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Esta es la bodega que quiere demoler Vialidad

Un edificio histórico de más de 150 años corre peligro por la obra que unirá el Corredor del Oeste con el Acceso Sur. Conocé el lugar y por qué sus dueños esperan que se pueda frenar la expropiación del terreno.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

La bodega Dos Familias es una de las tres más antiguas de la Argentina que sigue en actividad, y sus dueños están luchando para que Vialidad no destruya una de sus edificaciones emblemáticas para construir una ruta que unirá al Corredor del Oeste con la calle Paso y el Acceso Sur. La pelea de Milo Colombi y los otros dueños -la familia Valverde- por impedir la expropiación del terreno duró más de 10 años, y su resultado, por lo menos en el terreno judicial, fue negativo.

Ahora, a dos semanas de la fecha que puso la justicia para desalojar el área que será demolida, Colombi continúa con la esperanza de que no se destruya parte de la historia de Mendoza, y rechazó las declaraciones del titular de Vialidad Provincial, Oscar Sandes, quien había asegurado en MDZ Radio que lo que se expropiaría sería "un galpón viejo".

 De brazos cruzados. Colombi espera salvar el histórico edificio

Colombi abrió las puertas de su bodega a MDZ, y mostró el área que fue elegida para ser transformada en camino, que incluye un molino de más de 150 años -que actualmente funciona como el museo de la bodega-, una edificación de adobe de dos plantas que funcionaba como oficinas y el sector de carga y descarga de camiones.

El edificio del viejo molino, que era conocido en el siglo XIX como el molino Solanilla-Estrella, por los apellidos de sus propietarios, se encuentra en buen estado, y todavía en uso. La antigüedad de esta edificación fue una de las razones por las que el Concejo Deliberante consideró en el 2004 que debía ser declarado Valor Patrimonial, y hasta se comenzaron los trámites para que sea declarado patrimonio cultural provincial, que quedaron truncos en el 2010.

Valor incalculable

Los propietarios aún no saben si de llevarse a cabo la expropiación -que en un primer momento se anunció que se llevaría a cabo el 5 de mayo, y luego Sandes indicó que sería "entre el 6 y el 10" de ese mes- recibirán compensación por el terreno. "La primera noticia que tuvimos al respecto fue hoy (por ayer), cuando escuchamos al Sandes en la radio diciendo que nos iban a pagar", comentó Colombi.

De todas maneras, el valor material del inmueble y el terreno - un sector de alrededor de 2.000 m2- queda empequeñecido por el valor patrimonial de los edificios que desaparecerán. Consultado sobre lo que piensa que perderá la provincia si Vialidad sigue adelante con su plan, respondió que "pierde un valor incalculable en lo que respecta al patrimonio". "Edificaciones como esta, en el estado en el que se encuentra esta, no quedan muchas en Mendoza", agregó.

Una recorrida por el edificio de adobe que funcionaba como las oficinas de la bodega da testimonio de esto. A pesar de sus alrededor de 150 años, las paredes y pisos se encuentran en perfecto estado de conservación, sobre todo -remarca Colombi- si se toma en cuenta "que sobrevivió a terremotos como el del 1986". Este edifico es además una de las pocas construcciones de adobe de dos pisos que quedan en pie.

Proyectos alternativos

Parte del edificio que será demolido.

Otra de las opciones que se manejaron durante el largo proceso judicial fue realizar la traza de la ruta de tal manera que no se toque el molino ni se le quite funcionalidad a la bodega, pero fueron dejados de lado. "Tengo un proyecto de Vialidad que se hizo hace dos años, que nos da tres alternativas para salvar el museo", indicó Colombi. "En su momento Vialidad eligió, de las tres alternativas, la intermedia, que salva todo el museo", remarcó. El bodeguero aseguró desconocer por qué se abandonó ese proyecto.

Ahora sólo resta esperar a ver si la presión por salvar el edificio modifica los planes oficiales, o se priorizará la realización rápida de una obra que todos consideran necesaria.