San Francisco, 50 años después de los hippies y el "Verano del amor"
Visten coloridos estampados batik, suelen llevar una mochila o una guitarra al hombro y sus inseparables perros los acompañan mientras pasan el día en algún rincón de la Haight Street, el viejo barrio hippie de San Francisco.
"Dormimos en el Golden Gate Park, hacemos música y fumamos hierba", cuenta el veinteañero Orange, procedente de Minnesota. "En ningún lugar he encontrado tanto amor como aquí".
A su lado, Pink añade que aquí la gente se ayuda. "Todos somos amigos", afirma la joven de Oklahoma mientras dibuja con los dedos el símbolo de la paz. Y es que 50 años después de aquella oleada de estadounidenses en busca de paz, amor, drogas y música que protestaba contra la Guerra de Vietnam y las estrictas normas sociales, para algunos sigue siendo el "Verano del amor".
Los hippies del histórico movimiento "flower power" de 1967 ya dejaron atrás sus años de juventud, pero siguen existiendo. Como la artista Ann Cohen, cuya larga melena blanca destaca sobre su colorido vestido batik. Tiene 69 años, pero se mantiene fiel a los ideales de entonces. En 1966 dejó Los Angeles para mudarse a San Francisco y en la Haight Street dijo adiós para siempre al sujetador, cuenta sonriente.
La filosofía hippie "fue el germen de muchos movimientos, desde la protección medioambiental a la vida sana o la ayuda al prójimo", afirma Cohen. En su pequeña vivienda en North Beach, antaño territorio "flower power", muestra orgullosa los originales de la psicodélica publicación clandestina "Oracle". La editó su último marido, el poeta Allen Cohen (1940-2004), y era la biblia del movimiento, con aportaciones de escritores y pensadores como Allen Ginsberg y Timothy Leary, el gurú del LSD.
También la diseñadora y empresaria Sunshine "Sunny" Powers, que regenta la tienda "Love on Haight" en la famosa calle de San Francisco, desprende esa esencia hippie. Y eso que aunque nació en la ciudad, lo hizo años después del "Verano del amor". A sus 36 años, afirma estar contenta de vivir aquí "y mantener la llama". Sus rizos rojizos están adornados con purpurina, lleva los ojos pintados de verde claro y un colorido vestido largo con círculos en azul y amarillo.
Para Powers, el 50 cumpleaños del "Summer of Love" es una acontecimiento "monumental". La empresaria forma parte del equipo que está organizando decenas de actos para los próximos meses, desde fiestas al aire libre a conciertos y exposiciones. San Francisco espera recibir unos 100.000 visitantes. Para el solsticio, el 21 de junio, se ha convocado un encuentro "tie-dye" (técnica para teñir la ropa con nudos) en el Golden Gate Park para batir el récord Guinness de 1.500 personas con estampados batik.
Además, se han organizado visitas guiadas por la ciudad del "Verano del amor" para las que se utilizan viejas y coloridas furgonetas Volkswagen y se vuelve a cantar el himno de Scott McKenzie "San Francisco (Be Sure to Wear Flowers in Your Hair". Y por toda la metrópolis costera se respira un nostálgico "colocón" de marihuana.
Sin embargo, tras esta alegre fachada, los anhelos de paz y amor esconden también marginación y adicciones. Ya en el otoño de 1967 los hippies enterraron simbólicamente el "Verano del amor" con un funeral en la Haight Street. El barrio se había degradado y la contracultura que pregonaban aquellos jóvenes se topó con la presión de titulares negativos que hablaban de violaciones, muertes y robos a causa de las drogas.
Las personas sin hogar constituyen hoy uno de los mayores problemas de Haight Ashbury, pues el boom tecnológico de la ciudad hizo que los alquileres también se dispararan en este barrio alternativo de casas victorianas. Para una ciudad rica como San Francisco, es "extremadamente lamentable" que alrededor de 500 jóvenes vivan en la calle, lamenta Powers. Para hacer frente a la situación cofundó la organización Taking it to The Streets, que proporciona empleo y alojamiento a los jóvenes sin techo.
Mientras, la Haight Ashbury Free Clinic sigue siendo hoy el lugar en el que acaban muchos adictos a las drogas, alcohólicos, personas sin hogar o enfermos sin seguro médico. La desteñida casa victoriana, cuyos pasillos están pintados o llenos de carteles de conciertos de rock, se sitúa en el cruce entre la Haight y la Clayton Street y en 1967 fue la primera clínica del país financiada a partir de donaciones y que cuidaba gratis de sus pacientes.
"Este vecindario sigue preservando el espíritu hippie de entonces, aquí nos ayudamos", afirma la empresaria. Y ello pese a todos los cambios, a las caras boutiques, las restauradas viviendas de lujo y los restaurantes de moda con cocina vegana. Pero cada tanto sigue habiendo "smoke shops" donde encontrar pipas de agua para fumar, estudios de tatuaje y tiendas de segunda mano. Eso sí, en la tienda "Love on Haight" de Powers los precios han subido y las prendas que antes se teñían a mano ahora cuestan 100 dólares.
Anne Cohen.
En el aniversario del "Verano del amor", la veterana hippie Anne Cohen apuesta por una demostración gratuita: junto con varias amigas ha teñido camisetas y telas con las que viajará por California y Oregón en los próximos meses. "Las repartiré entre aquellos que sean capaces de escribir o pintar con tiza su visión de aquel verano", explica la artista. "Ser creativos y amables con los demás hace bien a este mundo".
Por Barbara Munker (dpa)