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El caso de la enfermera Páez, la otra condena sin cuerpo

En 1999 la enfermera Juana María Páez desapareció y una compañera de trabajo fue condenada a 25 años de cárcel, a pesar que nunca se encontró un cuerpo. El fiscal del caso de Soledad Olivera presentó este caso como ejemplo para que Mariano Luque fuera condenado por el crimen de Soledad Olivera.

El caso de Mariano Luque, condenado a 12 años de cárcel por homicidio simple en el caso Soledad Olivera, no es el primero en Mendoza en el que se condena sin la existencia de un cuerpo que confirme la muerte de la víctima.

En 2004 la Justicia confirmó la condena a Noemí Gladys Puebla como autora intelectual y material del asesinato de la "enfermera Páez", un resonante caso de fines de los 90 en la Provincia de Mendoza.

Un tribunal la condenó a 25 años de cárcel y al mismo tiempo absolvió a su pareja, el chileno José Gómez Valenzuela y a su hija Patricia García.

Juana María Páez desapareció en 1999 y según consta en la causa por el crimen, la condenada fue a la casa de la enfermera en su auto y salieron juntas, pero luego se perdió el rastro de Páez.

Las sospechas cayeron sobre la última persona con la que estuvo, por lo que se hicieron excavaciones en distintos lugares de la provincia, incluso en el barrio Dalvian, donde trabajaba la pareja de la condenada.

Ambas trabajaban en el Hospital Lencinas y aunque el cadáver nunca apareció, hubo indicios de que Puebla mató a la enfermera, especialmente después del testimonio de Gómez y de que quedaran registros filmados de la condenada usando la tarjeta de la desaparecida en un cajero.

El caso de la "enfermera Páez" fue uno de los antecedentes que presentó el fiscal Dario Tagua ante la cámara que condenó este lunes a 12 años de prisión a Mariano Luque.