Qué es el dominio .ART y cómo influirá en el mundo del arte
Ayer se produjo el lanzamiento al mercado de la extensión .ART, un dominio de Internet exclusivo para el mundo artístico y cultural que irrumpió con serias pretensiones de ocupar un nicho digital hasta ahora inexplorado:reunir a todos los miembros del mundo del arte. Y si bien la plataforma digital estaba en fase experimental desde diciembre, el día de ayer es el que marcó su verdadera operatividad.
El fundador e ideólogo de esta plataforma es Ulvi Kasímov. El mismo que asegura que "la forma de identificarnos representa una parte fundamental de las comunicaciones. Nuestro objetivo es convertir .ART en sinónimo inequívoco de pertenencia y asociación al universo del arte".
Ya hay más de 300 sitios activos en .ART y quienes hacen parte de este proyecto dan mayor relevancia a un sitio que ha nacido con la mejor estrella. Basta repasar las instituciones, personas y marcas destacadas de diversos campos, incluyendo las artes, los artículos de lujo, el entretenimiento, la alta tecnología y el mundo corporativo, que ya se sumaron a .ART.
El Louvre, Centre Georges Pompidou, MAXXI Museum, Sotheby's, Hauser & Wirth, Institute of Contemporary Arts, Marina Abramović Institute, Fondation Beyeler, Beyoncé, Banksy, Shantell Martin, Artists Rights Society, teamLab, Fondation Cartier, Rolex, BMW, Apple, Google, Whatsapp, AXA y Bank of America Merrill Lynch respaldan lo urdido por Ulvi Kasimov.
La inversión para este proyecto ha llegado a los 25 millones de dólares.
Ulvi Kasímov, el nuevo player en el mundo del arte. Cree que este nicho revolucionará la distribución y difusión de las expresiones culturales del planeta.
Cualquiera podría pensar que es un disparate teniendo en cuenta lo "intangible" de invertir esa cifra en algo como un dominio de Internet.
"Estoy convencido que el futuro está en la intersección del arte, las finanzas y el espacio digital", declaró Kasimov, un empresario de 47 años, dueño de la compañía UK Creative Ideas Ltd.
No le resultó fácil ganar esta suerte de licitación de dominios: tuvo nueve rivales que también aspiraban a ganar el contrato para operar ".art".
Comprar dominios es parte de otro negocio, que, por cierto, es también una de las tendencias que han calentado un mercado a niveles impensados. El dueño es la Corporación de Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN), que no se equivocó al proponer expandir el sistema de nombres de dominio. Si la comprada por Kasimov fue muy disputada qué decir de las .law y .bank, así como .mom y .shop. En un informe de la cadena Bloomberg se ha dicho que se "han provocado guerras de licitación, vendiendo millones de dólares en subastas especiales". Por ejemplo, .web alcanzó un valor de 135 millones de dólares, mientras que la extensión .vip cotizó en 3 millones, según ICANN.
Retomando el destino y la misión de .art actualmente ofrece dos tipos de nombres. El primer tipo es para registrar identidades personales, es decir, nombres de personas u organizaciones, y se venden a un precio estándar.
El segundo tipo es el inventario que comprende 3,5 millones de palabras y combinaciones de palabras. Se les asigna un precio en forma individual usando un algoritmo matemático de macrodatos que ayuda a predecir en forma más precisa qué está dispuesto a pagar un usuario por un buen nombre de dominio en lugar de cuánto podrían estar gastando los ciberocupas en ese nombre.
El 75% de todas las inscripciones hasta ahora han sido identidades personales, la mayoría de las cuales se venden a un precio de 15 dólares. Estiman que el 90% del inventario de .ART costará entre 50 y 300 dolares.
"La mayoría de los registros son de personas reales e instituciones que establecen su presencia activa en .art. Sabemos que hay padres que compran nombres para sus hijos para que puedan desarrollar sus identidades creativas desde muy pequeños. Y para otros funciona de ayuda a todas las personas creativas a identificarse, expresarse, ser encontradas y conectarse, dentro de un ecosistema en línea", señala Ulvi Kasimov.
Azerbaiyán es la patria del empresario y coleccionista de arte del momento.
Kasimov es uno de los empresarios más importantes de su país, Azerbaiyán. Allí comenzó a despuntar su pasión por el coleccionismo. "El mercado del arte carece de infraestructura y estándares básicos que existen en cualquier otro negocio. Es difícil crear un flujo de caja", advierte el financista. Parte de su jugada es revertir este escenario. Nadie podrá acusarlo de no haber intentado un verdadero cambio en este mercado, más que milenario.