Violencia intrafamiliar: se triplicaron las denuncias contra los policías
Los policías y demás miembros vinculados a la Seguridad que están en "en capilla" o directamente fueron suspendidos por violencia de género son cada vez más en la provincia. La Inspección General de Seguridad (IGS) acumula numerosos casos de efectivos en la cuerda floja por estar señalados como agresores.
Hasta marzo de este año, los expedientes abiertos por episodios de violencia intrafamiliar o doméstica sumaban 21. De acuerdo con estadísticas de la IGS, si se compara con igual período del 2015 (7 casos) y de 2016 (7), las denuncias se triplicaron.
Para el titular del organismo, Marcelo Puertas, la explicación es bastante simple: "No es que actualmente los policías sean más violentos, sino que ahora las víctimas se atreven a denunciar".
De 155 sumarios iniciados en el primer trimestre del 2017, casi el 15% correspondieron a denuncias por distintos tipos de violencia intrafamiliar.
En este tipo de denuncias, la IGS no avanza con la cesantía del efectivo hasta que no haya una sentencia judicial firme. Sí se toman medidas preventivas mientras la justicia penal analiza la situación del uniformado.
Como en la fuerza se presentaban en forma recurrente situaciones de este tenor, las autoridades infirieron que no estaban en las mejores condiciones para escuchar y atender a quienes se acercan a una dependencia policial a denunciar un hecho similar. Por esa razón, en abril la Dirección de Género y Diversidad capacitó a todo el personal policial de la provincia a través de un taller integral.
Ellos como víctimas
La otra cara de la moneda lo representan aquellos casos en que son los propios efectivos quienes padecen esta alarmante tendencia. Por esa razón, el gobierno nacional acaba de crear una "Licencia especial por violencia de género" para los integrantes de las diferentes fuerzas de seguridad que dependen de la administración central.
La medida alcanza a personal de la Policía Federal, Prefectura Naval, Gendarmería y Policía de Seguridad Aeroportuaria que se encuentren o hayan atravesado cualquier tipo de violencia de género y que por ese motivo tengan que ausentarse de su trabajo.
Según la resolución del Ministerio de Seguridad, este beneficio se otorgará con la garantía de que reciban íntegramente sus haberes. La iniciativa apunta a "reconocer que la violencia de género es una manifestación cultural, estructural y creciente de desigualdad y poder, con lo que se pretende, a través de esta inclusión, garantizar un derecho laboral no reconocido como tal".
Para solicitar su licencia, los efectivos que sean víctimas de violencia intrafamiliar o dentro de las Fuerzas, deberán presentar una denuncia policial o el inicio de un sumario administrativo.


