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Irán a juicio las "viudas negras" que robaron a un abogado

Las tres sospechosas de dopar y desvalijar la casa del letrado y actor en febrero de este año serán sometidas a un juicio oral.
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Tres mujeres irán a juicio oral acusadas de haber

seducido en un boliche para luego cometer un robo con la modalidad de "viudas negras" en la casa de un abogado, actor y ex policía

, en un hecho ocurrido en el barrio porteño de Versalles que se esclareció gracias a que la víctima viralizó por redes sociales las fotos de las imputadas que quedaron grabadas por cámaras de seguridad del domicilio.

La fiscal en lo Criminal y Correccional 41, Silvana Russi, pidió ante el juez de la causa, Diego Slupski, la clausura de la instrucción y que por el hecho sean juzgadas Florencia María Belén Gómez (24) -presunta líder de la banda-, y las hermanas formoseñas Rocío Antonia Benítez (24) y Marta Isidora Benítez (20), quienes están excarceladas.

Según el requerimiento de elevación a juicio al que accedió la agencia Télam, la fiscal Russi les imputó a las tres el delito de "robo en poblado y en banda", cuya pena es de tres a diez años de prisión, en perjuicio de Ivo Julián (24), un abogado, ex miembro de la Policía Metropolitana y actor de stand up.

Russi afirmó que "a los fines de lograr el desapoderamiento pretendido colocaron a la víctima en situación de indefensión a partir del suministro, de manera insidiosa, de una sustancia, medicación o narcótico que no pudo ser determinado, que la condujo a quedarse profundamente dormida, circunstancia que conforma la violencia requerida por el tipo en los términos del art. 78 del Código Penal".

De acuerdo a la acusación, el hecho ocurrió el 4 de febrero último, entre las 6.52 y las 13, cuando las tres imputadas se retiraron con dinero y valijas cargadas de objetos del interior del inmueble de la calle Irigoyen 864, de Versalles, donde Julián vive con su padre Héctor (70), un médico cirujano que no se encontraba en el lugar.

De acuerdo a lo reconstruido por la fiscal, todo se inició a las 4 de la madrugada en el VIP del boliche "Rey Castro", situado en Perú 342 del barrio porteño de Monserrat, donde Ivo y tres amigos invitaron a su mesa a tres mujeres que se presentaron como "Florencia" -luego identificada como Gómez-, "Malena" y una tercera de la que no recordaban el nombre, quienes resultaron ser las hermanas Benítez.

Según declararon la víctima y sus amigos, Gómez fue quien sugirió continuar el encuentro en la casa de Versalles, donde todo el grupo se trasladó cuando a las 6 cerraron las puertas del boliche.

En la casa y por insistencia de las mujeres, el grupo continuó ingiriendo bebidas alcohólicas y en un momento el grupo descubrió que "Florencia" estaba en la planta alta de la vivienda y la descubrieron revisando los cajones del escritorio del padre de Julián.

Según lo relatado por la fiscal, cuando el dueño de casa y uno de sus amigos le preguntaron a Gómez qué hacía en la plata alta, la chica "les invitó un trago de la bebida que tenía en sus manos, se desvistió y permaneció únicamente con su ropa interior".

La representante del Ministerio Público Fiscal relató que Gómez "realizando un movimiento sensual provocativo les propuso pasar un momento íntimo con ambos" y que la chica condujo a la víctima y su amigo "hacia una cama en uno de los dormitorios de la planta alta y les preguntó cuánto dinero le pagarían por su 'servicio sexual'".

El amigo de Julián optó por retirarse de la casa, de donde ya se habían ido de manera escalonada los otros dos compañeros de la víctima, por lo que el abogado se quedó solo con las tres mujeres.

La fiscal reveló además cuál fue la técnica que, de acuerdo al relato de la víctima, empleó Gómez para drogar al abogado.

"Tomó un trago del vino espumante que tenía en su poder y sin tragarlo le dio un beso en la boca al damnificado quien tragó el líquido", indicó la fiscal.

Además, el propio Julián declaró que vio cómo a Gómez "se le cayó uno de los aros que llevaba puestos y que al agacharse a tomarlo se desprendió del corpiño una pastilla pequeña de color blanco con una ranura en el medio".

Russi afirmó que "tras suministrarle una sustancia narcótica", Julián "se quedó completamente dormido y en un estado de indefensión que las tres imputadas aprovecharon para revisar los distintos ambientes de la finca en busca de objetos de valor".

Según las constancias, las "viudas negras" se llevaron 3.500 pesos, dos celulares -un LG Spirit y un Nokia-, un DNI, un carnet de conductor de móviles de emergencia de la Policía Metropolitana, una licencia de conducir, un carnet del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, cuatro tarjetas de crédito, una tarjeta SUBE y un televisor plano de 27 pulgadas con su control remoto.

También se llevaron cargados en valijas y bolsas de consorcio, varios recetarios, credenciales, sellos médicos y artículos quirúrgicos -el padre de la víctima es cirujano-, un equipo de música, una cadena de oro, un juego de llaves del domicilio, una impresora, una cámara digital y un disco externo.

La fiscal también mencionó que "a los fines de procurar su impunidad, a las 12.50 cortaron los cables de las cámaras de seguridad ubicadas en la sala de espera de la planta alta y desconectaron aquellas ubicadas en la cocina" y luego se retiraron con lo robado.

Russi explicó que la víctima aportó a la investigación "filmaciones" que fueron "difundidas por el denunciante a través de diversos medios de comunicación, motivo por el cual el caso tomó trascendencia pública".

Esos videos, donde se ven a las hermanas Benítez y también a Gómez en ropa interior y exhibiendo una serie de tatuajes característicos, fueron clave para que las tres imputadas se entregaran a la Justicia.

Primero lo hicieron las hermanas Benítez, el 20 de febrero, en la comisaría 46 de Retiro, y luego, el 3 de mayo, lo hizo Gómez en la comisaría 3ra de la zona del Palacio de Tribunales.