silvina López, había pedido al juez en su alegato que se condene a Aquilino a la pena de 15 años de prisión y que se investigue la posibilidad que hayan existido otros hechos similares a otras amigas de su hija.

Los hechos por los que fue condenado el ex policía comenzaron en el 2008, cuando la niña tenía por entonces 5 años y concurría habitualmente a la casa del hombre en la localidad bonaerense de Agustín Ferrari, partido de Merlo, a jugar con su hija ya que eran amigas del jardín de infantes al que concurrían.

Tres años después la niña comenzó a contarle a sus padres los padecimientos que sufría cada vez que iba a la casa del ex policía y les dijo que no los había contado antes porque el hombre la amenazaba, por lo que éstos decidieron denunciar lo que ocurría ante la Justicia.